Evolución en el cáncer cervicouterino temprano

Cirugía radical abierta vs cirugía mínimamente invasiva

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CDMX. 7 de mayo de 2026. Una nueva revisión liderada por el Hospital Houston Methodist recomienda cambiar de un enfoque quirúrgico uniforme a uno más adaptado al riesgo y centrado en las características específicas de cada paciente para tratar el cáncer cervicouterino en etapas tempranas.

  El estudio, publicado recientemente en la revista Cancers, ofrece hasta ahora el panorama más claro sobre cómo ha evolucionado el manejo quirúrgico de este cáncer ginecológico común desde que el ensayo clave Laparoscopic Approach to Cervical Cancer (LACC, por sus siglas en inglés) transformó la práctica a nivel mundial.

  “Después del estudio LACC, surgieron temores y confusión comprensibles sobre cómo operar de forma segura”, señala el Dr. Pedro Ramírez, jefe del Departamento de Obstetricia y Ginecología del Hospital Houston Methodist e investigador principal tanto de la revisión en Cancers como del ensayo LACC. “Lo que hemos aprendido desde entonces es que el cáncer cervicouterino no es una sola enfermedad —y el riesgo quirúrgico debe equilibrarse con las características de la paciente, el tamaño del tumor y la histología, en lugar de aplicar una misma regla para todos los casos”.

  El estudio, que integró evidencia reciente de ensayos aleatorizados, estudios de registros y metaanálisis, confirma que la balanza se ha inclinado de manera contundente hacia la cirugía abierta como el estándar global para la histerectomía radical, tras los hallazgos de 2018 del estudio LACC, que mostraron que los procedimientos mínimamente invasivos se asociaban con resultados significativamente peores. Estos hallazgos se confirmaron en un estudio de 2024 liderado por el Dr. Ramírez, el cual encontró que las técnicas mínimamente invasivas, ya sean laparoscópicas o asistidas por robot, conllevan un riesgo cuatro veces mayor de recurrencia de la enfermedad y tres veces mayor de muerte en comparación con la histerectomía radical abierta.

  Sin embargo, la revisión también destaca un creciente movimiento hacia la atención individualizada, con datos emergentes que sugieren que cirugías menos radicales y, en casos seleccionados, algunos abordajes mínimamente invasivos podrían ser adecuados para ciertos pacientes de bajo riesgo.  

De la cirugía radical a un enfoque personalizado La revisión detalla cómo estudios recientes, incluido el ensayo SHAPE, han demostrado resultados oncológicos equivalentes entre la histerectomía simple y la radical en pacientes con tumores pequeños y de bajo riesgo. Estos hallazgos sugieren que muchas mujeres podrían estar recibiendo tratamientos más agresivos de lo necesario, los cuales se asocian con mayor morbilidad.  

“El ensayo SHAPE mostró que, en pacientes seleccionadas, generalmente de bajo riesgo, la opción de una histerectomía simple es oncológicamente segura”, señala el Dr. Ramírez. “Esto representa un cambio de paradigma —y uno que reduce complicaciones, mejora la calidad de vida y acelera la recuperación sin comprometer las tasas de curación”.

  Aunque el estudio LACC desacreditó de forma contundente la histerectomía radical mínimamente invasiva para el cáncer cervicouterino invasivo, la nueva revisión señala que las técnicas robóticas y laparoscópicas siguen en investigación para pacientes cuidadosamente seleccionados, en particular cuando se puede evitar la exposición del tumor. Técnicas modificadas —como realizar la cirugía sin manipulador uterino o utilizar un cierre vaginal protector— se están evaluando en estudios prospectivos para determinar si es posible mantener la seguridad oncológica.

  “Estamos viendo innovaciones importantes en la forma en que se realizan estos procedimientos”, señala el Dr. Ramírez, del Hospital Houston Methodist. “Pero, hasta que no se demuestre lo contrario, el abordaje abierto sigue siendo el punto de referencia en términos de seguridad”.  

Una evolución en curso Más allá de la técnica quirúrgica, la revisión enfatiza la importancia de la toma de decisiones multidisciplinaria, la preservación de la fertilidad en pacientes jóvenes y la necesidad de continuar la capacitación global en histerectomía radical abierta, la cual había disminuido antes del estudio LACC. También subraya la relevancia de realizar ensayos prospectivos que midan resultados oncológicos reales —no solo beneficios perioperatorios.

  “En nuestra especialidad aprendimos una lección difícil”, explica el Dr. Ramírez. “La cirugía mínimamente invasiva parecía universalmente mejor hasta que la evidencia demostró lo contrario. Ahora estamos utilizando datos —no suposiciones— para definir qué es lo mejor para cada paciente”.

  Al sintetizar seis años de evidencia en evolución, esta nueva revisión redefine la hoja de ruta quirúrgica para el cáncer cervicouterino en etapa temprana, cambiando el enfoque de una ideología quirúrgica a una personalización basada en evidencia.

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