La experiencia posparto: cómo reconocer posibles complicaciones

La recuperación no es igual en todas las mujeres y, en algunos casos, puede prolongarse más allá de ese periodo inicial

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Cortesía Mayo Clinic
Bienestar
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Ciudad de México, 24 de febrero de 2026.   Las experiencias en el posparto son tan únicas como los embarazos que las preceden. Por ello, a veces resulta difícil distinguir qué es normal y qué podría indicar una complicación, incluso si ya se ha dado a luz anteriormente.

El periodo posparto se define, por lo general, como las primeras seis semanas tras el nacimiento. "El posparto comienza inmediatamente después del parto y se prolonga durante el tiempo en que el cuerpo y la mente se recuperan del embarazo y del propio parto", explica Kylie Cooper, M.D., especialista en medicina materno-fetal en Mayo Clinic.

La recuperación no es igual en todas las mujeres y, en algunos casos, puede prolongarse más allá de ese periodo inicial. Aunque el abanico de lo que se considera habitual en el posparto es amplio, existen señales de alerta que nunca deben pasarse por alto.

La Dra. Cooper aborda las principales complicaciones posparto, cómo identificarlas y cuándo es necesario buscar atención médica.

Señales que no deben ignorarse
Según la Dra. Cooper, la mejor señal de una recuperación dentro de lo esperado es la mejoría progresiva. “En términos generales, la evolución debería ser favorable. Si percibe que los síntomas empeoran o aparecen otros nuevos, es importante consultar con un profesional sanitario”, afirma la especialista.

Las dos primeras semanas tras el parto concentran el mayor riesgo de complicaciones graves, aunque estas también pueden aparecer más adelante. “Las complicaciones más frecuentes en ese periodo son la hipertensión, las hemorragias o complicaciones diversas relacionadas con el sangrado, las infecciones, la ansiedad y la depresión posparto”, señala.

Aunque muchas molestias en el posparto son comunes y tratables, en esta etapa también pueden desarrollarse complicaciones poco frecuentes pero graves, por lo que los síntomas nuevos o que empeoran nunca deben ignorarse.

“Entre ellas se encuentran los coágulos sanguíneos, como la trombosis venosa profunda o la embolia pulmonar, así como problemas cardiacos posparto, como la miocardiopatía”, añade la Dra. Cooper.

Debe buscar atención médica lo antes posible si presenta alguno de los siguientes síntomas, ya que podrían indicar complicaciones graves:

  • Dolor pélvico o en la zona de la incisión que empeora o no mejora.
  • Sangrado nuevo, abundante o aumentado.
  • Dolor de cabeza que no mejora con medicación.
  • Confusión o cambios en el comportamiento.
  • Fiebre o síntomas similares a los de la gripe.
  • Cambios de ánimo, ansiedad o depresión.
  • Fatiga extrema que no mejora con el descanso.
  • Dificultad para respirar, sensación de falta de aire o dolor en el pecho.

“Los síntomas relacionados con el dolor, los cambios de ánimo o los niveles de energía en ocasiones se pasan por alto por considerarse síntomas habituales del posparto. Aunque se trata de una etapa exigente, estos síntomas no deben ignorarse”, concluye la Dra. Cooper.

Complicaciones posparto relacionadas con la salud mental
Tras el parto, el organismo experimenta un cambio hormonal significativo que puede influir en el estado de ánimo y en las emociones de distintas maneras. Estas variaciones son esperables y, por lo general, mejoran en el plazo de un par de semanas. Sin embargo, cuando estos síntomas persisten o dan lugar a un cuadro de depresión o ansiedad que no remite, puede tratarse de una depresión posparto. En casos poco frecuentes, puede desarrollarse una afección grave y potencialmente mortal conocida como psicosis posparto.

Según la Dra. Cooper, estos trastornos pueden mejorar con tratamiento y apoyo adecuados. “Buscar ayuda en ningún caso es un fracaso. Queremos que las personas sepan que existen recursos y apoyo a su disposición”, afirma ella.

Después de la visita posparto de seis semanas

Tras la revisión posparto de las seis semanas, el seguimiento suele volver al equipo de atención primaria. No obstante, esto no debería suponer el fin de la atención relacionada con el posparto.
“Cada vez se reconoce más que la recuperación es un proceso más prolongado, que puede extenderse hasta un año después del parto. Es importante tener en cuenta que muchas mujeres no han completado su recuperación a las seis semanas”, señala la Dra. Cooper.

Si durante el posparto se presentaron complicaciones físicas o de salud mental, esta transición resulta clave para garantizar el bienestar a largo plazo. “Es un momento fundamental para asegurar que las pacientes establezcan un seguimiento preventivo adecuado, ya que las complicaciones del embarazo pueden tener repercusiones en la salud futura”, añade la Dra. Cooper.

A medida que continúe prestando atención a su salud y bienestar durante este periodo, conviene estar atenta a síntomas que aparezcan o persistan más allá de la fase inicial de recuperación, ya que con frecuencia tienen tratamiento. "Los síntomas del suelo pélvico suelen trivializarse. Por ejemplo, persiste la creencia errónea de que tener hijos implica necesariamente desarrollar problemas del suelo pélvico. Y se considera algo inevitable en el futuro de la mujer, cuando no debería ser así," explica la Dra. Cooper. "Son trastornos que pueden tratarse y mejorar."
Contar con el apoyo necesario en el posparto

El apoyo del entorno desempeña un papel fundamental en la detección de posibles complicaciones. Las parejas, los familiares y las personas cuidadoras pueden percibir cambios sutiles antes que la propia mujer, especialmente en una etapa marcada por la falta de sueño y la recuperación física.

“A veces son la pareja o los familiares quienes detectan primero que algo no va bien”, afirma la Dra. Cooper. “Si observa cambios que le preocupan en una persona querida, es importante expresarlo y ayudarla a buscar atención médica.

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