Ciudad de México,14 de enero de 2026. De acuerdo con la organización Voz Pro Salud Mental la llamada "cuesta de enero" afecta la salud mental de las personas, debido a los gastos no planeados y la acumulación de deudas, luego de las celebraciones decembrinas.
La organización agrega que el impacto de este fenómeno no es solo financiero, sino también repercute significativamente en el estado de ánimo, la energía y la capacidad de organización personal.
“Iniciar el año en México implica, no solo realizar ajustes en el presupuesto familiar, sino también atender el bienestar emocional de las personas y las familias. Los gastos derivados de las festividades pueden generar sentimientos de estrés, ansiedad o desánimo, los cuales impactan directamente en la salud mental”, indica Gabriela Cámara, presidenta honoraria de Voz Pro Salud Mental.
No obstante, la organización considera que el proceso de reorganización financiera puede ser una oportunidad para fortalecer los vínculos familiares, valorar la sencillez y fomentar espacios de diálogo y acompañamiento emocional.
Priorizar la tranquilidad emocional y la cohesión familiar contribuye de manera significativa al bienestar integral, ya que la salud mental también se construye a partir de relaciones sólidas, apoyo comunitario y estrategias de afrontamiento compartidas.
De acuerdo con la Dra. Lorena Rodríguez Bores, vicepresidenta de la Asociación Psiquiátrica Mexicana, la claridad en las decisiones financieras permite a las personas disfrutar de las celebraciones sin comprometer la estabilidad futura. “La planificación consciente reduce significativamente los niveles de ansiedad y ayuda a evitar gastos impulsivos que, de otra manera, podrían afectar el bienestar económico y emocional”, señala.
Voz Pro Salud Mental agrega que comenzar el año con tranquilidad y una debida planeación ayudará a disminuir el estrés, y recomienda identificar las emociones que se producen en las personas al momento de regresar a la vida cotidiana, a fin de evitar la sensación de una disminución en la energía.
Gabriela Cámara añade que “existen estrategias efectivas para mejorar la actitud ante este desafío: elaborar un presupuesto realista, llevar a cabo prácticas de cuidado emocional (como la relajación, ejercicios de respiración y ejercicio físico). Además, compartir preocupaciones con la red de apoyo reduce el estrés y fortalece la pertenencia”.
La organización concluye subrayando que el inicio de año es una oportunidad para reflexionar sobre cómo manejar la economía familiar y la resiliencia emocional. Al implementar estas estrategias se podrá evitar que los factores económicos afecten el bienestar psicológico.
La cuesta de enero provoca un impacto en la salud mental
Los gastos derivados de las festividades decembrinas pueden generar sentimientos de estrés, ansiedad o desánimo, que impactan directamente en la salud mental

