Familia Screenshot 21.png
Screenshot 21
03 marzo, 2021
Lorena Ríos
Bienestar

La población experimentó un aumento de peso durante la pandemia por Covid-19

Tratar la obesidad con un equipo de especialistas ayuda a los sistemas de salud a ser resilientes

En México, el problema de obesidad creció 10 por ciento en el lapso entre 2016 y 2018 en mujeres adolescentes que no viven en ciudades; esto es casi 40 % de aumento de peso en un ecosistema en el cual, se pierde de manera acelerada la dieta tradicional y peor aún en donde la actividad física era relevante.

Con motivo del Día Mundial contra la Obesidad que se celebra mañana 4 de marzo, organismos sanitarios advierten de un incremento del peso corporal en la población derivado de la vida sedentaria y el consumo elevado de alimentos procesados. En ese sentido, la Organización Panamericana de la Salud (OPS) advirtió que México es uno de los principales países en Latinoamérica en donde el consumo promedio es de 214 kilogramos anuales de alimentos procesados por persona.

Datos de la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición (ENSANUT) 2018 revelaron que en el país poco más de una quinta parte (22%) de niñas y niños con menos de 5 años, tienen riesgo de padecer sobrepeso. En 2018, de la población de 5 a 11 años, 18% tiene sobrepeso y va en incremento conforme aumenta la edad; 21% de los hombres de 12 a 19 años y 27% de las mujeres de la misma edad, presentan sobrepeso. En la población de 20 años o más, los hombres (42%) reportan una prevalencia más alta que las mujeres (37 %).

Además, la lactancia materna es un factor protector de enfermedades y además disminuyen el riesgo del sobrepeso. Se ha comprobado que la duración prolongada de la lactancia materna se asocia con una reducción de 13% de las probabilidades de prevalencia de sobrepeso u obesidad. También la ingesta de una alimentación complementaria adecuada a partir de los seis meses de edad, evitar en los primeros años de vida el consumo de bebidas azucaradas y alimentos con alto contenido de azúcar y sodio, reduce la prevalencia de riesgo al sobrepeso. La ENSANUT 2018 reporta que en el país poco más de una quinta parte (22%) de niñas y niños con menos de 5 años, tiene riesgo de padecer sobrepeso.

En las zonas urbanas de México, el sobrepeso en la población de 5 a 11 años representa 18%; mientras que en las rurales es de 17 por ciento. Para el grupo de 12 a 19 años, la prevalencia de sobrepeso también es más alta en localidades urbanas, la diferencia es de cuatro puntos porcentuales. Lo mismo sucede con la prevalencia de obesidad, las diferencias más amplias se ubican en la población de 5 a 11 años y en la de 20 años o más, con ocho y cinco puntos porcentuales, respectivamente.

El Programa Nacional de Juventud del 2014-2018 (Projuventud, 2014-2018) elaborado por el Instituto Mexicano de la Juventud (Imjuve), estimó que en 2012 aproximadamente 9.5 millones de jóvenes presentaron sobrepeso y 6.5 millones obesidad. 60% de los hombres con sobrepeso presentó obesidad, en el caso de las mujeres esta proporción fue del 80%.

En cuanto a la prevalencia de obesidad, la Ciudad de México reporta la prevalencia más alta para la población infantil de 5 a 11 años (28%); mientras que para la población de 12 a 19 años (17%) y 20 años o más (42%), es en la región norte, donde se observan las prevalencias más altas.

Un análisis por municipio indica que la mayor prevalencia de obesidad se presenta en la zona norte y costera del país, incluyendo la península de Yucatán. En contraste, destacan niveles bajos de obesidad en zonas como la Sierra del Nayarit, la Sierra Tarahumara (tanto en su parte alta y baja), así como en algunos municipios de los estados de Oaxaca, Chiapas, Hidalgo y San Luis Potosí.

La Sociedad Española para el Estudio de la Obesidad (SEEDO) y diversas sociedades Médicas a nivel internacional han recomendado agregar a las normas esenciales de higiene de manos, distancia social, el control del peso y la práctica de actividad física como herramientas para luchar contra la pandemia. Además de ser considerados un grupo de riesgo ante la pandemia actual por Covid-19.

