CDMX. 12 de enero de 2026. En el marco del Día Mundial de la Lucha contra la Depresión, que se conmemora este 13 de enero, profesionales de la salud, instituciones y organizaciones urgen a la sociedad mexicana transitar de la estigmatización a la empatía, priorizando la detección temprana como una herramienta capaz de salvar vidas.
La depresión no es simple tristeza o debilidad; es un trastorno mental complejo derivado de la interacción de factores biológicos, psicológicos y sociales. Según la Organización Mundial de la Salud, este padecimiento afecta al 5.7% de los adultos a nivel global, con una incidencia mayor en mujeres y un impacto crítico en adolescentes y adultos mayores.
Uno de los mayores desafíos en el contexto nacional es la atención a la infancia y adolescencia, ya que en gran medida, los cuidadores primarios tienden a subestimar la intensidad de los síntomas en los menores. La depresión puede llevar al suicidio si no se atiende a tiempo. El primer paso para la prevención es validar las emociones del otro sin juzgar, fomentando un entorno de confianza donde pedir ayuda sea visto como un acto de valentía y no de vergüenza.
Identificar para intervenir
La intervención médica especializada es fundamental para diferenciar entre una etapa de duelo o tristeza y un trastorno depresivo. Los síntomas incluyen:
- Tristeza permanente y pérdida de interés en actividades antes disfrutadas.
- Trastornos del sueño (insomnio o hipersomnia) y cambios en el apetito.
- Aislamiento social y falta de concentración.
- Sensación constante de cansancio o falta de energía.
La medicina actual ofrece diversas alternativas que permiten a los pacientes recuperar su funcionalidad y bienestar. Existen protocolos combinados de terapias psicológicas y tratamientos farmacológicos que han demostrado alta eficacia.
La prevención comienza en la comunidad y en el hogar. La OMS y autoridades locales recomiendan:
- Educación: Informarse sobre la enfermedad para reducir el estigma.
- Hábitos saludables: Mantener rutinas de sueño, alimentación balanceada y actividad física regular.
- Redes de apoyo: No aislarse; contar con alguien de confianza y buscar grupos de apoyo.
- Atención profesional: Acudir a clínicas de salud mental o centros comunitarios ante los primeros signos.
La depresión es una de las principales causas de discapacidad en el mundo, pero es tratable. La prevención y el tratamiento oportuno no solo mejoran la calidad de vida, sino que son la diferencia entre la desesperanza y la oportunidad de un nuevo comienzo.

