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Panchenko Dmytro
29 julio, 2020
Claudia Luna Palencia
Internacional

PRESIÓN MUNDIAL POR LA VACUNA CONTRA COVID-19: LA OMS PIDE CALMA

México, entre los 77 países que primero la adquirirán.

Los líderes mundiales meten el acelerador: quieren que los trabajadores estén vacunados lo más pronto posible para que retornen con toda seguridad a su actividad laboral y entonces la economía reviva. Estados Unidos, Reino Unido y China van a velocidad turbo en sus investigaciones, como si además de las vidas humanas el prestigio científico y la supremacía estuviesen en juego.

En contrasentido, la Organización Mundial de la Salud (OMS), recién abandonada por EU tras la orden del mandatario Donald Trump, presiente que la carrera por la vacuna dejará de lado a los países emergentes y menos desarrollados. El organismo intenta apaciguar los tiempos. Su director ejecutivo, Mike Ryan, reitera con insistencia que “la vacunación contra el coronavirus no comenzará hasta la primera parte de 2021”.

La emergencia sanitaria es imperativa: hace unos días México envió una solicitud a la OMS y a la Organización Panamericana de la Salud (OPS) para tener acceso a la compra de la vacuna en cuanto esté lista para ser adquirida en el mercado internacional.

La OMS, junto con la OPS, coordinan un esfuerzo mancomunado internacional para asegurar el acceso tanto a las primeras vacunas como tratamientos contra el SARS-CoV-2.

Carissa Etienne, directora de la OPS, comenta que el Fondo Rotatorio de Vacunas de dicho organismo podrá usarse como una herramienta estratégica para “comprar y distribuir vacunas contra el Covid-19” cuando estén disponibles.

“La OPS participa en el mecanismo de Acceso Global para la Vacuna contra Covid-19 (COVAX), una colaboración global para potenciar al máximo el desarrollo, el acceso equitativo y la asignación justa de vacunas contra el coronavirus; y apoya a los países de América Latina y el Caribe a unirse”, explica.

Hasta el momento 77 países y territorios se han unido a COVAX a través del Fondo Rotatorio.

México estará considerado para el cupo de vacunas mancomunado: unos 300 millones de dosis que ya están apartadas con la Universidad de Oxford y la farmacéutica AstraZeneca.

“Esto permitirá a los países, independientemente del nivel de ingresos, garantizar mejores precios y asumir menos riesgos que si negocian individualmente. Y ninguna nación debería hacer esto sola, especialmente porque si trabajamos juntos mejoramos nuestras posibilidades de éxito y reducimos la competencia”, indica Etienne.

Pero no es el único esfuerzo. La propia OMS y la OPS se coordinan con GAVI, la Alianza de Vacunas respaldada por Bill y Melinda Gates, y la Coalición para las Innovaciones en Preparación para Epidemias (CEPI) para “garantizar a los países más vulnerables de la región” una vacuna subsidiada contra el coronavirus a un precio asequible.

“El Fondo Rotatorio es un mecanismo de compras y suministro de vacunas y otros insumos de la OPS. Realiza desde hace 35 años compras consolidadas de vacunas de alta calidad a precios más bajos para 41 países y territorios de la región, algo que ha sido vital para eliminar la poliomielitis, el sarampión, las paperas y la rubéola de las Américas”, apunta Etienne.

Por su parte Jarbas Barbosa, subdirector de la OPS, confirma a Vértigo la participación de México en COVAX y el Fondo Rotatorio. El directivo destaca que el primer pedido del Fondo es por 300 millones de dosis que servirán para una primera etapa “que significa dar acceso a la vacuna a 20% de la población”. Se trata del personal sanitario, mayores de 65 años y personas de riesgo. La intención es pedir hasta dos billones de dosis, ya sea a Oxford-AstraZeneca o al primero que tenga la vacuna.

