Ciudad de México, 15 de mayo 2026.- En mayo se conmemora el Día Mundial de la Hipertensión, y es en este contexto que especialistas hacen un llamado a fortalecer la detección oportuna y el control adecuado de la presión arterial, ya que esta enfermedad continúa siendo uno de los principales factores de riesgo para desarrollar complicaciones cardiovasculares, enfermedad renal crónica y accidentes cerebrovasculares.
La hipertensión arterial es una condición en la que los vasos sanguíneos mantienen de manera persistente una presión elevada. De acuerdo con la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición (ENSANUT) 2022, en México 47.8% de los adultos vive con hipertensión arterial bajo criterios ACC/AHA, y de ellos, 65.5% desconocía que padecía esta enfermedad. Adicional a esto, sólo 33.7% de los adultos con diagnóstico previo mantienen cifras de presión arterial controladas.
“La hipertensión es una enfermedad silenciosa que puede avanzar durante años sin síntomas evidentes. El problema es que mientras permanece sin diagnóstico o sin control adecuado, incrementa significativamente el riesgo de daño cardiovascular, cerebral y renal”, señaló la Dra. Maricarmen Martínez Sandé, Gerente Médico de Adium México.
De acuerdo con el Instituto Nacional de Salud Pública, “la hipertensión es la principal causa de muerte en todo el mundo” y “el número de muertes atribuibles a esta enfermedad se duplicó en los últimos 29 años al llegar a 10.8 millones de muertes en el año 2019”.
La evidencia científica también muestra una relación estrecha entre hipertensión y otras enfermedades crónicas. Según ENSANUT 2022, la prevalencia de hipertensión fue 56% más alta en personas con diagnóstico previo de diabetes, mientras que en adultos con obesidad alcanzó una prevalencia de 58.8%.
Asimismo, las guías 2024 de la Sociedad Europea de Cardiología (ESC) señalan que la presión arterial elevada y la hipertensión persistente provocan daño orgánico y enfermedad cardiovascular mediada por hipertensión, incluyendo insuficiencia cardiaca, fibrilación auricular, enfermedad coronaria y deterioro renal.
Entre los principales factores de riesgo asociados con hipertensión se encuentran el sedentarismo, tabaquismo, obesidad, consumo excesivo de sodio y alcohol, estrés crónico y antecedentes familiares. Las guías ESC 2024 también recomiendan medidas preventivas como realizar ejercicio aeróbico de intensidad moderada, así como mantener una circunferencia de cintura menor a 94 cm en hombres y menor a 80 cm en mujeres.
“Detectar la hipertensión de manera temprana permite intervenir antes de que aparezcan complicaciones mayores. El monitoreo periódico y la adherencia al tratamiento son fundamentales para preservar la calidad de vida de los pacientes”, agregó la Dra. Martínez.
Especialistas también destacan la importancia de que los pacientes participen activamente en las decisiones relacionadas con su tratamiento. La toma de decisiones compartida entre médicos y pacientes favorece una mejor comprensión de la enfermedad y puede contribuir a mejorar la adherencia terapéutica.
Actualmente, las enfermedades cardiovasculares continúan siendo la principal causa de mortalidad en México, por lo que especialistas recomiendan realizar revisiones periódicas de presión arterial, particularmente en personas mayores de 40 años, pacientes con obesidad, diabetes o antecedentes familiares de enfermedad cardiovascular.

