INMUNOTERAPIA: TRATAMIENTO MENOS TÓXICO CONTRA EL CÁNCER

“Una esperanza de vida para millones de personas”.

Inmunoterapia
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Esta opción consiste en estimular la respuesta inmune contra el tumor y ha probado ser eficaz en el tratamiento de diversos tipos de este mal en pulmón, cérvix y piel.

La búsqueda continua de medicamentos para tratar los diferentes tipos de cáncer permite el desarrollo de nuevas estrategias terapéuticas, como la inmunoterapia con base en anticuerpos monoclonales, un tratamiento que actúa estimulando el sistema inmunitario del propio paciente para reconocer y atacar las células cancerosas, ofreciendo una alternativa en casos donde otras terapias no son efectivas.

Su incorporación representa una nueva oportunidad para el abordaje de distintos tipos de cáncer, principalmente del cáncer de piel no melanoma, el cáncer de cérvix y el cáncer de pulmón de células no pequeñas, al ofrecer una alternativa innovadora que puede adaptarse a las necesidades específicas de cada paciente y contribuir a optimizar los resultados clínicos.

Administradas mediante perfusión intravenosa, estas terapias muestran beneficios en el combate a distintos tipos de cáncer.

Nueva era

Durante los últimos dos siglos hemos sido testigos de numerosos avances significativos en la lucha científica contra el cáncer.

Uno de los hitos conceptuales más relevantes fue propuesto por Paul Ehrlich en 1909, al sugerir que el sistema inmunológico podría detectar y eliminar células tumorales. Esta idea pionera dio origen a una línea de investigación que continúa hasta nuestros días.

Estudios en modelos animales y en humanos han demostrado que en varios tipos de cáncer es posible observar linfocitos T infiltrando los tejidos tumorales. Esto indica que el sistema inmune reconoce al tumor como una amenaza y responde en su contra.

Sin embargo, el hecho de que el sistema inmune reconozca a las células tumorales no garantiza su destrucción: con el tiempo muchos tumores desarrollan mecanismos para evadir esta vigilancia inmunológica, lo que les permite crecer y diseminarse.

“La inmunoterapia busca precisamente revertir esta situación. Se trata de un tratamiento que fortalece o reactiva el sistema inmune del paciente, ayudándolo a identificar y destruir células cancerosas de manera más eficaz. A diferencia de la quimioterapia, que actúa directamente sobre las células tumorales, la inmunoterapia estimula al propio organismo para que haga ese trabajo”, explica el doctor Alfredo Hidalgo Miranda, responsable del laboratorio de genómica del cáncer del Instituto Nacional de Medicina Genómica (Inmegen).

Adicionalmente a su labor de investigación, Hidalgo también se ha desempeñado en cargos administrativos, como subdirector de Investigación Básica en 2019 y posteriormente director de Investigación del Inmegen de 2020 a 2023.

El investigador señala que existen distintas estrategias de inmunoterapia. Algunas de las más importantes son inhibidores de puntos de control inmunitario, donde las células inmunes, especialmente los linfocitos T, cuentan con mecanismos de regulación que actúan como frenos naturales para evitar que dañen tejidos sanos.

Sin embargo, muchas células cancerosas aprenden a activar estos frenos para protegerse del ataque inmunológico. Los inhibidores de puntos de control son medicamentos que bloquean estas señales inhibitorias, reactivando la capacidad de los linfocitos T para destruir a las células tumorales.

En el caso de la terapia con células CAR-T, se extraen linfocitos T del paciente y se modifican genéticamente en el laboratorio para que reconozcan con precisión las células cancerosas. Luego se reintroducen en el cuerpo del paciente para que actúen como una fuerza especializada contra el tumor. Esta técnica muestra gran eficacia en algunos tipos de leucemia y linfoma.

Otra alternativa son las vacunas terapéuticas contra el cáncer, las cuales no previenen la enfermedad, sino que están diseñadas para activar el sistema inmune contra un tumor ya existente. Es decir, enseñan al cuerpo a reconocer proteínas específicas del cáncer para que las ataque.

Respecto de los anticuerpos monoclonales, es una técnica donde las proteínas diseñadas en el laboratorio se adhieren a partes específicas de las células cancerosas. Algunas actúan marcándolas para que el sistema inmune las destruya; otras llevan medicamentos directamente al tumor, minimizando el daño a tejidos sanos.

