CDMX. 9 de enero de 2025. Vas caminando por el pasillo de una tienda naturista o deslizándote por redes sociales y ves un montón de suplementos que prometen “apoyar” o “desintoxicar” tu hígado. Suena tentador —al final, el hígado es uno de los órganos que más trabaja en el cuerpo.
Pero la industria de los suplementos está en gran parte sin regulación, y no hay una forma sencilla de saber exactamente qué contienen los productos que compras. A veces, los suplementos que se venden como beneficiosos pueden terminar haciendo más daño que bien.
“Los suplementos son un negocio enorme”, dice el Dr. Rashid Khan, gastroenterólogo del Hospital Houston Methodist, especializado en salud hepática. “Se promocionan muchísimo, pero no están regulados como los medicamentos recetados. Y el hígado, que tiene tantas funciones distintas, es un blanco fácil para el daño causado por suplementos”.
¿Por qué el hígado es un blanco fácil? El hígado es como la planta de procesamiento central de tu cuerpo. Filtra toxinas, metaboliza medicamentos, produce bilis para digerir los alimentos y ayuda a regular el colesterol y el azúcar en sangre.
En personas sanas, el hígado es sorprendentemente resistente. Pero cuando hay daño hepático por condiciones como la enfermedad hepática por disfunción metabólica (antes conocida como hígado graso no alcohólico), hepatitis o cirrosis, su capacidad para procesar sustancias —incluidos los suplementos— se debilita.
“Si mis pacientes tienen alguna enfermedad hepática, les digo que eviten cualquier suplemento que no sea realmente necesario”, explica el Dr. Khan. “Incluso una pequeña carga adicional para el hígado puede ser perjudicial”.
Suplementos comunes que pueden dañar el hígadoAlgunos remedios herbales que se promocionan para aliviar el estrés, aumentar la energía o mejorar el bienestar general han sido relacionados con toxicidad hepática. El especialista del Hospital Houston Methodist menciona tres sobre los que los pacientes le preguntan con frecuencia:
- Ashwagandha: Este remedio herbal proviene de un arbusto perenne que crece en Asia y África. Se promociona por sus efectos para aliviar el estrés y aumentar la energía. Sin embargo, se ha relacionado con casos de daño hepático, incluyendo ictericia y hepatitis aguda.
- Cohosh negro (black cohosh): Los extractos de esta planta con flores se venden como tratamiento para síntomas de la menopausia, pero tienen un historial documentado de efectos secundarios hepáticos, que van desde un aumento leve de enzimas hasta insuficiencia hepática.
- Cúrcuma: Esta especia colorida y sabrosa es conocida por sus beneficios antiinflamatorios. En la comida es segura, pero en suplementos de alta dosis se ha asociado con daño hepático en algunas personas.
“Cuando los pacientes me traen un frasco, yo reviso los ingredientes antes de dar una recomendación”, dice el Dr. Khan. “Pero en general, mi consejo es que si no necesitas el suplemento, ¿para qué arriesgarte?”.
¿Los ‘detox’ para el hígado realmente funcionan?Los anuncios de limpiezas hepáticas y tés detox están por todos lados, prometiendo eliminar toxinas del cuerpo. Pero los hepatólogos (médicos especializados en el hígado) coinciden en que no hay base médica para esas afirmaciones.
“En nuestra comunidad médica, el ‘detox hepático’ ni siquiera es un tema de conversación”, enfatiza el Dr. Khan. “Si fuera una práctica basada en evidencia, la veríamos en congresos médicos y estaría incluida en nuestras guías clínicas”.
De hecho, un estudio reciente publicado en el American Journal of Gastroenterology encontró que las llamadas “limpiezas hepáticas” contienen una mezcla de compuestos herbales sin beneficios comprobados. En algunos casos, estos productos pueden dañar el hígado en lugar de protegerlo.
“Médicamente, estos detox no están recomendados”, afirma el Dr. Khan. “Tu hígado ya está diseñado para desintoxicar tu cuerpo de forma natural. Ese es su trabajo. Y ningún polvo ni bebida especial va a hacer que funcione mejor”.
Formas comprobadas de cuidar tu hígado Si te preocupa la salud de tu hígado, tu mejor defensa no es un suplemento. Es un estilo de vida saludable y, si hace falta, tratamiento médico. Habla con un médico y empieza por lo básico:
- Limita el alcohol y evita fumar: Son los dos factores principales que causan daño hepático.
- Mantén un peso saludable: La enfermedad hepática por disfunción metabólica está muy relacionada con la obesidad y la diabetes.
- Vacúnate contra la hepatitis B: Esta infección puede causar daño hepático.
- Busca tratamiento para la hepatitis C: La infección crónica puede llevar a la cirrosis, que es un gran factor de riesgo para cáncer de hígado.
- Toma medicamentos sólo cuando te los receten: Consulta con tu médico antes de comenzar cualquier medicamento o suplemento nuevo, especialmente si ya tienes alguna enfermedad hepática.
“Es muy tentador buscar una solución rápida”, dice el Dr. Khan. “Pero cuando se trata del hígado, los cambios en el estilo de vida y los medicamentos recetados por tu médico son mucho más efectivos que cualquier cosa que encuentres en el estante de suplementos”.
Habla con tu médico para recibir orientación personalizada
Los suplementos pueden parecer “naturales” e inofensivos, pero no están libres de riesgos. En algunos casos, pueden hacer un daño real.
Antes de agregar cualquier suplemento a tu rutina, recuerda que tu hígado no necesita una desintoxicación. En lugar de eso, enfócate en una alimentación saludable y buenos hábitos de vida para lograr resultados más seguros.

