Polvo en México, más tóxico que en Europa

Investigadores de la UNAM reunieron muestras provenientes de 14 entidades del país

WhatsApp Image 2026-01-05 at 12..jpg
Foto: v18nv
Bienestar
Share

Cdmx, 5 de enero de 2026.- El polvo en México es más tóxico que en otros sitios del mundo, como Reino Unido y España, por lo que la limpieza constante de las casas es importante para mantener la salud, explicaron especialistas del Laboratorio Universitario de Geofísica Ambiental (LUGA) de la UNAM.

Los investigadores Francisco Bautista Zúñiga, del Centro de Investigaciones en Geografía Ambiental (CIGA), y Avtandil Gogichaishvili, del Instituto de Geofísica, Unidad Morelia, realizan un estudio del contenido de contaminantes tóxicos en el polvo al interior de los hogares para el cual reunieron muestras provenientes de 14 entidades del país.

Bautista Zúñiga precisó que el análisis inició hace tiempo revisando porciones del polvo de la calle y hojas de los árboles, pero durante la pandemia por la COVID-19 decidieron explorar el que está al interior de los inmuebles, algo poco común en este tipo de estudios.

Los diagnósticos en 14 ciudades no se habrían realizado sin la voluntad y el trabajo de los ciudadanos, quienes tomaron las muestras y nos dieron información suficiente. Este es un ejemplo de acercamiento de la ciencia con la sociedad.

Los recientes resultados de este trabajo, presentados en la revista Indoor Air, indican que en Morelia y la Ciudad de México se encontraron altas concentraciones de metales pesados, especialmente partículas magnéticas o PM (45 mg/kg); fuera de las casas reportaron concentraciones de 866 miligramos por kilo de manganeso, 49 de níquel, 116 de cobre, 527 de zinc, 28 de antimonio y 118 de plomo. Por el contrario, dentro hubo concentraciones más altas de manganeso (680), níquel (62), cobre (386), zinc (1221), antimonio (30), y plomo (213).

Bautista Zúñiga añadió: Nos sorprendió que estamos encontrando más contaminación dentro que al exterior. Esperábamos que fuera baja, incluso lugares no contaminados, pero no es así: la gente cocinó en sus hogares y tuvo más actividad lo cual desgasta las paredes, la pintura, los muebles, y eso se suma al polvo que entra.

Apuntó que los metales pesados están en todos lados, por ejemplo el cadmio y el arsénico se encuentran en el barniz de la madera para que las termitas no se la coman; el problema es cuando se vuelven viejos y las paredes generan polvo por el desgaste.

Hay tres rutas de ingesta: la oral, la respiración y por contacto dérmico. Por eso, niñas, niños y bebés suelen tener contacto dérmico con el polvo, más que los adultos, razón por la cual son más propensos a sufrir enfermedades, señaló Bautista Zúñiga.

A su vez, Avtandil Gogichaisvili agregó que a lo anterior se suma el proceso de cocción de alimentos pues en México es con gas, produciendo también minerales magnéticos como la magnetita, óxido de hierro.

Para difundir parte de estos resultados, publicaron en 2024 el libro “Los metales pesados en ambientes urbanos: herramientas para el diagnóstico y estudios de caso en ciudades mexicanas”, dirigido a estudiantes, el cual se puede descargar de manera gratuita en https://librosoa.unam.mx/handle/123456789/3861

×