Sábado 21 de julio de 2018
Bienestar

Mielofibrosis, progresiva y mortal

Esta enfermedad altera la producción de los elementos de la sangre
2013-03-31 11:44:50 por Lorena Ríos
Foto: Internet

Si usted supera la quinta década de vida y sufre de agotamiento físico, fiebre nocturna, crecimiento anormal de abdomen, picazón en la piel, dolor en los huesos y al comer siente saciedad de inmediato, se le sugiere acudir a los servicios de salud, pues podría tratarse de mielofibrosis, una forma poco común de cáncer de la sangre.

Este trastorno se caracteriza por la sustitución progresiva de la médula ósea por un tejido fibroso y, como en todos los padecimientos, un diagnóstico oportuno lleva a un pronóstico favorable.


“Cuando empezó a crecer mi abdomen pensé que estaba subiendo de peso pero, curiosamente, no comía; me sentía satisfecha con poco alimento. Estaba desganada, sin ánimos de hacer nada. Y empezaron las fiebres que mojaban mi ropa. Fue entonces que decidí ir al médico, quien en un inicio me dijo que era angina de pecho. Sin embargo, ya con las pruebas de sangre salió que tenía mielofibrosis”, comparte Cecilia Zaragoza Infante.

De igual forma, el piloto jubilado Luis Paniagua recuerda: “No sabía qué me pasaba, me sentía muy deprimido. Tenía mucha comezón, incluso al contacto con el agua, con el roce de la ropa; era algo que no paraba. Mi familia pensaba que estaba hipocondríaco, que todo lo imaginaba. Cuando acudí al médico tenía el rostro muy rojo, mucho dolor de cabeza y cansancio. Con estudios de laboratorio se confirmó lo que tengo”.

Al igual que ellos, se estima que en México existen más de un millón de personas con esta enfermedad, las que al no recibir tratamiento oportuno pueden perder la vida por infecciones, hemorragias o progresión a leucemia aguda.

El coordinador de la Clínica de Leucemia Mieloide Crónica del Instituto Nacional de Cancerología (Incan), Eduardo Cervera Ceballos, explica que la médula ósea es un tejido blando que forma la sangre en el cuerpo. Es la principal fuente de glóbulos rojos, glóbulos blancos y plaquetas. Con la presencia de ciertas sustancias, denominadas citoquinas, se altera la producción de los elementos de la sangre y aparece un tejido fibroso, que a la larga produce anemia y crecimiento del bazo en los pacientes.

100%

“El bazo de los enfermos de mielofibrosis puede crecer hasta alcanzar varias veces su tamaño normal; hay casos de hasta diez kilos y 36 centímetros de largo, lo cual provoca malestar en la parte superior izquierda del abdomen y dolor en el hombro izquierdo”, explica el hematólogo.

El diagnóstico completo debe incluir, además de los estudios de laboratorio, una aspiración y biopsia de médula ósea. “Casi todos los pacientes de mielofibrosis tienen el bazo inflamado y dos tercios tienen el hígado dilatado”, agrega.

Respecto del tratamiento, el especialista comenta que si los pacientes no presentan síntomas no requieren terapia; pero en aquellos que ya tienen señales lo primordial es disminuir el tamaño del bazo, mejorar la calidad de vida y reducir el riesgo de complicaciones. En otros casos, y de acuerdo a cada paciente, se recurrirá a la radiación y quimioterapia en altas dosis para destruir las células madre disfuncionales de la médula ósea. Otra opción es el trasplante de células madre de médula ósea con el fin de que restablezcan la función medular normal.

Nuevos horizontes

La Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris) autorizó a principios de este año el uso de una molécula que frena la replicación de las células malignas en los pacientes con mielofibrosis. Y se estima que en un lapso no mayor a cuatro años este medicamento se encuentre en el sector salud, por lo que todos los enfermos afiliados contarán con esta opción terapéutica.

Eduardo Cervera, de la Clínica de Leucemia Mieloide Crónica del Incan, dice que en un protocolo mundial de investigación se utilizó Ruxolitinib en 200 pacientes, y en 97% de ellos frenó el crecimiento de células cancerosas.

En 2005 no existía un fármaco para controlar la mielofibrosis, enfermedad que en 20% de los casos causa leucemia mieloide aguda y cuya sobrevivencia se estima en un año y cinco meses al iniciar las complicaciones. Con el protocolo, la sobrevida superó los cinco años, aunque se sigue monitoreando a los enfermos por si presentan recaídas en los meses siguientes, menciona Cervera Ceballos.

“Durante años, los científicos hemos luchado por encontrar medicamentos eficaces para ayudar a los pacientes que batallan con los síntomas de esta afección crónica previa a la leucemia”, comenta el investigador y hematólogo Rubén Mesa de Mayo Clinic en Arizona, Estados Unidos.

Señala que al participar en el estudio clínico Comfort 1, donde se utiliza Ruxolitinib se observó que disminuyó en más de 35% el tamaño del bazo en casi todos los 154 pacientes estudiados en Estados Unidos. También informa que tenían síntomas menos graves que los que recibieron tratamiento con placebo.

De igual forma, en Europa, se realizó el estudio Comfort 2, el cual reveló que la molécula también es eficaz para disminuir los síntomas de la mielofibrosis en comparación con otros tratamientos disponibles.

“Ambos estudios confirman que el fármaco es muy efectivo. Dichos resultados alientan a utilizar este medicamento en otro tipo de pacientes que tienen tumores avanzados en páncreas y mamas, principalmente en etapas terminales, por ello se realizan nuevos protocolos clínicos”, expone.

Por lo pronto, tanto Cecilia como Luis, quienes ya reciben esta terapia, han decidido crear la Asociación de Pacientes con Mielofibrosis, con la intención de informar y apoyar a los enfermos y a sus familiares sobre este padecimiento. “Tenemos una mejor expectativa de vida, no sólo para nosotros sino para muchos”, expresa Cecilia Zaragoza.

#mielofibrosis
# tratamiento mielofibrosis
# mielofibrosis diagnostico
# mielofibrosis sintomas
# que es mielofibrosis

Acerca del Autor
Lorena Ríos
Sin descripción