Martes 24 de abril de 2018
Legislativas

Congreso: acuerdos partidistas, a prueba

Los coordinadores del PRI, PRD y PAN en el Senado
2013-01-25 17:22:00 por Ángel Hernández
Foto: NTX

Los partidos políticos pondrán a prueba, a partir del segundo periodo ordinario de sesiones de la 62 Legislatura que comienza el 1 de febrero, el alcance de los pactos y los acuerdos que a lo largo de los dos últimos meses han presumido sin rubor, al tratar de aprobar reformas que, sin duda, son prioritarias para que el país pueda relanzar su crecimiento.

    Pero estas buenas intenciones, que no han dudado en festinar ante la menor provocación, se lanzan en medio de divisiones, ataques e intercambio de acusaciones entre las principales fuerzas políticas, principalmente por motivos electorales.El antecedente de las últimas semanas, cuando el Congreso de la Unión aprobó las reformas laboral y educativa —la primera de ellas con discrepancias que pusieron en peligro su aprobación—, si bien demostró que los partidos pueden alcanzar acuerdos pese a reproches y amenazas, no es garantía de que continuarán por el dulce camino de la concordia política, advierten analistas.Las coincidencias en los temas prioritarios de las agendas del PRIPAN y PRD, así como el interés anunciado de sus líderes parlamentarios por lograr acuerdos para su aprobación, tendrán que pasar por el obstáculo que representan las posiciones ideológicas encontradas y los principios partidistas en temas tan controversiales como las reformas energéticapolítica y electoral, que serán abordadas en el próximo periodo legislativo.De ahí que los expertos no descartan fracturas de alianzas PRI-PAN o PAN-PRD, con base en la experiencia de los años anteriores; o por las acusaciones de persecución y ataques de que se dice víctima Acción Nacional; o por la desconfianza que mantienen panistas y perredistas contra el PRI; o por los choques que provocan todos los procesos electorales…Así, pues, motivos para el encono, el enfrentamiento y la virtual guerra sucia, sobran.

Dura lucha

Las reiteradas manifestaciones del ánimo de entendimiento alcanzado por los principales partidos desde el inicio del gobierno del presidente Enrique Peña Nieto, penden del hilo delgado de una confianza construida con una rapidez que, dicen los analistas, “mueve a sospecha”.

Los especialistas la atribuyen, en el caso del PAN, a una reacción por su estrepitosa derrota electoral y la pérdida de la Presidencia; mientras que el PRD buscaría recuperar su influencia después de su automarginación de casi seis años de las negaciones políticas en la administración anterior.

Todo ello configura un escenario complicado en la Cámara de Diputados y el Senado de la República, donde las coincidencias partidistas pueden dar paso de un momento a otro a fuertes enfrentamientos en temas controversiales, ya que persisten desacuerdos y posturas encontradas en muchos temas de interés nacional.

A contracorriente del optimismo manifestado por los dirigentes partidistas, los expertos no dudan en que habrá una dura lucha legislativa que pondrá a prueba los acuerdos entre los partidos, los cuales deberán pasar por el tamiz de las negociaciones parlamentarias y las distintas concepciones en temas polémicos en los que, hasta el momento, han mantenido posturas irreconciliables.

Controversias

Entre los temas de la agenda legislativa que impulsarán los senadores del PAN en el próximo periodo ordinario de sesiones destacan una reforma integral a la política social; un nuevo sistema nacional de rendición de cuentas; una reforma energética para aumentar la competencia y abaratar los costos de los energéticos; y una reforma política.

En esta última, los panistas buscarán establecer la reelección legislativa y de alcaldes, que fue propuesta durante las negociaciones de la anterior reforma política, pero que no fue incluida al ser aprobada en abril de 2012.

Además, buscarán que se incluya la segunda vuelta presidencial; realizar una reforma penal para castigar la compra y coacción del voto; transparencia de encuestas; nulidad de elecciones e inhabilitación de candidatos que rebasen topes de campaña, a través de un nuevo régimen de fiscalización preventiva y durante el proceso; y nuevas reglas y límites a la inversión de dinero público, entre los puntos más destacados.

En la reforma energética, están a favor de la rectoría del Estado sin privatizar las empresas paraestatales; permitir la inversión privada y la competencia en el sector energético, así como la modernización de las empresas paraestatales, con una reforma financiera; participación ciudadana y promoción de energías renovables.