A su vez, el canciller Marcelo Ebrard indicó que México promovió ante la ONU una resolución a favor del “acceso igualitario a medicamentos, vacunas y otros insumos médicos” para vencer a la pandemia del coronavirus.

Todo está siendo inédito: la pandemia, los desafíos, los esfuerzos para vencerla, el tiempo a contrarreloj para encontrar un suero de inmunidad y hasta el momento nadie atisba a anticipar si prevalecerán las buenas normas del multilateralismo cuando estén las primeras vacunas o será una rebatinga unilateral con los primeros lotes de dosis exclusivamente para los países más desarrollados. La OMS quiere evitarlo.

Esperanza

En plena temporada estival, ante una serie de brotes y rebrotes de coronavirus en diversas partes del mundo y bajo la sombra de más de 15 millones de contagios y casi 650 mil fallecidos por Covid-19, el mundo clama por una vacuna para derrotar al patógeno infeccioso.

Ante la urgencia hay una presión global inusitada por que la vacuna contra el coronavirus esté lo más pronto posible, en un tiempo récord nunca antes visto, dado que la media de producción de una inmunización efectiva puede demorar en promedio de cuatro a cinco años, desde la fase de experimentación en un laboratorio hasta llegar a su producción y comercialización por una farmacéutica.

Hace unos días la Universidad de Oxford y el Instituto Jenner provocaron un gran revuelo al compartir con la revista médica The Lancet los resultados de cada una de sus fases de estudio y corroborar que la vacuna ChAdOx1 nCoV-19 desata “una fuerte” inmunidad.

“Lo hace en las células T, provocando una respuesta a los 14 días de vacunación (las células blancas pueden atacar a las células infectadas con SARS-CoV-2) y generando anticuerpos a los 28 días (los anticuerpos permiten neutralizar al virus para que no pueda infectar a otras células)”, de acuerdo con los análisis publicados.

El primer ministro británico, Boris Johnson, aseveró optimista que “es una noticia muy positiva, lo bien que se ha hecho por nuestros brillantes científicos e investigadores”.

Acontece el suceso al interior del Instituto Jenner, portador del apellido de uno de los grandes pioneros de las vacunas, Edward Jenner, padre universal de la inmunología, cuya aguda observación permitió encontrar la inoculación contra el virus Variola (1796), culpable de la viruela, una de las infecciones más graves, mortales y contagiosas que por siglos provocó miles de muertes.

¿Qué resultados publicó The Lancet? Los voluntarios inyectados con la vacuna desarrollaron anticuerpos que proveen una importante protección y dan una respuesta más fuerte después de una segunda dosis, como se observó en los diez participantes que recibieron dos dosis de la vacuna.

“Se muestran respuestas inmunes, tanto humorales como celulares, con un perfil de seguridad aceptable; la respuesta humoral es la que impide al virus entrar, y también la celular con linfocitos T, que implica que el virus entra pero las células son capaces de destruir las que el virus ya infectó”, se indica.

En Reino Unido la fase I/II comenzó en abril pasado para probar la vacuna ChAdOx1 nCoV-19 en la que se venía trabajando desde enero. En esta fase se evaluó a más de mil adultos sanos de 18 a 55 años. De allí seleccionaron a diez voluntarios para inyectarles dos dosis, la segunda a los 28 días después de la primera; y resultó que es el grupo que desarrolló mayor respuesta neutralizante ante el coronavirus.

El ensayo clínico en la fase III pondrá la vacuna a 30 mil voluntarios en EU. También se elegirán otros miles en Brasil y Sudáfrica, lo que implica llegar a la recta final para ser aprobado por las autoridades sanitarias británicas.

La de Oxford no es la única vacuna en fase clínica de ensayo: de acuerdo con Jarbas Barbosa, subdirector de la OMS-OPS, actualmente hay 150 proyectos candidatos a vacuna y a terapias para tratar el SARS-CoV-2.

