¿Qué pasa cuando dejas de tomar medicamentos para bajar de peso?

“Cuando los quitas, los síntomas diabéticos y los niveles altos de azúcar regresan. Si alguien es diabético o prediabético, entonces puede que sus niveles de glucosa se disparen y cueste mucho controlarlos”.

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Cortesía Flow
Bienestar
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CDMX. 8 de enero de 2026.Hay muchas razones por las que las personas podrían querer dejar de tomar medicamentos para perder peso. Ya sea por el costo, los efectos secundarios o simplemente porque ya se alcanzó la meta de kilos por perder, y es normal que surjan dudas al momento de dejar los medicamentos tipo GLP-1, como Wegovy, Ozempic y otros. ¿Voy a volver a subir de peso? ¿Va a regresar mi hambre desenfrenada?

La Dra. Laura Choi, cirujana especializada en pérdida de peso del Hospital Houston Methodist y experta en el tema, nos explica sobre lo que alguien puede esperar al dejar estos medicamentos.

¿Qué le pasa al cuerpo cuando dejas de tomar medicamentos para bajar de peso? Los agonistas del receptor GLP-1 son una clase de medicamentos diseñados para imitar la hormona que lleva ese mismo nombre: péptido similar al glucagón tipo 1. Estos medicamentos, como la semaglutida o la tirzepatida, estimulan al páncreas para producir insulina y ralentizan el vaciado del estómago. Eso ayuda a que te sientas lleno más rápido y por más tiempo. Además, afectan al cerebro reduciendo las señales de hambre —lo que muchos que los toman llaman “ruido de comida”, esa constante vocecita de antojos o pensamientos sobre comida.

Entonces, ¿qué pasa cuando los dejas?

Tu nivel de azúcar en sangre sube

“Tenemos que recordar que los medicamentos GLP-1 originalmente se diseñaron para el control de la diabetes”, explica la Dra. Choi. “Cuando los quitas, los síntomas diabéticos y los niveles altos de azúcar regresan. Si alguien es diabético o prediabético, entonces puede que sus niveles de glucosa se disparen y cueste mucho controlarlos”.

Los síntomas de niveles altos de glucosa pueden incluir mucha sed, orinar con frecuencia, dolor de cabeza y fatiga, y pueden llevar a deshidratación, mareo, náuseas o vómito. También podrías tener mayor riesgo de infecciones por hongos, como infecciones vaginales o en la piel.

Cualquier efecto secundario se reducirá o desaparecerá

Algunas personas tienen efectos secundarios cuando toman medicamentos GLP-1. Estos efectos —como náuseas, vómitos, diarrea o estreñimiento— suelen aparecer cuando alguien empieza con el tratamiento o sube la dosis. Muchos de estos síntomas se pueden manejar fácilmente tomando suficiente agua, comiendo despacio y aumentando el consumo de fibra.

Todos los efectos secundarios que hayas tenido al tomar estos medicamentos deberían desaparecer una vez que dejes de tomarlos.

Tu hambre —incluidos los antojos— regresa

Cuando estás tomando un medicamento para bajar de peso, tu apetito puede cambiar drásticamente. Alguien que antes pensaba en comida todo el día y comía porciones grandes puede volverse completamente indiferente a la comida y sentirse satisfecho con porciones pequeñas.

Pero cuando bajas la dosis o dejas el medicamento del todo, ese temido “ruido de comida” —los pensamientos constantes sobre comida— suele volver. La Dra. Choi dice que esto tiene que ver con cómo funcionan estos medicamentos, afectando cuánta hambre siente tu cerebro realmente.

“Estamos hablando de un equilibrio muy complejo de diferentes tipos de neurotransmisores e interacciones en tu cerebro que provocan la sensación de hambre”, afirma la experta en peso. “Porque, al final, lo que impulsa a buscar comida y comer —lo que suma calorías al cuerpo— es cómo experimenta el cerebro el hambre. Siempre nos preocupa recuperar el peso, y eso está muy ligado a que regrese el hambre. Por eso tenemos que apoyarnos aún más en los cambios de estilo de vida cuando llegue el momento de dejar estos medicamentos o si ya no tienes acceso a ellos”.

¿Subes de peso después de dejar los medicamentos GLP-1? ¿Y qué tan rápido?

La Dra. Choi puntualiza que todavía se están recolectando datos e investigando más para entender mejor cómo afecta al cuerpo dejar estos medicamentos. Pero, ¿cuánto peso se puede llegar a recuperar? Ella menciona que los mejores datos hasta ahora vienen de estudios en personas que dejaron el medicamento durante un año completo.

“Los estudios basados en datos muestran que se recupera alrededor del 37% del peso perdido en un año, pero eso puede variar mucho”, explica la Dra. Choi. “Ese 37% es un promedio, lo cual también es una forma optimista de verlo, porque significa que has mantenido el 63% de lo que perdiste”.

La cantidad de peso que recuperes —y qué tan rápido— va a depender de cada persona. Un factor clave, según la Dra. Choi, es cuántos ciclos de pérdida y ganancia de peso has tenido a lo largo de tu vida.

“Cuantos más ciclos de ‘bajo de peso y vuelvo a subir’ hayas tenido, más probable es que tu cuerpo recupere peso más rápido”, dice. “Hay gente que dice cosas como: ‘¡Apenas huelo la comida y ya subí de peso otra vez!’. Claro, es una exageración, pero así puede sentirse por la velocidad con la que algunas personas recuperan peso”.

Además, igual que con la pérdida de peso, muchos factores influyen en la ganancia, algunos que puedes controlar y otros que no.

