Ciudad de México, 5 de febrero 2026. En el marco del Día Internacional de la Epilepsia (9 de febrero), especialistas hacen un llamado a visibilizar esta condición neurológica que afecta a más de dos millones de personas en México, de acuerdo con estimaciones de la Secretaría de Salud en México.
La epilepsia es una de las enfermedades neurológicas más frecuentes en el país; sin embargo, continúa siendo una de las más desatendidas. A nivel global, la OMS estima que alrededor del 70% de las personas con epilepsia podría vivir sin convulsiones si contara con un diagnóstico temprano y un tratamiento adecuado.
En México, este potencial se ve limitado por barreras estructurales como la escasez de neurólogos, diagnósticos tardíos, desabasto intermitente de medicamentos antiepilépticos y un seguimiento clínico insuficiente, particularmente en comunidades rurales y zonas de alta marginación.
“El Día Internacional de la Epilepsia es una oportunidad para recordar que esta condición es tratable. Con atención médica continua, muchas personas podrían llevar una vida plena; sin embargo, seguimos enfrentando retrasos en el diagnóstico y fallas en la continuidad del tratamiento”, señaló el Dr. Gerardo Cabrita, gerente médico de Adium México.
La falta de control de las crisis tiene un impacto directo en la calidad de vida de los pacientes y sus familias. Las crisis recurrentes pueden ocasionar hospitalizaciones evitables, afectar el desempeño escolar y laboral, y aumentar el riesgo de complicaciones graves, incluida la Muerte Súbita Inesperada en Epilepsia (SUDEP).
Además del reto médico, la epilepsia sigue estando rodeada de mitos y desinformación, lo que favorece la discriminación en el ámbito educativo, social y laboral. Muchas personas que viven con epilepsia ocultan su diagnóstico por miedo al estigma, lo que limita su acceso a apoyos y atención adecuada.
“Conmemorar el Día Internacional de la Epilepsia también significa hablar de inclusión y derechos humanos. Combatir el estigma es tan importante como garantizar medicamentos y atención médica; ninguna persona debería ser discriminada por vivir con epilepsia”, afirmó el Dr. Cabrita.
Esta fecha debe servir para impulsar y fortalecer la detección temprana, garantizar el abasto continuo de medicamentos y promover campañas de información dirigidas a la población, escuelas y centros de trabajo.
El Día Internacional de la Epilepsia es una oportunidad para avanzar hacia una atención más equitativa, mejorar la calidad de vida de millones de personas y construir una sociedad más informada, empática e incluyente.

