Cáncer de próstata: diagnóstico temprano y medicina de precisión

Un estudio indica que 97% de hombres tratados con terapia focal conserva la misma continencia y potencia sexual

Especialistas valorando imagen.jpg
Especial
Bienestar
Share

Ciudad de México, 15 de abril 2026 - El cáncer de próstata se ha consolidado como uno de los principales retos de salud pública en hombres a nivel global y particularmente en México, donde representa una de las primeras causas de muerte por cáncer masculino. A pesar de su alta incidencia, sigue siendo una enfermedad silenciosa: en muchos casos no presenta síntomas en etapas iniciales, lo que retrasa su detección y tratamiento oportuno.

“Uno de los mayores retos sigue siendo detectar la enfermedad a tiempo. Cuando el cáncer de próstata se identifica en fases iniciales, las probabilidades de control y curación son significativamente más altas”, señala el urólogo Bernardino Miñana López.

De acuerdo con especialistas del Cancer Center Clínica Universidad de Navarra (CUN) en España, este tipo de cáncer se desarrolla principalmente en hombres mayores de 65 años y rara vez aparece antes de los 50. Sin embargo, su comportamiento clínico puede ser altamente variable, lo que hace fundamental apostar por programas de detección temprana.

La evolución del tratamiento: hacia una medicina personalizada
Entre las alternativas de tratamiento destaca la terapia focal, una técnica emergente mínimamente invasiva que actúa únicamente sobre la zona afectada de la próstata, evitando la extirpación completa o la radiación del órgano para minimizar los efectos adversos.

El Dr. Bernardino Miñana, coordinador del Área de Cáncer de Próstata del CCUN afirmó que “los resultados de más de 150 pacientes intervenidos con esta técnica respaldan la eficiencia y seguridad del procedimiento. El 88% de los tumores intervenidos permanecen controlados, el 100% de los pacientes mantiene la
continencia urinaria y el 97% conserva la misma potencia sexual tras el tratamiento”.

México: diagnóstico tardío, el gran desafío
En el contexto mexicano, uno de los principales problemas es que una gran proporción de los casos se detecta en etapas avanzadas. Esto contrasta con lo que ocurre en sistemas de salud con mayor cultura preventiva, donde más del 70% de los diagnósticos pueden realizarse en fases tempranas gracias a revisiones periódicas.

Factores como la falta de chequeos regulares, el desconocimiento sobre la enfermedad y ciertos estigmas culturales en torno a los estudios prostáticos siguen siendo barreras relevantes. Esto impacta directamente en la tasa de supervivencia, ya que cuando el cáncer se detecta de forma localizada, las probabilidades de curación pueden acercarse al 100% a 10 años.

En México, donde una proporción importante de los casos de cáncer de próstata se detecta en etapas avanzadas, los avances en diagnóstico y tratamiento han cobrado especial relevancia. Hoy, nuevas herramientas permiten identificar con mayor precisión el tipo de tumor y su nivel de agresividad, lo que facilita decisiones médicas más oportunas.

Tecnologías como la resonancia magnética multiparamétrica, las biopsias dirigidas por imagen y estudios más específicos han mejorado la capacidad de detección, especialmente en fases tempranas o en casos de difícil diagnóstico.

“Hoy sabemos que no todos los cánceres de próstata se comportan igual, por lo que es fundamental ajustar el tratamiento a cada paciente y evitar intervenciones innecesarias”, explica el urólogo Bernardino Miñana López.

En paralelo, opciones menos invasivas —como la cirugía asistida por robot o terapias focales— han permitido reducir efectos secundarios en pacientes seleccionados, sin comprometer la efectividad del tratamiento.

×