En esta ocasión conversé con Diego Armando Guerrero García, magistrado del Tribunal de Disciplina Judicial del Poder Judicial de la Ciudad de México y presidente de la Asociación Nacional de los Tribunales de Disciplina Judicial de México (ANATRIDJ), sobre los alcances de la reforma judicial, la vigilancia de las personas juzgadoras y la importancia de incorporar la perspectiva de género.
“Los tribunales de Disciplina yo he dicho que son el corazón de la reforma”, afirmó al explicar la responsabilidad de estos nuevos órganos.
Al respecto, agregó: “Nosotros somos los que vigilamos, sancionamos y evaluamos a los jueces y magistrados. Somos como el juez de jueces, por así decirlo de manera coloquial”.
Para fortalecer esta tarea, explicó que se constituyó una asociación que actualmente reúne a 19 tribunales de Disciplina Judicial del país, con el propósito de compartir experiencias, identificar buenas prácticas y establecer mecanismos de coordinación.
“Porque el trabajo que vamos a realizar no es de subordinaciones, va a ser una coordinación”, explicó.
Uno de los aspectos centrales de nuestra conversación fue la participación de las mujeres en estos órganos y la necesidad de garantizar una justicia con perspectiva de género. Diego Armando destacó que cinco de las seis vicepresidencias de la asociación están ocupadas por mujeres.
“Todos los temas, nosotros tenemos que cambiar la forma en la que los vemos, ponernos nuestros lentes morados y sensibilizarnos con estas actuaciones”.
Mecanismos de vigilancia
El magistrado reconoció también el papel de las mujeres en los avances hacia la igualdad.
“Las acciones afirmativas, o como han venido realizándose estos cambios sustanciales en la sociedad, han sido el resultado, primero, de luchas de mujeres, del trabajo que se ha venido realizando, de las capacidades que han demostrado permanentemente y que esta coordinación va a tener que seguir existiendo”.
En materia de rendición de cuentas, explicó que las evaluaciones permiten identificar deficiencias en el desempeño judicial, desde la atención a la ciudadanía hasta el cumplimiento de las responsabilidades de jueces y magistrados.
“Si no realizamos evaluaciones, no vamos a poder reconocer nuestras fortalezas y nuestras debilidades”, afirmó.
Advirtió que el incumplimiento de los parámetros establecidos puede derivar incluso en la destitución de las personas juzgadoras.
Finalmente, hizo un llamado a la ciudadanía para denunciar irregularidades y ejercer su derecho a exigir una justicia efectiva.
“Cuando vean que hay una resolución o que el trabajo identifica un acto de corrupción, un trato inadecuado por parte de las personas juzgadoras, vayan a los tribunales de disciplina, presenten sus quejas para que nosotros podamos actuar”, exhortó.
Una conversación que permite conocer los mecanismos de vigilancia del Poder Judicial y la importancia de que la justicia responda a las necesidades de la sociedad.











































