CDMX, 26 de febrero de 2026.- Con la llegada de la primavera, especialistas alertan sobre un incremento en la presencia de plagas y en las enfermedades asociadas, lo que representa un riesgo adicional para los vacacionistas durante los próximos meses.
Emmanuel Rosales, experto de SIFSA en manejo sustentable de fauna nociva, explicó que el aumento de la temperatura y la humedad genera condiciones ideales para la reproducción de insectos y roedores. “Mejora el clima y aumenta la humedad, las condiciones perfectas para su reproducción.
Además, los desperdicios de comida se descomponen más rápidamente, lo cual genera olores más penetrantes que las llaman. A eso debemos sumar que de manera natural, se aceleran los ciclos de reproducción de roedores e insectos. Solo falta un incremento en la circulación de personas y de alimentos para cerrar el ciclo perfecto para el transporte de insectos, cosa que precisamente sucede en las temporadas vacacionales”, señaló.
El especialista añadió que los reportes semanales de Enfermedad Diarreica Aguda (EDA) y el Boletín Epidemiológico de la Secretaría de Salud muestran una tendencia recurrente cada año hacia el aumento de enfermedades gastrointestinales y padecimientos provocados por insectos, ya sea por picaduras o por contaminación de alimentos.
Entre las plagas que se intensifican durante esta temporada destacan los mosquitos, transmisores de dengue, Zika, chikungunya, fiebre amarilla, malaria y virus del Nilo Occidental; las cucarachas, vinculadas con salmonelosis, infecciones por E. coli, disentería, fiebre tifoidea, gastroenteritis y cólera; así como las chinches de cama, que generan reacciones alérgicas, infecciones secundarias y afectaciones psicológicas.
También representan un riesgo las arañas violinistas y viudas negras, cuyos venenos pueden provocar necrosis tisular o alteraciones neurológicas; los alacranes, que inyectan neurotoxinas capaces de causar cuadros graves en niños y adultos mayores; los roedores, asociados a hantavirus, leptospirosis y salmonelosis; además de palomas y hormigas, que pueden transportar diversos agentes patógenos.
Rosales subrayó que, en materia de contaminación de alimentos, los principales responsables suelen ser roedores y cucarachas, tanto en fábricas procesadoras como en almacenes, tiendas y restaurantes. En cuanto a picaduras, advirtió sobre la resistencia de la chinche de cama y la peligrosidad de los mosquitos Aedes aegypti y Aedes vittatus, vectores de dengue, chikungunya y Zika. Aunque algunos indicadores disminuyeron el último año, las autoridades prevén un repunte estacional conforme avance la primavera.
Ante el incremento de viajeros por las vacaciones, especialistas de SIFSA recomendaron reforzar medidas preventivas en hoteles y centros turísticos, especialmente en lo relacionado con la limpieza constante, el almacenamiento adecuado de alimentos, el manejo oportuno de basura y la realización de inspecciones periódicas por expertos en control de plagas. También señalaron la importancia de detectar oportunamente señales como manchas en ropa de cama, pequeñas rasgaduras, suciedad inexplicable o grietas en muebles, que podrían indicar la presencia de fauna nociva.

