Madrid, España. 19 de octubre. El aumento de los costos del combustible, el descontento con el estado de las escuelas, el deterioro de los servicios públicos y una crisis de vivienda han creado un clima perfectamente tormentoso para un otoño de protestas en Europa.
Multitudes han salido a las calles durante semanas en grandes ciudades, lo que ha derivado en detenciones, saqueos, heridos y violencia en Francia, Italia y Albania. En España y Portugal, han surgido campamentos de tiendas de campaña en protestas contra alquileres y costos de vivienda inalcanzables.
"La gente joven se siente decepcionada con el modelo (social) y vive una fuerte sensación de incertidumbre, de falta de control", afirmó María Silvestre, profesora de sociología de la Universidad de Deusto, en España. "Y cuando convergen situaciones concretas, como en España el desahucio de Maricarmen, de repente estalla una chispa que es capaz de aunar ese descontento y de lanzarlo a la calle".
Las ciudades se han convertido en campos de batalla a medida que varias de las principales economías de la Unión Europea, entre ellas Francia, Italia y España, se acercan a elecciones decisivas, en un momento en que los partidos de ultraderecha han logrado avances electorales en Alemania y podrían hacerlo en otros lugares. Esto ocurre también cuando Europa afronta un momento crítico en su apoyo a Ucrania, con el presidente estadunidense Donald Trump haciendo acercamientos a su homólogo Vladímir Putin incluso al tiempo que se culpa a Rusia de ataques híbridos cada vez más frecuentes en países de la OTAN.
Políticos de derecha han aprovechado el caos. Aunque las protestas en Francia han parecido de base amplia, Trump consideró a los inmigrantes responsables de la destrucción y escribió en su plataforma Truth Social este lunes.: "Los migrantes se han apoderado de Francia. ¡Deben CERRAR LAS FRONTERAS, RÁPIDO!"
Muchas de las protestas han sido impulsadas por jóvenes frustrados. Otros elementos, incluidos agitadores vestidos de negro y enmascarados, han fomentado la violencia, pero las autoridades y la policía francesas no han culpado a los inmigrantes.
En Francia, que tiene una larga tradición de protesta popular, estudiantes de secundaria han organizado bloqueos y manifestaciones durante más de tres semanas, exigiendo más recursos para escuelas que califican de faltas de personal y deterioradas, especialmente en barrios de menores ingresos.
Las protestas se ampliaron después, cuando el sindicato francés CGT y otros activistas se sumaron a los estudiantes, que hacían una pausa por las vacaciones de otoño. El movimiento ahora incluye demandas por el aumento del costo de vida y por los servicios públicos.
En España, maestros de primaria y secundaria iniciaron una huelga indefinida en Madrid la semana pasada para exigir mejores salarios y condiciones laborales. Docentes descontentos realizaron paros similares en otros lugares de España este año.
En la céntrica Puerta del Sol de Madrid, tiendas de lona han cubierto la plaza durante semanas para protestar por el aumento de los costos de la vivienda, desencadenado por el desalojo de Maricarmen, una mujer de 87 años que después murió cuando estaba hospitalizada.
Protestas similares por la vivienda han surgido en las mayores ciudades de Portugal, Lisboa y Oporto.
"Italia in Piazza" ("Italia en las calles"), ha movilizado a miles de manifestantes, que expresan demandas de mejores empleos, atención sanitaria, educación y acceso a la vivienda, así como salarios más altos para afrontar el aumento de los costos. La inflación en Italia subió al 4.2% en septiembre, superando el 3.8% de la eurozona, según datos del gobierno.
En Milán, 271 personas fueron detenidas durante dos días de disturbios —la mayoría menores de edad—, informó la policía. Se reportó que 14 miembros de las fuerzas de seguridad resultaron heridos.
En Albania, las protestas contra el gobierno continuaron el domingo por sexto día consecutivo en Tirana, con más enfrentamientos entre manifestantes y la policía. La violencia se intensificó luego que estudiantes de secundaria y universitarios se unieran al amplio movimiento antigubernamental "Flamingo ", que exige la renuncia del primer ministro socialista Edi Rama.
En Serbia, estudiantes universitarios que han encabezado protestas masivas anticorrupción durante casi dos años ahora están desafiando un regreso del poderoso líder populista del país balcánico, Aleksandar Vucic, en elecciones parlamentarias anticipadas este mes.
(Con información de Teresa Medrano y Suman Naishadham AP)
