Funcionarios europeos de alto rango expresaron preocupación el domingo por las versiones de que espías estadounidenses intervinieron las oficinas de la Unión Europea en ambos lados del océano Atlántico, y algunos legisladores izquierdistas exigieron que se apliquen sanciones concretas contra Washington.
El presidente del Parlamento Europeo, Martin Schulz, manifestó que estaba “profundamente preocupado y estupefacto por las versiones de que las autoridades estadounidenses espían las oficinas de la UE”, en declaraciones publicadas el domingo en el semanario alemán Der Spiegel.
Schulz dijo que si se confirman las acusaciones de que la NSA espiaba las oficinas de la UE “sería un asunto extremadamente grave que tendría un fuerte impacto en las relaciones entre la UE y Estados Unidos”.
Los líderes del Partido Verde en el Parlamento Europeo, Rebecca Harms y Daniel Cohn-Bendit, exhortaron de inmediato a que se realice una investigación inmediata sobre las versiones e insinuó que se deberían suspender las negociaciones sobre un tratado trasatlántico que recién ha comenzado.
Asimismo, recomendaron que se cancelen los acuerdos entre Estados Unidos y la UE sobre el intercambio de transferencias bancarias e información de pasajeros. Ambos programas han sido calificados como violaciones sin autorización sobre la privacidad de los ciudadanos por los legisladores libertarios y de izquierda en Europa.
Ni los voceros de la NSA ni la oficina del director nacional de inteligencia de Washington respondieron de inmediato a las declaraciones del domingo.