Autocuidado podría reducir presión al sistema de salud

En el país, el desafío radica en cerrar la brecha entre la intención y la práctica

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Bienestar
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Ciudad de México, 23 de abril de 2026. Impulsar el autocuidado en México podría generar beneficios económicos importantes para el sistema de salud y reducir significativamente la presión, mejorando los resultados, en un contexto de creciente demanda de servicios. De acuerdo con la Asociación Latinoamericana de Autocuidado Responsable (ILAR), desbloquear el potencial del autocuidado genera en la región economías de hasta USD 7.2 mil millones para los sistemas de salud y beneficios en bienestar y productividad cercanos a USD 79 mil millones.

En este contexto, mejorar la alfabetización en salud representa una oportunidad adicional concreta: reducir en un 25% la baja alfabetización podría traducirse en USD 13.6 mil millones anuales en beneficios económicos para América Latina.

En el país, el desafío radica en cerrar la brecha entre la intención y la práctica. Aunque más del 80% de los mexicanos considera relevante el autocuidado, solo 58% afirma tener el conocimiento necesario para aplicarlo adecuadamente.

En este contexto, México ya registra avances institucionales. El 24 de septiembre de 2025, la Comisión de Salud del Senado de la República, aprobó por unanimidad el dictamen de la Minuta con proyecto de Decreto en materia de autocuidado, que busca reformar la Ley General de Salud para reconocer y fortalecer el autocuidado como una estrategia clave del sistema.

Como seguimiento a estas acciones, el 21 de abril se llevó a cabo la Mesa Técnica / Observatorio de Implementación del Autocuidado en el Senado, un espacio liderado por ILAR en el que participaron comisiones legislativas de Economía, Salud y Medio Ambiente, así como la Unidad Coordinadora de Vinculación y Participación Social de la Secretaría de Salud del Gobierno de México, COFEPRIS, AFAMELA y representantes del sector.

El objetivo del encuentro fue sentar las bases de un sistema de salud que priorice la prevención mediante decisiones informadas y basadas en evidencia, integrando el autocuidado como un pilar estratégico en las políticas públicas.

Entre los principales ejes abordados destacan la necesidad de modernizar el marco regulatorio, mediante:

•          Sistemas regulatorios basados en riesgo y mecanismos de convergencia internacional para agilizar el acceso a medicamentos de libre venta
•          Etiquetados claros y plataformas digitales con información verificable
•          Sistemas de farmacovigilancia participativa que permitan a los ciudadanos reportar eventos adversos

“El autocuidado no es hacerlo todo solo; es contar con la información, las herramientas y las condiciones para tomar mejores decisiones sobre salud todos los días”, señaló Juan Thompson, presidente ejecutivo de ILAR, al subrayar que una regulación eficiente también fortalece la educación en salud y autocuidado.
 

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