El PRD en el Senado, por su parte, hace una propuesta energética presentada por el ex candidato presidencial de ese partido, Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano, que prevé un cambio de régimen fiscal, una mayor autonomía presupuestal y autonomía de gestión de Pemex.

Otro aspecto es fortalecer a la Secretaría de Energía (Sener) y a la Comisión Nacional de Hidrocarburos (CNH); tarifas, precios y subsidios de los combustibles y a la electricidad para un acceso equitativo a la energía; impulso a la investigación y transición energética, entre los aspectos más destacados.


Condicionamientos

En total, PRI, PAN y PRD acordaron en el consejo rector del Pacto por México 26 reformas en el primer semestre del presente año, en los sectores de telecomunicaciones, energético, desarrollo social, sustentabilidad, justicia y la reformapolítica en el DistritoFederal.

Los dirigentes parlamentarios de esos partidos en la Cámara de Diputados, Manlio Fabio BeltronesAlberto Villarreal y Silvano Aureoles, respectivamente, destacan la coincidencia en varios temas de la agenda de esos partidos que buscarán impulsar de manera conjunta, así como de mantener los acuerdos fijados sin que ello impida que cada fracción busque impulsar sus propio temas de interés.

Aureoles advirtió que el Congreso de la Unión no actuará como oficialía de partes para aprobar sin cambios las iniciativas derivadas de Pacto por México.

Tanto PRD como PAN han dejado en claro que los acuerdos alcanzados en el área política no significan que dejaran de hacer críticas al desempeño gubernamental o denunciar abusos o actos de corrupción de gobernantes priistas.

El presidente nacional perredista, Jesús Zambrano, advierte a su vez que si no se cumple el compromiso del gobierno federal y del PRI para mantenerse al margen de los procesos electorales a fin de salvaguardar los acuerdos del Pacto por México, este quedará en entredicho.

Recuerda Zambrano que hay un compromiso de mantener los procesos electorales y la competencia partidista al margen de los acuerdos del pacto, pero en caso que eso no se cumpla habrá un  “manotazo en la mesa”.

   

Y como respuesta a las críticas que ha recibido al interior de su partido, precisa que la agenda perredista no se agota en el Pacto por México.

Golpeteo

El líder del PAN, Gustavo Madero Muñoz, defiende la firma del Pacto por México, aunque el PRI no apoyó la agenda panista durante los doce años que su partido detentó la Presidencia de la República, y aun cuando ha causado descontento entre senadores, diputados y la militancia panista, con el costo político que ello implica para su gestión y para el propio partido.

Pero la buena disposición del dirigente blanquiazul al parecer no se ha traducido en un mejoramiento del ambiente político a su favor, ya que denuncia una campaña de ataques, persecución y descalificaciones contra los panistas y sus gobiernos desde el cambio de administración federal.

Madero Muñoz afirma que exigirán a los gobernadores del PRI respetar la legalidad en los 14 procesos electorales que tendrán lugar en el presente año y denuncia que desde el inicio de la actual administración se han desatado críticas contra los panistas.

Sin tanta diplomacia política, el coordinador de los senadores de Acción Nacional, Ernesto Cordero, dice que “el golpeteo es una palabra muy noble y generosa para lo que está sucediendo: es un ataque sistemático a la reputación y la credibilidad de los militantes del PAN”.

¿Hasta dónde?

El académico del Departamento de Ciencias Sociales y Política de la Universidad Iberoamericana (UI), Enrique Gutiérrez Márquez, considera que el Pacto por México será un referente fundamental para todas las fuerzas políticas representadas en el Congreso, sobre todo los partidos mayoritarios, pues es un punto de arranque que dará las líneas general de lo que se discutirá en el próximo periodo ordinario de sesiones.

Y pese a los consensos anunciados por los líderes camarales, el analista ve complicado que los acuerdos logrados por las fracciones parlamentarias se puedan realmente consolidar en cuestiones concretas, como la reforma energética, en la que parecen coincidir.

“Es necesario reestructurar y entrar en una reforma importante en el sector energético, tanto en electricidad como en petróleo, pero habrá que ver si los recursos presupuestales dan para hacer todo lo que se pretende alcanzar, y si están pensando en los mismo las fuerzas políticas al hablar de reformas a estos sectores”, explica.

