Medidas de prevención de COVID en el Metrobus
PAOLA HIDALGO/NOTIMEX
22 mayo, 2020
Arturo Moncada
Bienestar

MOVILIDAD: NUEVAS MODALIDADES

El uso de transporte público ha caído en picada ante el miedo al riesgo de transmisión.

Muchos expertos apuntan que las sociedades en todo el mundo deberán aprender a convivir durante un tiempo sin definir con el Covid-19 u otra especie de virus, lo cual supondrá cambiar muchas de las costumbres que se tenían antes de esta pandemia: si bien la cuarentena ha sido la primera de estas modificaciones, una vez superadas las distintas fases de desconfinamiento muchos de los cambios emprendidos en nuestra rutina adoptarán una “nueva normalidad”.

En materia de movilidad, indican, a corto plazo deberán aplicarse medidas que amplíen el espacio destinado a los medios de transporte activo, en combinación con la gestión del espacio público, de forma que se garantice el distanciamiento y se luche contra la propagación de Covid-19.

Estas estrategias deberán fomentar un estilo de vida más saludable, reduciendo a la vez los impactos sobre la salud y el medio ambiente.

Cambios

La relación medio ambiente y salud con la movilidad presenta múltiples dimensiones.

En particular en áreas urbanas el tráfico motorizado —en especial los vehículos privados— provoca la mayor parte de la contaminación atmosférica y del ruido, que son las dos principales amenazas ambientales para la salud.

Actualmente la movilidad se ve alterada drásticamente por la crisis de Covid-19.

El confinamiento, el trabajo en casa y las restricciones de movimiento ejercen múltiples impactos en la movilidad diaria. El uso de coches con un solo ocupante se reduce en las ciudades —y como consecuencia también lo hacen la contaminación atmosférica y el ruido—. El uso de la bicicleta registra un auge y los desplazamientos a pie también aumentan, en parte debido al bajo riesgo de transmisión y la que las compras de proximidad disminuyen la longitud de los trayectos.

No obstante, pese al descenso del tráfico, se espera un aumento de 10% en el número de vehículos en las calles cuando se permita la libre circulación.

En tanto el uso de transporte público cae en picada ante el miedo al riesgo de transmisión.

Y es en materia de transporte público donde uno de los mayores retos para la movilidad será dar confianza nuevamente al usuario ya que es probable que muchos de quienes utilizaban Metro, camión, trolebús u otro transporte opten luego de esta crisis y a fin de mantener algún distanciamiento físico por modos de transporte individual.

Para ello los gobiernos tendrán que fomentar nuevos mecanismos que permitan algún grado de distanciamiento en los sistemas de transporte público, como controles de temperatura, idealmente por medio de reconocimiento facial para no interrumpir el flujo de pasajeros, así como aplicaciones que hagan uso de datos masivos que podrían contribuir a generar esta confianza.

Tecnología

La actual pandemia ha sacado a flote el alto potencial que el uso adecuado de tecnología puede tener en el control de esta y en el registro de la movilidad.

En algunos países la tecnología se utiliza ya para el rastreo y movimiento de personas contagiadas por coronavirus. En China y Taiwán desarrollaron sistemas de códigos de barras bidimensionales (Código QR) que clasifican a la población y restringen su libre movilidad dependiendo del factor de riesgo que representan en el contagio. En Corea del Sur usan la red celular para informar a la población de los casos de infectados, y cada vez que se detecta un caso la ciudad o el distrito respectivo envía un mensaje de texto a las personas que viven cerca del enfermo o zonas de infección para que tomen las medidas sanitarias necesarias y dispongan si es indispensable una nueva ruta.

Francisco Calvo, director de Desarrollo de Negocio en atSistemas, señala que actualmente gracias a los modelos de previsión inteligente que trabajan sobre grandes cantidades de datos, conocido como Big Data, se tiene la capacidad de predecir el posicionamiento de cada individuo y de esta forma regular la movilidad, optimizar el uso de los recursos públicos y evitar las aglomeraciones.

Para Calvo es necesario aprovechar esta tecnología como un sistema de movilidad. El primer paso para construirla, explica, es conocer los datos de la localización de los usuarios en un momento determinado y cada vez que esta cambie. Con estos datos y un modelo predictivo de Inteligencia Artificial (IA) se logra, con la colaboración de los gestores de la movilidad y autoridades, ajustar y optimizar la necesidad de vehículos en determinadas líneas o lanzar alertas para actuar cuando se anticipe una situación de aglomeración donde se prevé imposible mantener la distancia social para evitar el contagio.

Esta información se puede conseguir mediante alguna de las aplicaciones instaladas en los dispositivos móviles, pero no pueden utilizarse salvo mandato legal del gobierno.

Afirma el especialista que hoy y en un futuro inmediato se debe poner en la balanza un compromiso entre privacidad y libertad.

“En una nueva realidad debemos pensar si estamos dispuestos a dejar que se usen nuestros datos para mejorar nuestra salud reduciendo nuestros tiempos de desplazamiento y, por ende, una menor exposición a un posible contagio. Que nuestros datos se utilicen con la seguridad debida puede cuidarnos y mejorar los servicios públicos que recibimos”, agrega. “Un mejor uso de la tecnología para gestionar la movilidad y una comunicación clara acerca de las opciones disponibles en la red de transportes reducirán el miedo y fomentarán un uso racional del transporte”, finaliza.

Acciones inmediatas de movilidad

Fomentar el transporte activo como el principal medio de traslado en trayectos cortos.

Habilitar carriles para bicicletas y/o peatones en paralelo a las vías de vehículos motorizados.

Implementar la prioridad en los semáforos para bicicletas y peatones para evitar las aglomeraciones.

Eliminar semáforos a demanda para peatones.

Ampliar la frecuencia de llegada de transporte público como Metro, autobús y camiones, sobre todo en horas pico.

Fuente: ISGlobal