Especialistas alertan sobre el impacto emocional que provoca la sordera

En México, 3.6 millones de adultos viven con depresión y 2.3 millones presentan pérdida auditiva

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Cortesía MED-EL
Bienestar
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Ciudad de México, 21 de mayo de 2026.  Escuchar va más allá de percibir sonidos; también significa conectar con las personas y disfrutar los momentos cotidianos. Una conversación con la familia, la risa de los amigos o participar activamente en el entorno forman parte de experiencias que enriquecen la vida diaria. Por ello, la salud auditiva también guarda una estrecha relación con el bienestar emocional, la convivencia y la calidad de vida.
 
MED-EL, líder en soluciones médicas auditivas, destaca que, aunque la hipoacusia es más frecuente en personas mayores, esta condición también se presenta en niñas, niños, jóvenes y adultos debido a factores genéticos, enfermedades, exposición constante al ruido, infecciones o accidentes. Además de afectar la audición, la pérdida auditiva se relaciona con dificultades en la comunicación, aislamiento social y cambios en la dinámica cotidiana de quienes la viven.
 
En México, la Secretaría de Salud señala que alrededor de 3.6 millones de personas adultas viven con depresión. Entre los distintos factores relacionados con esta condición se encuentran algunas alteraciones de salud, incluida la discapacidad auditiva. La misma institución reporta que aproximadamente 2.3 millones de personas en el país viven con sordera. Más del 50% corresponde a adultos mayores de 60 años, poco más del 34% tiene entre 30 y 59 años y cerca del 2% pertenece a niñas y niños.
 
Especialistas en salud auditiva explican que las dificultades para escuchar influyen en actividades cotidianas como seguir conversaciones, participar en reuniones o convivir en espacios con diversos sonidos. En muchos casos, las personas realizan un esfuerzo constante para comprender lo que sucede a su alrededor, especialmente en ambientes con ruido o múltiples voces al mismo tiempo. Esta situación puede provocar cansancio mental y hacer que algunas personas limiten ciertas actividades o encuentros sociales para evitar incomodidad al comunicarse.
 
Además del impacto en la vida social, la hipoacusia también afecta la forma en que el cerebro procesa la información auditiva. Al destinar un mayor esfuerzo para comprender conversaciones y sonidos del entorno, se incrementa la carga cognitiva, lo que puede reducir recursos relacionados con funciones como la memoria, la concentración y la atención. Con el paso del tiempo, este desgaste favorece el agotamiento emocional y dificulta la interacción cotidiana.
 
La sordera impacta distintos aspectos de la vida diaria y del bienestar emocional. Además de dificultar la comunicación, se relaciona con estrés, ansiedad, aislamiento social, disminución de la autoestima y algunas alteraciones cognitivas. La intervención temprana transforma la manera en que las personas se reconectan con su entorno, fortalecen su independencia y recuperan confianza para participar nuevamente en actividades sociales y familiares”, explica la Dra. María Fernanda Alderete, Médico Audiólogo y de Soporte Clínico en MED-EL.
 
Actualmente, los avances médicos y tecnológicos han ampliado las alternativas de atención para personas con pérdida auditiva. Existen soluciones que se adaptan a las necesidades específicas de cada paciente, desde auxiliares auditivos hasta opciones más especializadas. Entre ellas destacan los implantes cocleares, sistemas de conducción ósea e implantes de oído medio de tecnología austriaca, desarrollados para distintos niveles de hipoacusia y orientados a favorecer una comunicación más clara y una participación en la vida cotidiana.
 
Los avances en tecnología auditiva impulsan herramientas cada vez más innovadoras y personalizadas, enfocadas en brindar una experiencia sonora más clara y cómoda para quienes viven con alguna alteración auditiva. Los especialistas recomiendan realizar revisiones auditivas periódicas para identificar cambios a tiempo y acceder a alternativas que contribuyan al bienestar integral y a una mejor calidad de vida.
 

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