ALERTA MÁXIMA POR BROTE DE SARAMPIÓN EN MÉXICO

“El brote exige una respuesta sanitaria intensiva”.

Sarampión
Bienestar
Compartir

Al corte del 26 de enero se reportaron siete mil 624 casos acumulados: las autoridades sanitarias exhortan a la población a vacunarse en los módulos más cercanos.

El brote de sarampión en México entró en una fase crítica luego de que la Organización Panamericana de la Salud (OPS) le otorgó una prórroga de dos meses para frenar la transmisión y evitar la pérdida de la certificación sanitaria.

Ante el incremento de contagios y defunciones en las 32 entidades del país la Secretaría de Salud (SSA) reforzó la estrategia de vacunación, incluida la aplicación de la llamada “dosis cero”, con el objetivo de contener la propagación de este virus altamente contagioso.

Al corte del 26 de enero, de acuerdo con el informe diario del brote de sarampión en México, se han reportado siete mil 624 casos acumulados. Los estados más afectados son Chihuahua (con cuatro mil 500 casos confirmados acumulados), Jalisco (mil 315), Chiapas (450), Michoacán (273), Guerrero (263) y Sinaloa (168).

En total, la SSA informó de la muerte de 26 personas (21 de ellas en Chihuahua). El pasado 10 de noviembre, el Gobierno de Jalisco reportó la muerte de una bebé de once meses originaria de Guerrero, quien padecía desnutrición y contrajo la enfermedad. En este año que comienza la primera muerte por sarampión se registró en Michoacán.

Según el informe epidemiológico el grupo de edad más afectado es el de uno a cuatro años (con mil 160 casos acumulados en México), seguido del grupo de cinco a nueve años (909 casos) y el de 25 a 29 años (829 casos).

Altamente contagioso

El sarampión es una enfermedad viral provocada por un morbillivirus, según la Organización Mundial de la Salud (OMS). Después del contacto con el virus los síntomas suelen aparecer entre siete y 14 días más tarde: fiebre alta, tos, secreción nasal, ojos rojos y llorosos, así como pequeñas manchas blancas en la parte interna de las mejillas, conocidas como “manchas de Koplik”.

Aunque muchos pacientes logran recuperarse en un par de semanas, el sarampión puede tener consecuencias graves y causar neumonía, encefalitis, diarrea intensa, infecciones de oído, pérdida de la visión e incluso la muerte.

Los más vulnerables son los bebés y los niños, los adultos de más de 20 años, las mujeres embarazadas y quienes tienen el sistema inmunológico debilitado por presentar alguna enfermedad crónica, de acuerdo con información de la SSA y el IMSS.

El virus del sarampión se transmite por el aire, a través de gotitas expulsadas al hablar, toser o estornudar, y en espacios cerrados puede extenderse fácilmente en casi todas las personas que no están inmunizadas.

Máxima protección con vacunación

La estrategia de la SSA se centra en intensificar la inmunización con una meta explícita: alcanzar 95% de cobertura, nivel descrito como indispensable para cortar la cadena de transmisión.

La focalización responde a dos realidades simultáneas: la expansión nacional del brote y la identificación de grupos con mayor vulnerabilidad clínica o programática. “En la Encuesta Nacional de Salud Continua 2025 se observó que la población mayor de 50 años cuenta con anticuerpos que protegen a las personas del sarampión, porque en la infancia estuvieron expuestos a un mayor número de casos, no así las personas jóvenes; por eso la insistencia de que acudan a los módulos de vacunación para que reciban el biológico”, expuso la doctora Sandra Rajme López, investigadora en ciencias médicas en el Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición Salvador Zubirán (INCMNSZ).

La especialista en infectología y medicina interna mencionó que se plantea que el resurgimiento del sarampión, señalado como “más contagiosa que el Covid-19”, exige una respuesta sanitaria intensiva, con énfasis en inmunización rápida, detección oportuna y acciones de contención territorial.

El desafío operativo es lograr que la vacunación alcance a la población rezagada y que el control no se limite a campañas generales sino que cierre brechas identificadas en territorios específicos.

El reporte identifica un perfil de vulnerabilidad por edad: el grupo más expuesto son los menores de uno a cuatro años, seguido por adultos jóvenes que no cuentan con esquemas completos. Este detalle es relevante desde una lectura de riesgo sanitario porque describe una población pediátrica en la que la protección depende críticamente del calendario y la oportunidad de vacunación, con un segmento adulto con rezagos que pueden sostener cadenas de transmisión en entornos comunitarios y laborales.

Vacunación Sarampión

Así, en términos de salud pública el foco en estos grupos refuerza una idea clave del abordaje: la contención depende de cerrar brechas concretas, no solo de aumentar cifras agregadas. La efectividad del control se jugaría, en gran medida, en la capacidad de identificar y vacunar a quienes están fuera de esquema o con esquemas incompletos.

En tanto, el doctor Agustín de Colsa Ranero, del Departamento de Infectología Pediátrica, consultor en Enfermedades Infecciosas e investigador en el Laboratorio de Microbiología Molecular en el Instituto Nacional de Pediatría (INP), comentó que aún no se conocen las medidas que se implementarán durante la Copa Mundial de Futbol 2026, pero ahora lo importante es controlar lo que sucede en México, posteriormente plantear una revisión en los aeropuertos internacionales y que en las áreas de transporte tengan servicios de medicina del viajero. “Creo que lo que se está haciendo en este momento es muy bueno, pues se protege a niños, jóvenes y personas vulnerables para que esto se controle localmente y sea seguro para todos”.

Finalmente, el especialista explicó que no existe un tratamiento específico o terapia para el sarampión. La mayor parte de los pacientes con la enfermedad la superan sin complicaciones solo con descanso y tratamiento de ayuda; y para los pacientes graves el manejo se da de acuerdo con las complicaciones.

E insistió en señalar que “la mejor protección contra el sarampión para los niños es la vacuna triple viral (que protege contra sarampión, rubéola y parotiditis); y para adolescentes y adultos la doble viral (sarampión y rubéola), según el Programa Universal de Vacunación”.

×