CDMX. 22 de enero de 2026. La FAO recomienda el consumo de 500 mililitros de leche todos los días, por sus beneficios para la salud. Sin embargo, los mexicanos consumen en promedio menos de 100 mililitros cada día, y lo que es peor, los niños cada vez toman menos leche.
Según la Encuesta Nacional de Nutrición el 40% de los niños en edad escolar no consumen leche, sin embargo, más del 90% de estos niños consumen bebidas azucaradas todos los días.
Las nuevas Guías Dietéticas para los Norteamericanos 2025-2030 han reafirmado la importancia de los lácteos en una dieta equilibrada recomendando el consumo de 3 porciones de lácteos al día y destacando el lugar de la leche entera sin azúcares añadidos como una opción saludable dentro de patrones alimentarios balanceados.
Este cambio - de recomendar lácteos bajos en grasa o sin grasa, hacia lácteos enteros- refleja la evidencia científica acumulada que respalda el consumo de lácteos enteros con moderación, contrario a lo que durante años se creía sobre las grasas lácteas.
Lo que está cambiando:
Nutrientes insustituibles: La leche sigue siendo una fuente clave de calcio, vitamina D, proteínas de alta calidad, vitales para la salud ósea, muscular y metabólica.
Evidencia científica: Las guías americanas reiteran que es importante el consumo de 3 productos lácteos diariamente y confirman que no se sostenían las razones para recomendar lácteos bajos en grasa frente a enteros, por eso cambian a recomendar productos como leche entera, siempre que se integren en un patrón alimenticio saludable.
Declaración experta: El Dr. Dariush Mozaffarian, profesor de nutrición y política alimentaria en la prestigiosa Universidad de Tufts, refuerza este cambio: “El cambio de las guías dietéticas para incluir leche entera y lácteos sin azúcar añadida refleja que no existen beneficios significativos de elegir versiones bajas en grasa frente a las opciones enteras”.
¿Por qué es relevante para México?
Este enfoque tiene un impacto importante en el contexto nutricional mexicano, ya que en México hay un consumo de lácteos muy por debajo de la recomendación global y aún predomina la recomendación de lácteos bajos en grasa o sin grasa, con estigmatización de la leche entera o quesos cuya composición contiene más grasa.
El cambio para la inclusión de leche y lácteos enteros sin azúcar en las recomendaciones mexicanas podría tener un impacto positivo en:
Prevención de deficiencias: como la insuficiencia de calcio y vitamina D, especialmente en niños, mujeres y adultos mayores.
La leche y los productos lácteos tienen beneficios para la salud comprobados. Sin importar si es leche entera o leche baja en grasa, el último estudio científico publicado en 2026 muestra que las personas que acostumbran tomar leche y productos lácteos diariamente tienen:
Menor probabilidad de desarrollar enfermedades cardiovasculares
Menor probabilidad de desarrollar diabetes mellitus tipo 2
Menor probabilidad de tener cáncer de colon
Mejor salud ósea
Programas escolares y comunitarios: Fortalecer la nutrición en menús escolares, reemplazando bebidas azucaradas por opciones densas en nutrimentos como la leche entera.

