Ciudad de México, 19 de enero de 2026.- La detección temprana de la discapacidad auditiva en recién nacidos es fundamental para garantizar un desarrollo integral durante los primeros años de vida. En este contexto, el Tamiz Auditivo Neonatal se ha consolidado como una evaluación esencial, ya que permite identificar de forma oportuna problemas de audición desde los primeros días de vida y facilitar intervenciones tempranas que pueden cambiar de manera significativa el pronóstico de niñas y niños.
MED-EL, líder en soluciones médicas auditivas, destaca que el Tamiz Auditivo Neonatal es una prueba sencilla, rápida, segura y no invasiva, diseñada para evaluar la respuesta del oído interno mediante sonidos suaves. Su aplicación permite determinar si el recién nacido presenta una audición adecuada o si requiere estudios complementarios. Idealmente, esta evaluación debe realizarse antes del alta hospitalaria o durante los primeros tres meses de vida.
De acuerdo con el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), el Tamiz Auditivo Neonatal forma parte del programa de Intervención Temprana y ofrece un diagnóstico confiable en cuestión de minutos, lo que resulta clave para detectar de manera temprana posibles alteraciones auditivas, especialmente en bebés con factores de riesgo como infecciones, prematurez o complicaciones durante el nacimiento.
Según datos de la Secretaría de Salud, en México alrededor de 3 de cada 1,000 recién nacidos vivos presentan algún grado de sordera, cifra que coincide con estimaciones internacionales de la Organización Mundial de la Salud (OMS). Sin embargo, muchos de estos casos no se detectan sino hasta que el niño presenta dificultades en el desarrollo del lenguaje, el aprendizaje o la interacción social.
Los recién nacidos pueden presentar distintos tipos de pérdida auditiva —conductiva, neurosensorial o mixta—, las cuales pueden ser congénitas o adquiridas y variar de leves a profundas. Detectarlas a tiempo es determinante para iniciar tratamientos adecuados.
Dulce María García Jacuinde, médico audióloga y especialista explica: “Cuando una pérdida auditiva no se identifica en los primeros meses de vida, las consecuencias pueden ser significativas, como retrasos en el desarrollo del lenguaje, dificultades escolares y problemas de socialización. En cambio, una detección temprana permite iniciar intervenciones que cambian por completo el pronóstico del niño y su calidad de vida”.
Una audición adecuada es clave para el desarrollo del lenguaje, la comunicación y la integración social. Por el contrario, una discapacidad auditiva no atendida puede derivar en bajo rendimiento escolar, aislamiento emocional y barreras en el desarrollo cognitivo.
Hoy en día, existen diversas soluciones auditivas que permiten a los niños desarrollarse plenamente. Tras un diagnóstico oportuno, es posible acceder a tecnologías como audífonos, implantes cocleares, implantes de conducción ósea, implantes de oído medio y soluciones de conducción ósea no implantables, diseñadas para atender distintos tipos y grados de pérdida auditiva.
El objetivo del Tamiz Auditivo Neonatal es detectar cualquier alteración auditiva antes de los seis meses de edad, periodo crítico para el desarrollo del lenguaje. Por ello, la OMS recomienda que esta prueba sea universal, gratuita y aplicada a todos los recién nacidos. Es posible utilizar tecnologías como Emisiones Otoacústicas o Potenciales Evocados Auditivos Automatizados.
En México, las instituciones de salud están obligadas a realizar el Tamiz Auditivo Neonatal; sin embargo, aún existe desconocimiento entre madres y padres, y en algunos casos la prueba se puede limitar a bebés con factores de riesgo. Garantizar que todos los recién nacidos tengan acceso a esta evaluación es un paso esencial para promover una infancia con mayores oportunidades desde el inicio de la vida.
Tamiz Auditivo Neonatal: detección temprana que transforma desde el nacimiento
El estudio permite identificar de manera oportuna posibles alteraciones en la audición de los recién nacidos

