En México, 9 de cada 10 maestros afirman que alumnos no ponen atención en clase

En México, los alumnos dejan de poner atención en la clase antes del minuto diez, no es un problema de disciplina ni de motivación

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CDMX. 14 de abril de 2026. La encuesta realizada por Hediec Digital muestra que 93% de los docentes percibe que la atención de sus estudiantes ha disminuido; la mitad señala que se distraen antes de los diez minutos de clase. El 40.8% de los maestros señala que el uso excesivo de dispositivos digitales es la causa principal; al mismo tiempo, los datos muestran que las estrategias pedagógicas son una parte fundamental para los docentes.

Miss Criss, directora General de Hediec Digital, empresa que este abril cumple ocho años, advierte que si la forma de enseñar no se adapta a cómo funciona hoy el cerebro de los estudiantes, el rezago educativo seguirá creciendo. Por eso, plantea integrar la neuroeducación en la práctica docente.

En México, los alumnos dejan de poner atención en la clase antes del minuto diez, no es un problema de disciplina ni de motivación, sino de cómo funciona el cerebro de una generación que creció con una pantalla en la mano; así lo revela la investigación realizada por Hediec Digital, empresa de capacitación para docentes, que este año celebra su octavo aniversario.

El 93% de los maestros de preescolar, primaria y secundaria que participaron en el estudio, llevado a cabo en marzo pasado entre más de 100 docentes, ha notado una disminución en la atención de sus alumnos; de ese total, 73.5% señaló que la caída es considerable y 19.5% que es ligera.

“No estamos frente a estudiantes desmotivados, sino frente a cerebros hiperestimulados que ya no responden a una clase lineal; si no ajustamos la forma de enseñar a cómo funciona su atención, el rezago educativo seguirá creciendo”, explica Cristina Niño Navarro (Miss Criss), directora general de Hediec Digital.

Competir con la dopamina
El estudiante llega al salón de clases después de pasar horas frente a una pantalla, donde su cerebro se acostumbró a estímulos constantes que liberan dopamina. Cuando se enfrenta al aprendizaje tradicional, ese estímulo no está. No es que no quiera poner atención, es que su cerebro necesita algo más que puntos extra para el examen.

“Una niña o niño que juega videojuegos durante varias horas seguidas demuestra que puede concentrarse; pero, su juego tiene colores brillantes, efectos de sonido y vibra, estimula los cinco sentidos al mismo tiempo. El pizarrón no puede competir con eso y no tiene por qué hacerlo, pero sí hay que entender la diferencia para reaccionar”, explica la doctora y especialista en neurociencia aplicada al aprendizaje.

No es solo la atención
El problema va más allá de la distracción, 56.3% de los docentes habló de que las interrupciones son tan constantes que tienen que detener su explicación, y cuando la atención falla, el alumno no comprende (35.9%), no retiene (35%) y (29.1%) no puede aplicar lo que aprendió.

En palabras de Miss Criss, “un maestro que desconoce cómo funciona el cerebro de su estudiante trabaja sin estrategia. Acciones como cambiar de ritmo o de dinámica cada siete u ocho minutos, bloques cortos de instrucción, seguidos de aplicación inmediata o una dinámica de competencia, marcan diferencias. Parece magia, pero es ciencia”.

Mover, jugar y cambiar de ritmo
Los propios docentes que participaron en la investigación hablaron sobre qué les funciona. La respuesta más repetida fue el juego y variantes como retos, aplicaciones, rompecabezas, canciones y porras; lo importante es alternar las actividades.

El 67% de los docentes señala que contenidos digitales como videos y plataformas interactivas son el estímulo que capta la atención de sus alumnos con mayor eficacia. Le siguen los juegos físicos o dinámicas con movimiento con 54.4% y las actividades sensoriales, 46.6%. Sin embargo, la mayoría de los docentes en el país aún no tiene acceso a este tipo de herramientas.

Al mismo ritmo
Para atender a esta realidad, Hediec Digital desarrolla programas que combinan juego, microaprendizaje e inteligencia artificial para que los docentes ajusten sus clases y cierran el ciclo escolar con mejores resultados.

“México no puede seguir enseñando con modelos del pasado a cerebros del presente: integrar neuroeducación e inteligencia artificial ya no es innovación, es una urgencia para sostener el aprendizaje y evitar que el rezago se vuelva estructural”, advierte Miss Criss. Metodología: La investigación se realizó en marzo de 2026 con maestros de México de nivel preescolar, primaria y secundaria, a través de una encuesta que combinó preguntas cerradas y abiertas. Integró datos cuantitativos y categorización cualitativa para identificar patrones en la atención y el aprendizaje. Se trata de una exploración basada en la percepción de los docentes.

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