Un total de seis ensayos son los más avanzados para lograr una inmunización efectiva: 1) la vacuna de Oxford con un acuerdo con la farmacéutica británica AstraZeneca; 2) China National Pharmaceutical Group Corp., conocida como Sinopharm; la empresa estatal china está en fase tres y en colaboración con el Instituto de Virología de Wuhan ha pasado a probarla también fuera de sus fronteras en voluntarios en Emiratos Árabes Unidos; 3) la estadunidense Moderna Therapeutics, que entrará en fase tres de su vacuna a partir del lunes 27 de julio y comenzará a probarla en 30 mil personas en distintas partes de la Unión Americana; 4) la alemana BioNTech, con un acuerdo con la farmacéutica norteamericana Pfizer, avanzará a la fase tres antes de que concluya julio y empezará a estudiarla en 30 mil voluntarios; 5) la china CanSino Biologics, en fase dos, inyecta su vacuna en soldados de su ejército y participa el Instituto Científico Militar; 6) otra china, Sinovac Biotech, también está por pasar a la fase tres y probará su inmunización tanto localmente como en Brasil.

Rusia dice a su vez que su vacuna es igualmente efectiva. La prensa rusa cita tanto al ministerio de Defensa como al encargado de Sanidad, aseverando que se elaboró en colaboración con el ejército y el Centro Nacional de Epidemiología y Microbiología Gamaleya; los primeros en inyectarse son militares.

“El proyecto de la vacuna de Gamaleya se basa en adenovirus humano, un virus del resfriado común, mezclado con la proteína de SARS CoV-2 para estimular una respuesta inmune. Tiene algunas similitudes con una vacuna desarrollada por la corporación china CanSino Biologics, que ya está en fase dos de ensayos en Canadá”, indicó la Defensa.

Alexei Repik, director de R-Pharm, confirmó que la farmacéutica rusa que él dirige recién signó un convenio de colaboración con la británica AstraZeneca para que ellos produzcan en Rusia la vacuna de Oxford, a fin de exportarla a países de Oriente Medio y Asia.

En tanto, el Departamento de Salud y el de Defensa de EU cerraron un acuerdo con Pfizer y BioNTech por mil 950 millones de dólares para adquirir 100 millones de dosis de la vacuna contra el coronavirus.

Con tal cantidad de proyectos de vacunas, ¿cuántas vacunas del coronavirus habrá? ¿Cada país podrá autosuministrarse la suya propia o bien hay reglas internacionales al respecto? ¿Y qué pasará con los países que no investigan cómo obtener una y solo tienen la opción de comprarla en el exterior?

Al respecto, Vértigo volvió a insistir con Barbosa para conocer la postura oficial de la OMS-OPS, a lo que respondió que hay mucha expectativa en todo el mundo sobre las vacunas, pero primero que nada hay que reconocer que “todavía no tenemos la vacuna”. Por eso, reiteró el directivo, es muy importante continuar con las medidas de prevención.

La vacuna debe probar que es segura y eficaz a lo largo de todos los ensayos preclínicos; luego se prueba en la fase 1, 2 y 3 en seres humanos; y si bien la última fase es definitoria, puede demorar meses porque se tiene que aplicar a grupos de entre 30 mil a 50 mil personas y ver una a una las reacciones y contraindicaciones generadas.

Pero de que habrá vacunas, las habrá, porque hay otras decenas de proyectos en fase uno o fase dos que podrían estar en 2021 y eso permitirá, a decir de Barbosa, “muchas oportunidades”, y después está el reto de “repartirlas” equitativamente.

Barbosa reitera la necesidad de que todos los países trabajen de forma coordinada, a fin de evitar que unos la tengan primero y otros se queden en la última fila en el tiempo.

Que sea efectiva

Todavía no está la vacuna de Oxford pero una porción del mundo ya se la repartió porque es el proyecto más aventajado: 300 millones para EU, 400 millones para Italia, Francia, Alemania y Países Bajos; otros 300 millones para COVAX del Fondo que lidera la OMS-OPS para los 77 países incluidos. Esta suma inicial significa mil millones de dosis… y el mundo tiene siete mil 684 millones de seres humanos.

