El cariño por los animales de compañía evoluciona hacia un cuidado más consciente

En los últimos tres años, el tema de la cremación como destino final de las mascotas ha registrado un crecimiento del 15 por ciento

unnamed (54).png
Cortesía Bye Bye Friend
Bienestar
Compartir

Ciudad de México, 18 de febrero de 2026. Tener un animal de compañía nos cambia la vida, una vez que llega a casa, su huella es para siempre. Por eso, cada 20 de febrero celebramos el Día Mundial de Amar a tu Mascota, un recordatorio impulsado por organizaciones civiles para generar conciencia sobre el respeto y responsabilidad que implica hacerlo parte de la familia.

Esta fecha coincide además con el Día Internacional del Gato, un animal que nos enseña una forma muy particular de amar basada en la confianza e independencia. Los felinos se han vuelto símbolos de un vínculo donde el afecto se expresa respetando su espacio, un enfoque que ha evolucionado hacia el “bienestar integral”. 

Este concepto comprende todos los aspectos en la línea de vida de las mascotas con una tutela responsable que se basa en tres pilares: cuidado de su salud, que incluye vacunas y chequeos constantes; el bienestar emocional, a través del juego y socialización; y la previsión ante su partida. 

De acuerdo con datos de Bye Bye Friend, en los últimos tres años la experiencia del Último Adiós que contemplan la cremación pasó de 1 a 16 diarias, lo que demuestra una mayor empatía por los compañeros de aventuras y la necesidad de cerrar el ciclo con ellos.

“El objetivo es evitar decisiones apresuradas en un momento complicado al optar por un servicio funerario a futuro para nuestros michis y lomitos. El tema del bienestar animal hace diez años no se contemplaba, hoy cobra relevancia ante los vínculos afectivos que hemos creado con ellos”, señala Patricio Borrego, director Operativo de Bye Bye Friend.

Datos oficiales señalan que en México el 70% de los hogares tiene una mascota, de ahí que Bye Bye Friend se sume en pro de una cultura de la previsión desde el momento que entran a la casa y hasta el final de su vida; al ofrecerles una despedida cálida y respetuosa.

Después de todo el amor compartido, esta visión del cuidado se convierte en un compromiso que se cumple al ocuparnos por su bienestar y al asegurarnos que, al partir, cruzarán el puente del arcoíris.

×