CDMX. 19 de enero de 2026. Con el inicio de un nuevo año, los propósitos suelen enfocarse en “cambios grandes”, sin embargo, los hábitos más sostenibles son los que se pueden repetir todos los días. La salud se construye con decisiones cotidianas y entornos que la faciliten, y no se necesitan planes elaborados para mejorarla; por eso, Bupa México, empresa de bienestar integral especializada en seguros de salud, comparte cuatro acciones simples que pueden marcar una diferencia real en el bienestar físico y emocional.
- Camina diariamente: para muchas personas, el reto no es saber qué hacer, sino encontrar el momento para hacerlo. De acuerdo con el INEGI, el 52.1% de quienes dejaron de hacer actividad física señalaron la falta de tiempo como principal motivo. Una forma sencilla de empezar es caminar 20 a 30 minutos al día, ya sea en una sola sesión o en bloques de 10 minutos; este hábito ayuda a acercarse a la recomendación de la OMS de 150 a 300 minutos de actividad física moderada a la semana. Estacionarse más lejos, utilizar las escaleras o definir un tiempo específico para caminar, por ejemplo, después de comer, ayudará a que se convierta en un hábito.
- Hidratación y alimentación consciente: la hidratación tiene más peso en el bienestar de lo que parece, pues la falta de agua puede provocar dolores de cabeza, mareos o hasta desmayos; para evitar esto el IMSS recomienda consumir alrededor de 2 a 3 litros de agua al día, dependiendo de factores como edad, nivel de actividad y clima.
En cuanto a alimentación, el objetivo es construir un equilibrio que se enlace con el estilo de vida, por eso, priorizar porciones moderadas, comer con calma y planear colaciones simples puede ayudar a dejar de ver la alimentación como una tarea abrumadora. Para conocer tus necesidades nutricionales, no olvides apoyarte de un especialista certificado.
- Pausas activas: la rutina de oficina puede sumar muchas horas sentado sin notarlo, por eso la OMS recomienda reducir el tiempo sedentario y, siempre que sea posible, sustituirlo por actividad física de cualquier intensidad, incluso ligera. Las llamadas pausas activas consisten en levantarse a estirar el cuello, la espalda, caminar o hasta subir y bajar escaleras por dos a 3 minutos cada hora; aunque parezcan pequeñas, estas acciones contribuyen a mitigar los riesgos asociados con pasar muchas horas sentado.
- Revisión preventiva anual: muchas condiciones de salud no dan señales claras al inicio, por eso, agendar una revisión preventiva anual con mediciones como presión arterial, glucosa, colesterol, peso y evaluación de hábitos, es un propósito sostenible porque da información para tomar decisiones y ajustar a tiempo. Asimismo, herramientas como Blua, salud digital de Bupa, pueden ayudarte a mantener checada tu salud sin salir de casa, desde la posibilidad de medir constantes vitales mediante un escaneo facial con IA, videoconsultas médicas y psicológicas, hasta medicamentos a domicilio.
En 2026, un propósito razonable no es el más estricto sino el más constante, que lejos de interferir con tu rutina diaria, la complemente y se convierta en parte de tu estilo de vida. Recuerda que, sumando acciones sencillas, se puede construir un buen estado físico, mental y emocional a largo plazo, empezando por un año, hasta toda una vida.

