Ciudad de México, México, 10 de marzo de 2026.- En el marco del Día Mundial del Sueño, que se conmemora este 13 de marzo, bajo el lema: “Dormir bien, vivir mejor”, el doctor Reyes Haro Valencia, especialista en trastornos del sueño, destacó que un adulto sano sueña, en promedio, cinco veces por noche. Recordar al menos uno de estos episodios es un indicador de que el cerebro cumple funciones críticas; sin embargo, la falta de descanso reparador se ha convertido en un grave problema de salud pública en México.
“Los episodios de sueño ocurren en ciclos de 90 minutos y ocupan el 20% de la noche. Acordarse de un sueño significa que el cerebro está consolidando recuerdos, procesando emociones, limpiando toxinas y eliminando información irrelevante”, explicó el Dr. Haro Valencia, director del Instituto Mexicano de Medicina Integral de Sueño (IMMIS).
La crisis del sueño en México
Pese a la importancia de este proceso, el especialista estima que la mitad de la población mexicana padece algún trastorno del sueño, pero el 90% lo ignora. Problemas como roncar o rechinar los dientes (bruxismo), se han normalizado, impidiendo que el cuerpo alcance las etapas de sueño profundo necesarias para la restauración física.
Actualmente, las patologías más comunes en el país son:
· Apnea del sueño: Manifestada a través del ronquido, afecta a más del 45% de los adultos, impulsada por los altos índices de sobrepeso y obesidad.
· Insomnio crónico: Afecta a otro 45% de la población, dificultando el inicio del sueño o provocando despertares frecuentes.
“Es preocupante que los mexicanos reporten dormir apenas 6 horas con 37 minutos, cifra que se sitúa por debajo de las 7 horas mínimas recomendadas por la Organización Mundial de la Salud (OMS) y es un hábito que con el tiempo tendrá consecuencias en la salud”, alertó el doctor Reyes Haro.
Los tres pilares del descanso
Para identificar si se goza de un sueño de calidad, el Dr. Haro precisó tres indicadores clave:
· Conciliación rápida: No tardar más de 15 minutos en quedarse dormido.
· Continuidad: Es normal tener despertares breves cada 90 minutos, siempre que se recupere el sueño de inmediato.
· Actividad onírica: Recordar al menos un sueño por noche como señal de restauración profunda.
Además, recomendó a la población, varios puntos a seguir para tener una higiene correcta del sueño:
· Apagar los dispositivos electrónicos antes de acostarse. La televisión no ayuda a dormir; por el contrario, degrada la calidad del descanso.
· Sincronización biológica: Mantener un horario de 11:00 p.m. a 7:00 a.m. para alinearse con los ritmos naturales del cuerpo.
· Control de estimulantes: Eliminar la cafeína al menos seis horas antes de dormir y evitar cenas abundantes o consumo de alcohol.
Finalmente, Haro Valencia dijo que dormir bien es una necesidad fisiológica para mantener el equilibrio físico y mental. Si los problemas de descanso persisten, es fundamental acudir con un especialista para un diagnóstico oportuno.

