Cdmx, 20 de marzo de 2026.- Iniciativas impulsadas por la Bayer en México han permitido ahorrar cerca de 205.8 millones de metros cúbicos de agua en los últimos tres años, mediante programas de eficiencia hídrica, innovación tecnológica y mejoras en la producción agrícola, en un contexto de creciente presión sobre el recurso.
El volumen equivale al consumo anual de más de 800 mil hogares, y refleja el impacto de herramientas como CARLOTA, una plataforma digital que utiliza sensores e inteligencia artificial para optimizar el riego hasta en 30%. Actualmente, opera en más de 25 mil hectáreas y ha generado ahorros de 18.7 millones de metros cúbicos de agua.
A estos avances se suman mejoras en la producción de semillas, que han permitido reducir el consumo en aproximadamente 109 millones de metros cúbicos, así como el programa “Cultivando cada Gota”, enfocado en productores de maíz del norte del país, con un ahorro adicional de 78.2 millones.
Durante la mesa de diálogo “Agua, productividad y seguridad alimentaria”, organizada en el marco del Día Mundial del Agua, especialistas coincidieron en que la tecnología es clave para enfrentar la escasez hídrica, aunque su impacto depende de su adopción en campo.
“La clave está en asegurarnos que las herramientas sean de fácil adopción… que el agricultor la entienda y vea que funciona”, señaló José Antonio Tiburcio, directivo de Bayer.
Desde el sector público, CONAGUA subrayó la necesidad de avanzar hacia una agricultura de precisión. “Puede haber la mejor tecnología, pero si los productores no la hacen suya es difícil… buscamos sistemas más eficientes que permitan mayor productividad del agua”, indicó Pedro Lázaro.
En tanto, representantes empresariales advirtieron que el acceso y manejo eficiente del agua será determinante para la viabilidad económica del país. “Está en juego la viabilidad económica del país en materia agrícola”, afirmó José Ramón Ardavín, al destacar que sin certidumbre en recursos como agua y energía, será difícil sostener inversiones.
En un escenario donde la agricultura consume cerca del 70% del agua dulce a nivel mundial, según la FAO, la apuesta por la innovación y la corresponsabilidad entre gobierno, productores y sector privado se perfila como clave para garantizar la seguridad alimentaria en los próximos años.