Frente a lo anterior, la inmunoterapia demuestra que es posible reactivar las defensas naturales del cuerpo para combatir incluso tumores resistentes a los tratamientos tradicionales. Aunque aún enfrenta desafíos importantes, como los efectos secundarios y la variabilidad en la respuesta entre pacientes, esta estrategia representa una esperanza de vida para millones de personas.

El doctor Hidalgo Miranda agrega que en el laboratorio que encabeza en el Inmegen se realizan estudios que combinan la genómica del cáncer con estrategias inmunológicas. Su equipo analiza las mutaciones presentes en distintos tumores para identificar antígenos específicos, lo que permite diseñar terapias personalizadas que ayuden al sistema inmune a reconocer con mayor precisión a las células malignas. Estos trabajos buscan, a mediano plazo, hacer más accesible la inmunoterapia para los pacientes mexicanos.

Piel

El cáncer se mantiene como la tercera causa de muerte de los mexicanos, cobrando la vida de casi 70 mil personas en 2025.

Y es en este contexto que la innovación científica se vuelve un eje fundamental para transformar el abordaje de la enfermedad y ofrecer nuevas oportunidades a los pacientes.

Cáncer

Hoy los avances en inmunoterapia marcan un punto de inflexión en la lucha contra el cáncer al impulsar tratamientos más precisos, personalizados y con el potencial de mejorar significativamente los resultados clínicos y la calidad de vida de quienes enfrentan este padecimiento, como es el caso de la inmunoterapia con base en anticuerpos monoclonales.

En México se cuenta con esta nueva opción terapéutica, que llega a complementar el panorama actual de tratamiento oncológico, ampliando las alternativas disponibles para médicos y pacientes.

De acuerdo con la Revista Mexicana de Dermatología la cabeza y el cuello son sitios frecuentes de lesiones neoplásicas cutáneas. En el grupo de cáncer de piel no melanoma se incluye al carcinoma basocelular y al carcinoma epidermoide.

El carcinoma basocelular es la neoplasia maligna más frecuente que afecta al ser humano. En México representa un porcentaje mayoritario, desde el punto de vista epidemiológico, comparado con el carcinoma epidermoide y con el melanoma.

Pese a que la topografía más frecuentemente informada es la cabeza y el cuello —incluso en 90% de los casos—, el oído externo es un sitio poco frecuente de cáncer de piel no melanoma y es lugar de particular asentamiento de carcinoma de células escamosas.

Aunque muchos casos se detectan en etapas tempranas, un porcentaje de pacientes progresa a estadios avanzados, donde las opciones terapéuticas se vuelven limitadas y el impacto en la calidad de vida es considerable.

Factores como la exposición prolongada a la radiación ultravioleta, el envejecimiento poblacional y la falta de diagnóstico oportuno contribuyen al aumento sostenido de estos padecimientos. El cáncer de piel no melanoma es altamente tratable cuando se detecta a tiempo. Sin embargo, en etapas avanzadas, requiere de abordajes más complejos que hacen aún más relevante la educación, la concientización y el desarrollo de innovación.

Cérvix

La Gaceta Mexicana de Oncología indica que el cáncer cervicouterino (CaCu), por su alta incidencia, se considera un problema de salud a nivel mundial, principalmente en los países del Tercer Mundo, y ocupa el segundo lugar en frecuencia entre los tumores malignos de la mujer.

En México la tasa de incidencia es de 40.5 casos por cada 100 mil habitantes, en especial en los estados del sureste, donde la tasa de mortalidad se encuentra en 25%. El grupo de edad más afectado está dentro de los 25 hasta los 64 años; bajo nivel socioeconómico; bajo nivel cultural; inicio de vida sexual temprana; múltiples parejas sexuales…

El principal factor de riesgo asociado con el desarrollo del CaCu es la infección por Virus del Papiloma Humano (VPH), fundamentalmente los tipos 16, 18, 31, 33, 35, 39, 45, 52, 56, 58 y 59.

La sintomatología en ocasiones presenta datos de infecciones cervicovaginales caracterizadas por flujo vaginal, disuria, irritación genital y dispareunia, pero el mayor porcentaje de pacientes se presenta prácticamente asintomático.