¿Cómo funcionará? ¿Puede haber más de una vacuna contra el SARS-CoV-2 exitosa y producida por laboratorios de distintos países? ¿Será la de Oxford eficaz?

En opinión del inmunólogo español Alfredo Corell si una empresa farmacéutica cumple con los principios de seguridad, eficacia y eficiencia del producto y lo registra podrán convivir varias vacunas.

“Lo que pasa es que habitualmente, en otras vacunas, se ha llegado de un modo más sosegado, con más tranquilidad; y en este momento en el mercado habrá dos o tres variantes que convivan, porque una igual es para personas con riesgo. Por ejemplo, para la polio hay dos tipos de vacunas, una con microorganismos inactivados y la otra no, porque unas producen más inmunogenicidad que otras. Para gripe también hay tres o cuatro presentaciones en el mercado con distintas sustancias frente a las que inmunizan. O para neumococo igualmente hay varias presentaciones”, explica.

Sin embargo, “el número de vacunas que se van a concentrar por el coronavirus” no es normal por “esta carrera frenética que tienen los países y que inicialmente no todos la obtendrán igual; y resulta que si la de Oxford, la de Rusia, la de China, Alemania o la de Estados Unidos son muy eficaces y muy potentes, igual y eso desinfla que se generen otras”, subraya Corell.

En entrevista con Vértigo el científico y académico, miembro de la Sociedad Española de Inmunología, refiere que en España se investiga la vacuna usando el virus Vaccinia, que quizá estará disponible —a un ritmo más normal— para finales de 2021.

“La publicación realizada por The Lancet respecto de los resultados de la vacuna de Oxford es muy buena, pero todavía falta lo más importante: ver si es eficiente y probarla en personas ancianas, porque los ensayos han sido en edades de 18 a 55 años”, indica.

Entre los efectos secundarios reportados por Oxford están dolores de cabeza, escalofríos, fiebre y dolores musculares, que pueden mitigarse con paracetamol; de hecho, se suministra paracetamol un día antes de inyectarse la vacuna.

¿Qué falta entonces? Corell explica: “Probarse en miles de personas y ver que es eficiente. Tiene que completar el esquema de seguridad, eficacia y eficiencia. Significa que protege frente al coronavirus, que si la persona se expone al virus no se infecta. Es la parte que está en ensayo”.

La escala de fabricación es global. Se necesitarán miles de millones de dosis y los fabricantes se encargarán precisamente de esto. Por eso habrá varias vacunas de diversos países y laboratorios.

—La pregunta del millón de euros: ¿habrá una vacuna produciéndose en septiembre?

—Me parece un poco difícil. Ya hay países que se han reservado las primeras dosis y todavía no tenemos la vacuna.

—¿Qué le ha enseñado a usted como inmunólogo esta pandemia?

—Creo que ha sacudido muchos cimientos de nuestro funcionamiento social. Nos han quedado algunas enseñanzas: la solidaridad internacional y que hay mucha intoxicación informativa; que la sociedad no sabe dónde creer ni a quién creer; hay tantos bulos circulando… Y tampoco la mezcla de la política y la ciencia es buena. En todo caso deben mejorarse los presupuestos para invertir más en investigación.

Corell, nombrado mejor profesor de toda España en 2018, observa incrédulo las acusaciones de EU contra China respecto de la fabricación del virus en un laboratorio en Wuhan y duda de estas versiones: “Aquí, en España, se han hecho pruebas de la secuencia de este virus y se ha visto que es imposible, como está generado, que se hubiese fabricado en un laboratorio. No creo en esa conspiración”.

—¿Y los virus dormidos activados por el calentamiento global?