“También depende de si realmente cambiaste tu forma de comer o tus hábitos de ejercicio cuando tu nivel de hambre cambió”, comenta la especialista del Hospital Houston Methodist. “O si pasó algo que te causó mucho estrés, como perder el trabajo o el seguro médico. Esas cosas también afectan el cuerpo, y pueden hacer que recuperes peso más rápido”.

Un estudio reciente en la revista BMC Medicine encontró que una ganancia significativa de peso puede empezar tan pronto como a las ocho semanas de haber dejado el medicamento.

¿Existe algo como un 'síndrome de abstinencia' al dejar estos medicamentos?

“Creo que la palabra ‘abstinencia’ podría aplicarse, pero es más como perder los beneficios”, señala la Dra. Choi. “Esa es una mejor forma de describirlo que decir ‘abstinencia’. Perder los beneficios de estos medicamentos —si te estaban funcionando— puede sentirse como una abstinencia porque tu cuerpo y tu comportamiento pueden volver rápidamente a cómo eran antes del tratamiento”.

La Dra. Choi subraya que volver a sentir lo que sentías antes de tomar estos medicamentos puede ser desmoralizante o sentirse como un retroceso, sobre todo si notaste cambios positivos en tu vida.

“Lo que la gente llama ‘abstinencia’ puede ser que volver a sentir hambre como antes del tratamiento se sienta peor que antes, porque tu cuerpo ya se había adaptado al perder volumen de grasa”, explica. “Tu cuerpo ya no funciona igual ahora que perdiste parte de esa grasa. Entonces, se vuelve más protector, porque todos necesitamos cierto nivel de grasa en el cuerpo”.

Esa reacción exagerada hacia el hambre y la retención de calorías es una respuesta natural de protección. Cuando tienes un peso más bajo y ya no estás tomando el medicamento, tu cerebro y tu cuerpo priorizan almacenar grasa y ven la reducción de calorías como una señal de alarma, lo que puede hacer que subas de peso incluso si mantienes hábitos saludables como comer porciones pequeñas.

¿Los medicamentos para bajar de peso están pensados para usarse a largo plazo?

Hay muchos medicamentos que, una vez que los empiezas, están pensados para tomarse de forma indefinida, como los que controlan la presión arterial o el colesterol. ¿Deberíamos pensar lo mismo sobre los medicamentos para bajar de peso?

“La forma en que estos medicamentos ayudan no sugiere que de repente ya no los vas a necesitar”, indaga la Dra. Choi. “La mayoría de las veces no recuperas todo el peso perdido, pero sí una parte, así que sabemos que hay efectos persistentes. Pero estos medicamentos también deberían ayudarte a modificar tu estilo de vida. Aun así, esos cambios por sí solos puede que no sean suficientes para mantenerte en el peso más bajo que lograste”.

La Dra. Choi ve beneficios a largo plazo en cómo estos medicamentos pueden alterar el funcionamiento del cuerpo, permitiéndote hacer cambios duraderos en tu estilo de vida, como mejorar tu alimentación y tu rutina de ejercicio.
“Si tienes menos hambre, por supuesto que es más fácil reducir tus porciones o tratar de enfocarte en otros grupos de alimentos para sacar el mayor provecho a tus comidas y snacks”, dice.

“Y siempre recalco que hay que mantenerse bien hidratado para limitar el hambre y optimizar el beneficio del medicamento. Así que pueden generarse cambios permanentes en cómo comes, cómo haces las compras, cuán activo eres... estos medicamentos pueden desbloquear eso —pero a veces no basta solo con ellos”.
¿Qué puedes hacer si necesitas pausar o dejar un medicamento para bajar de peso? La Dra. Choi sugiere que si estás pensando en bajar la dosis o dejar el tratamiento, sigas el mismo enfoque que al empezarlo: trabajar con un médico.

“Creo que la clave número uno es tener una buena guía clínica, ya sea para empezar, dejar, reducir o en cualquier fase en la que estés”, dice. “Tener una buena orientación médica es súper importante para maximizar los beneficios y minimizar los efectos negativos”. Hoy es más fácil que nunca acceder a estos medicamentos a través de plataformas de telemedicina, y no falta quien dé “consejos” por internet sobre cómo tomarlos. Pero sin una guía médica adecuada, la Dra. Choi dice que es más fácil frustrarse o tener efectos secundarios que te hagan abandonar el tratamiento antes de saber si realmente funciona para ti.

“Escucho mucho a pacientes decir: ‘Lo probé unos meses y no me funcionó’, pero no llegaron a la dosis adecuada, o subieron demasiado rápido y el cuerpo no se adaptó, y por eso tuvieron efectos secundarios”, cuenta la Dra. Choi. “Muchas veces repaso con el paciente su experiencia y me doy cuenta de que no recibieron la orientación necesaria ni entendieron bien qué debían esperar del medicamento antes de decidir que no les sirvió”.

La Dra. Choi dice que los médicos especializados en pérdida de peso pueden darte recomendaciones personalizadas sobre cambios en tu alimentación, porciones, consumo de agua y fibra, entre otras estrategias, para evitar molestias que podrían impedir que aproveches al máximo el tratamiento.
“Cuando tienes a un profesional que se toma el tiempo de escucharte y realmente entender por lo que estás pasando, puede que ni siquiera tengas que dejar el medicamento”, dice. “Si no tienes una buena guía, no vas a ver los mejores resultados —y si tampoco la tienes cuando pierdes el acceso o necesitas ajustar la dosis, eso puede hacer que el rebote de peso sea peor y con más efectos negativos”.

La Dra. Choi enfatiza que la mayoría de los médicos especializados en obesidad están dispuestos a trabajar contigo para adaptar el plan de tratamiento según tus necesidades, incluso considerando lo económico.

“Tener una buena orientación clínica te va a ayudar a llegar al lugar correcto de la forma más saludable y segura posible”, concluye la experta.

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