En lesiones avanzadas la sintomatología se da por crecimiento tumoral, primordialmente, o bien invasiones o diseminación extrapélvica de la lesión.

“Ehrlich sugirió que el sistema inmunológico podría eliminar células tumorales”.

Cuando el cáncer está en una etapa avanzada se puede ver a simple vista en la exploración ginecológica o causar otras molestias, entre ellas sangrado anormal después de la relación sexual, entre los periodos menstruales o después de la menopausia; aumento del flujo de sangrado vía genital con mal olor; dolor de cadera y pérdida de peso. Cuando apenas inicia, el tratamiento puede ser con cirugía quitando la matriz o con radioterapia y quimioterapia en los casos más avanzados.

Pulmón

De acuerdo con la Asociación Mexicana de Lucha contra el Cáncer (AMLCC) el de pulmón es una enfermedad en la que las células del tejido pulmonar se multiplican descontroladamente, hasta la capacidad de invadir otros órganos o estructuras cercanas.

A su vez, los pulmones se dividen en lóbulos. El pulmón derecho tiene tres (superior, medio e inferior), mientras que el pulmón izquierdo tiene dos (superior e inferior). Generalmente, los lóbulos superiores (en especial el derecho), son los que con mayor frecuencia desarrollan tumores como el adenocarcinoma.

Para 2025-2026 el cáncer de pulmón en México se mantiene como una crisis de salud crítica, representando la cuarta causa de muerte general por tumores y la segunda entre hombres, con una detección tardía en más de 90% de los casos.

Se estiman alrededor de ocho mil 257 nuevos casos anuales, impulsados principalmente por el tabaquismo, aunque un alto porcentaje ocurre en no fumadores por exposición al humo de leña, según información de la Secretaría de Salud federal.

“La incorporación de la nueva inmunoterapia representa un avance en el abordaje del cáncer de piel no melanoma. Este tipo de terapias, con base en la modulación del sistema inmunológico, demuestran potencial para mejorar el control de la enfermedad, al tiempo que favorecen un perfil de seguridad que contribuye a la preservación de la calidad de vida del paciente, incluso en etapas avanzadas”, puntualiza el doctor Víctor Lira, gerente médico del Laboratorio Farmacéutico Adium México.

Ante los retos de salud pública en el área de neoplasias mencionadas, Lira precisa que la inmunoterapia se administra mediante perfusión intravenosa y muestra beneficios en distintos tipos de cáncer.

El impacto de esta innovación es particularmente relevante si se considera que los pacientes con enfermedad avanzada suelen enfrentar limitaciones funcionales y dolor crónico donde se ve altamente comprometida la calidad de vida del paciente.

En este sentido, la innovación terapéutica busca ir más allá de la supervivencia y ofrecer también la posibilidad de mantener la autonomía, la interacción social y la dignidad del paciente.

Para concluir, Lira destaca que “el avance científico en oncología permite transformar el pronóstico de enfermedades que antes tenían opciones limitadas: apostar por la frecuente inversión en innovación es esencial para responder a las necesidades actuales de los pacientes y mejorar su calidad de vida”.

Aspectos clave de la inmunoterapia

  • Mecanismo de acción Actúa sobre el sistema inmune (linfocitos T) para bloquear los frenos que el cáncer utiliza para evadir la detección, permitiendo que el cuerpo ataque al tumor.
  • Tipos Incluye inhibidores de punto de control (PD-1, PDL-1, CTLA-4), vacunas terapéuticas y, en algunos centros, terapia de células CAR-T.
  • Efectividad y uso Es altamente efectiva en ciertos tipos de cáncer, incluidos melanoma metastásico, cáncer de pulmón, riñón, vejiga y algunos tipos de cáncer de seno triple negativo.
  • Disponibilidad Centros oncológicos de alto nivel en Ciudad de México, Monterrey y Guadalajara ofrecen estos tratamientos, incluyendo instituciones privadas como Médica Sur y especialistas en Global Oncology.
  • Costos Los precios son variables, desde 15 mil pesos con biopsia, mientras que tratamientos más completos pueden oscilar entre 30 mil y 40 mil dólares.
  • Efectos secundarios A diferencia de la quimioterapia, la inmunoterapia generalmente es mejor tolerada, aunque puede causar reacciones autoinmunes.

Fuente: Médica Sur

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