—La mayor parte de las veces son saltos entre especies, una zoonosis. Lo de los virus dormidos está muy relacionado debido al calentamiento y en otras circunstancias quizá no se hubiera dado esta posibilidad. Todo va unido en lo micro y lo macro.

—Primero se vacunará a personal de salud, mayores de 65 años y personas de riesgo. ¿Cuándo cree que llegue al resto de las personas?

—Habrá que ver un dato: la inmunidad real que tiene la población. En España es de 5%. Esa inmunización que se ve es solo de anticuerpos; necesitamos saber la inmunidad real de la población porque igual la inmunización masiva deja de ser necesaria si la inmunidad de la población va creciendo poco a poco y podemos inmunizar a los grupos de riesgo. A lo mejor la inmunización de la población se puede pensar para finales del año próximo. Quizá sea innecesaria. Son todas hipótesis. Hay que vacunar a los grupos de riesgo fundamentalmente.

RECUADROS

HAY DOS GRÁFICAS EN DISEÑO

¿Cuánto costará?

Desde AstraZeneca se pronuncian respecto de la vacuna de Oxford y en voz de Mene Pangalos, vicepresidente ejecutivo de Investigación y Desarrollo de Biofarmacéuticos de la farmacéutica, “la vacuna podría estar en cualquier momento a partir de septiembre”.

Acerca del costo, todavía sin determinar, de acuerdo con AstraZeneca podría rondar los 2.5 euros por unidad; es decir, al tipo de cambio del euro y el peso mexicano, unos 67.5 pesos.

Otros laboratorios inmersos en la carrera por la vacuna dicen que no venderán la vacuna a precio de costo, según lo manifestado por Pfizer, Moderna y Merck.

Desde Oxford, David Pulido, biofísico del Instituto Jenner, explica que hay un intercambio transparente de información entre la comunidad científica global con el tema del coronavirus y han observado el apoyo de gobiernos y multinacionales para coordinar la vacuna, que podría demorar en manufacturarse “uno o dos meses” los primeros lotes de miles de millones de dosis.

¿Será una vacuna cara o barata? Gómez Pulido solo aclara a la cadena SER que en el caso de la Universidad de Oxford usan un adenovirus (al igual que China) y es una terapia génica barata, aunque especifica que todavía sería más barata la vacuna de Moderna, en EU, porque usa moléculas de ARN (ácido ribonucleico).

Bajo la patente mRNA-1273 el laboratorio estadunidense Moderna utiliza “una tecnología distinta” a otras vacunas. En vez de inocular el virus para generar una respuesta inmunitaria (esquema tradicional) o bien inocular las proteínas para generar la inmunidad, su experimento utiliza moléculas de ARN codificadas para producir “las proteínas” generadoras de la inmunidad contra el coronavirus.

Todo lo contrario, la vacuna de Oxford utiliza “un vector viral” con base en una versión “debilitada del virus del resfriado común”; esto es, un adenovirus, al igual que lo hace China, y contiene “el material genético de la proteína S o spike del SARS-CoV-2”, que una vez inyectada genera la proteína de “superficie S” para que el sistema inmunitario contraataque al coronavirus.

Geopolítica del coronavirus

En los últimos días han cundido varias denuncias por espionaje y ciberhackeos con la finalidad de “robar” información acerca de la fórmula de las vacunas en exploración, tanto en EU como en Reino Unido.

Desde Washington se acusa a China de ciberespionaje, mientras que en Reino Unido señalan interferencias desde Rusia; ambas acusaciones son desmentidas por los respectivos equipos diplomáticos chinos y rusos.

En medio de la pandemia los roces entre las principales potencias siguen escalando a tal punto, que desde la Casa Blanca se dio un plazo de 72 horas para que el gobierno que encabeza el mandatario Xi Jinping retire a todo su personal diplomático de su consulado en Houston. También se dio a conocer que EU restringe las visas y se impondrán sanciones a todas las personas pertenecientes al Partido Comunista Chino; por su parte, Beijing estudia las respuesta que aplicará.