Ciudad de México, a 13 de marzo de 2026. La incontinencia es uno de los padecimientos más comunes que pueden enfrentar las personas a lo largo de su vida. En el marco del Día Mundial de la Incontinencia, que se conmemora cada 14 de marzo, se vuelve relevante derribar los prejuicios y barreras culturales que durante mucho tiempo han mantenido este tema fuera del diálogo público, así como reconocer que los escapes de orina son una condición frecuente que requiere más información y atención desde etapas tempranas de la vida adulta.
De acuerdo con el Reporte de Higiene y Salud de Essity 2023-2024, más de 425 millones de personas en el mundo viven con incontinencia urinaria, una cifra que incluso supera la población total de Estados Unidos. Si todas las personas que viven con esta condición conformaran un país, sería el tercero más poblado del mundo, después de India y China, lo que dimensiona la magnitud de un tema de salud que todavía se discute poco.
Al observar el panorama en México, la situación también invita a poner mayor atención. De acuerdo con el Boletín Mexicano de Urología, la incontinencia afecta aproximadamente a 1 de cada 3 mujeres y a 1 de cada 5 hombres. Esta realidad vincula la condición no solo al envejecimiento, sino también a factores como la obesidad, la diabetes, los cambios hormonales o la debilidad del suelo pélvico.
Identificar señales tempranas y adoptar hábitos saludables puede contribuir a prevenir o manejar la condición. “Promover una cultura de la continencia centrada en la prevención activa permite transformar una situación reactiva en una estrategia de bienestar integral, autonomía y seguridad”, señaló Daniel Camou, Product Manager de TENA.
Más allá del aspecto médico, distintos estudios han señalado que la incontinencia urinaria también puede influir en la vida cotidiana. En muchos casos, las personas limitan actividades como hacer ejercicio, viajar o participar en espacios sociales por temor a episodios de pérdida involuntaria de orina, lo que puede impactar su bienestar y calidad de vida.
En este contexto, impulsar información clara y abrir la conversación pública sobre la continencia se vuelve clave para reducir el estigma que aún rodea esta condición. Desde esta perspectiva, TENA®, marca de Essity especializada en soluciones para la incontinencia, impulsa iniciativas de información y acompañamiento que buscan contribuir a que más personas puedan hablar del tema con mayor conocimiento y naturalidad.
Visibilizar la magnitud de la incontinencia urinaria y promover una conversación abierta sobre esta condición puede contribuir a reducir el estigma, favorecer el diagnóstico oportuno y mejorar la calidad de vida de millones de personas que viven con esta realidad.