La reforma política es otro de los temas que pueden detonar fracturas y rompimientos de los acuerdos alcanzados por los partidos, ya que las distintas fracciones han manifestado discrepancias en puntos específicos, resalta Gutiérrez Márquez, para quien la reelección de legisladores será un tema que provocará discusiones  importantes: “Si bien hay la convicción y los acuerdos de sacar este aspecto de la reforma política, habrá que ver si realmente la reelección legislativa va a pasar, porque eso involucraría el debilitamiento de los partidos políticos y la posibilidad que tienen los políticos para designar a sus candidatos a los cargos de elección popular”.

Posiciones encontradas

Agrega que otro tema delicado de negociación de la reforma política será el rebase del tope de campañas que pretende impulsar el PAN en el Senado y que fue uno de los aspecto más criticados por panistas y perredistas durante los comicios federales del año anterior: ambos incluso presentaron denuncias ante el Instituto Federal Electoral (IFE) para que se investigaran presuntos financiamientos ilegales por parte del PRI.

“Si la causal de nulidad en el proceso electoral por rebase de topes de  campaña se incorpora o no, seguramente será uno de los puntos que el PAN ya subió a la arena de discusión y tratará de meter este candado en la legislación federal”, dice el analista.

Añade que esa causal de nulidad, que ya existe en el Distrito Federal y no está considerada en el Código Federal de Instituciones y Procedimientos Electorales (Cofipe), será otro de los temas importantes donde seguramente habrá discrepancia entre los partidos políticos en el Congreso, ya que algunos estarán por apoyar esta causal de nulidad y otros no.

Destaca el tema de la propaganda y los tiempos en radio y televisión, que con seguridad estará presente, por lo que habrá que esperar si las fracciones parlamentarias transitan esta discusión de la reforma política que implica la equidad del espacio de los medios de comunicación, así como lo que es propaganda.

Otro motivo de discrepancias que en su opinión puede incidir en fuertes discusiones legislativas es la posibilidad de la incorporación de las figuras de participación ciudadana —como el plebiscito, el referéndum o la iniciativa popular— como verdaderos mecanismos que incentivarán la participación social en sentido amplio.

“Creo que serán los temas de la reforma política electoral en los que seguramente cada uno de los partidos tendrá posiciones diferentes y encontradas, lo que dará lugar a fuertes disputas entre todos”, asevera.


Los cómos

Otros analistas coinciden con Gutiérrez en que, al margen del Pacto por México, del espacio protocolario y de la foto en el espacio público, habrá temas bastante álgidos y complicados entre las principales fuerzas políticas en el Congreso de la Unión.

Sin embargo, estiman que más allá de las coincidencias, lo importante serán los cómos; es decir, cómo se van a plantear en términos concretos las reformas.

“¿Qué tanto se va a poder avanzar y hasta dónde van a llegar? Esa es la pregunta. Y si todos parece que están de acuerdo en reformar o reestructurar el espacio energético, por ejemplo, habrá que ver los cómos: cómo lo van a poder hacer y de qué va a depender ese tipo de reformas. Porque una reforma puede ser con una visión muy conservadora o ser más agresiva en términos de mercado”, destaca Gutiérrez Márquez.

De ahí que será importante saber qué tan firmes están los puentes tendidos por las fracciones parlamentarias cuando entren al detalle de cada uno de los temas que serán discutidos, porque los recursos no serán muchos y las necesidades y lo que se genera después de las reformas no serán menores en ese sentido.


División partidista

No hay duda, entonces, de que el ambiente de conciliación y acuerdos que prevalece entre los partidos políticos en México al inicio del año, visto con optimismo por los dirigentes partidistas, tendrá todavía que pasar por el complicado filtro de la negociación y los acuerdos parlamentarios.

Pero esta aduana, escenario de permanentes disputas entre las principales fuerzas políticas, no será fácil de sortear, como ya lo han advertido incluso legisladores que se oponen a que los temas del mayor interés de cada una de las fracciones queden supeditados a los acuerdos establecidos en el Pacto por México.

Así lo deja en claro el líder de la fracción del PRD en la Cámara de Diputados, Silvano Aureoles, al señalar que el Congreso no actuará como oficialía de partes para aprobar sin cambios las iniciativas derivadas del acuerdo partidista.

De este modo, la reanudación de los trabajos en el segundo periodo ordinario de sesiones de la 62 Legislatura en el Congreso de la Unión, se prevé una etapa de discusión, choque y hasta enfrentamiento no sólo por las posiciones que mantendrán los partidos en temas que generan polémica y rechazo para su aprobación mayoritaria, sino también por los conflictos y diferencias de fondo que mantienen los partidos políticos al interior de sus filas.
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Ángel Hernández
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