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14 enero 2022
Redacción
Internacional

Ola europea de COVID refuerza uso de mascarillas; GB, reacia

Por el aumento de contagios de la variante Ómicron

Roma, Enero 14.-Utilizar o no utilizar mascarilla es una cuestión que Italia zanjó al principio del brote de COVID-19 con un rotundo “sí”. Ahora, la nación que en su día estuvo en el epicentro de la pandemia del coronavirus en Europa, espera que el endurecimiento de las normas sobre el uso del cubrebocas le ayude a superar la última ola de contagios.

Otros países europeos están tomando medidas similares mientras la nueva variante ómicron, más contagiosa y al parecer menos virulenta, se propaga por todo el continente.

Con las unidades de cuidados intensivos llenándose rápidamente de pacientes en su mayoría sin vacunar, el gobierno de Italia anunció en Nochebuena que el uso de las mascarillas FFP2 —que ofrecen más protección que las de tela o las quirúrgicas— sería obligatorio en el transporte público, incluyendo aviones, trenes, transbordadores y metro.

Y eso a pesar de que todos los pasajeros, a partir de esta semana, deben estar vacunados o haber superado recientemente el COVID-19. Las FFP2 también deben usarse ahora en teatros, cines y eventos deportivos, interiores o exteriores y no pueden quitarse ni para comer o beber.

Italia ha recuperado la obligación de lucir barbijo al aire libre. Para los espacios cerrados nunca se había levantado, a pesar de que los contagios cayeron drásticamente durante el verano.

España reinstauró su uso al aire libre en la víspera de Navidad. Luego de que la tasa de contagios a 14 días se disparara hasta las 2.722 infecciones diarias por cada 100.000 habitantes al final de la semana pasada —desde las 40 por cada 100.000 habitantes de octubre— el presidente del gobierno, Pedro Sánchez, fue preguntado por si esta medida estaba ayudando.

Por supuesto que sí. No lo digo yo. Es la propia ciencia la que lo dice porque (este) es un virus que se contrae al exhalar”, explicó.

Portugal recuperó las mascarillas a finales de noviembre luego de retirarlas cuando cumplió su objetivo de vacunar al 86% de su población.

En Grecia, su uso es obligatorio también en exteriores, mientras que en el transporte público o en espacios públicos cerrados se exige una FFP2 o doble mascarilla quirúrgica.

En Francia, la obligación de usar barbijo se restableció parcialmente a mediados de diciembre en muchas ciudades, incluyendo la capital, París. La edad mínima de uso se rebajó desde los 11 a los seis años.

Por su parte, el canciller de Austria, Karl Nehammer, anunció la semana pasada que la población debe usar FFP2 al aire libre en el caso de que no pueda mantener una distancia mínima de al menos dos metros (6,5 pies).

En Italia, donde hay más de dos millones de personas positivas al virus en una nación de 60 y donde las ausencias laborales están alterando los servicios de tren y bus, el gobierno considera que las mascarillas son una forma de permitir que la sociedad funcione más plenamente.

El lunes, la Ciudad del Vaticano exigió el uso de FFP2 en todos los espacios cerrados. El pequeño y amurallado estado, a un paso del corazón de Roma, también estipuló que sus trabajadores pueden evitar la cuarentena por contacto si, además de estar vacunado o de haber recibido la tercera dosis, utilizan este modelo de mascarillas.

En Gran Bretaña, donde el primer ministro, Boris Johnson, se ha centrado en la vacunación, las mascarillas nunca han sido obligatorias al aire libre.

Pero este mes, el gobierno dijo que los estudiantes de secundaria deberían usarlas en clase. El secretario de Educación, Nadhim Zahawi, informó que el mandato no se aplicará “ni un día más de lo necesario”.

Cuando el gobierno británico levantó las restricciones por la pandemia en julio de 2021 y el cubrebocas pasó de ser un requisito a una sugerencia, su uso cayó notablemente.