CDMX a 20 de abril de 2026. El Día Mundial de la Lucha contra la Malaria, el 25 de abril, refuerza la necesidad de estrategias integradas para contener una de las enfermedades infecciosas de mayor impacto global. Transmitida por mosquitos del género Anopheles y causada por parásitos del género Plasmodium, la malaria sigue desafiando a los sistemas de salud, especialmente en regiones tropicales. Datos de la Organización Mundial de la Salud indican cerca de 282 millones de casos y 610 mil muertes en 2024.
Adriana Vega, gerente de producto de Life Science en QIAGEN, multinacional alemana especializada en tecnología para diagnósticos moleculares, destaca que el avance en el control de la enfermedad depende del monitoreo continuo, la respuesta rápida y un mayor acceso a diagnósticos sensibles.
“Mantener el control de la malaria exige vigilancia constante y capacidad de respuesta. La detección precoz es decisivo para un tratamiento eficaz y para interrumpir la transmisión”, afirma. “Las tecnologías moleculares amplían la detección del parásito y permiten identificar diferentes especies, incluso en muestras con baja carga, lo que hace que las acciones de control sean más precisas.”
Con este enfoque, la empresa lanzó el QIAprep& Plasmodium Kit, una solución que simplifica la preparación de muestras y agiliza el flujo de trabajo en el laboratorio. “La propuesta es facilitar la rutina de los laboratorios y garantizar mayor consistencia en los resultados, apoyando tanto la investigación como los programas de vigilancia”, explica la ejecutiva.
Integrado con otras tecnologías de la compañía, el kit amplía la capacidad de identificación y caracterización del Plasmodium, incluyendo análisis genéticos relevantes para monitorear variantes y la resistencia a medicamentos.
“El enfrentamiento de la malaria depende de un enfoque integrado, con prevención, diagnóstico de calidad y tratamiento adecuado. La tecnología tiene un papel central para avanzar en el control de la enfermedad y reducir su impacto”, concluye.