Por esta razón Laboratorios Medix empresa mexicana, en sinergia con la SEEDO, hizo un llamado a:

· Nuestros sistemas de salud a crear conciencia acerca del padecimiento, no sólo este 4 de marzo, no es solo una fecha oportuna, sino necesaria para generar conciencia a la población ante la gravedad y posibles riesgos de la obesidad en México y en todo el mundo.

· Los médicos a llevar una educación médica continua con enfoque bioético y a fomentar la promoción del abordaje de la obesidad.

· La iniciativa privada a analizar las raíces del padecimiento y fomentar soluciones a la población a lograr y mantener su peso saludable.

· A la ciudadanía en general a terminar con el estigma de la zona de confort del paciente obeso.

Por su parte la SEEDO ha establecido un decálogo con una serie de normas básicas de dieta y estilo de vida que tiene como objetivo mantenerse dentro de las líneas de lo que es saludable, tanto en el aspecto físico relacionado con la alimentación y el ejercicio como en aspectos psicológicos vinculados con el comportamiento. Y es que, se sabe que durante el confinamiento es fácil saltarse esas líneas rojas y que aparezcan conductas y hábitos poco saludables.

Participa en el PLAN FAMILIAR de actividades de cada día. (horario de comidas, horarios de conexión para la escuela o estudio; recreos y otras actividades)

CUIDA TU ASPECTO y tu entorno. Aséate cada día y ponte ropa cómoda para estar en casa. Ventila las habitaciones, haz la cama, limpia y ordena tus espacios.

DESPIÉRTATE TEMPRANO Y DESAYUNA todas las mañanas, en familia. Para empezar el día con mucha energía que no falte un vaso de leche o un producto lácteo (yogurt o queso), una fruta y un poco de pan con aceite de oliva. Es un buen momento para poner en práctica la dieta mediterránea (rica en vegetales, frutas, granos enteros, frijoles, frutos secos y semillas, y aceite de oliva).

MUÉVETE Y DIVIÉRTETE en familia al menos 30 minutos por la mañana y otros
30 minutos por la tarde con juegos donde te muevas o bailes.
Negocia con tus padres y hermanos los tiempos dedicados al uso de PANTALLAS
(móvil, consola, TV), pero no los utilices mientras comes. Sigue en contacto con los amigos por video conferencia, de vez en cuando.

Participa en la cocina y prepara PLATOS SALUDABLES Y ATRACTIVOS. Procura comer siempre a la misma hora.

El AGUA SIMPLE debe ser la principal bebida para todos los miembros de la familia.

Evita el consumo de ALIMENTOS RICOS EN SAL, AZÚCARES AÑADIDOS Y GRASAS POCO SALUDABLES.

MAÑANA SERÁ OTRO DÍA. Mantén la rutina y acuéstate temprano. Mañana hay que levantarse y hacer todas actividades diarias, tareas escolares, ayudar en casa y mantenerse activo.

CUIDA TUS EMOCIONES, si estas nervioso o triste ¡Comparte tus emociones! la música relajada puede ayudarte. Lee y sorprende a tu familia con tus dotes artísticas dibujando o haciendo manualidades, etc. te ayudaran a controlar tus emociones.

Es importante que en este día podamos motivar a las personas que nos rodean a adoptar un estilo de vida más sano, comer saludablemente o tener alguna rutina de ejercicio diario. Sin duda alguna la prevención es prioridad y todos somos responsables de nuestra educación sanitaria en nutrición y adopción de estilos de vida saludables.

Los expertos de SEEDO asumen que esta situación de confinamiento, que está siendo prolongada, va a tener de forma inevitable una repercusión muy importante sobre los hábitos de vida básicos que son la comida y la actividad física o la higiene. Pero que, incluso, puede tener un efecto negativo a nivel emocional y de comportamiento.

Es una labor de todos; el eje principal de estas recomendaciones está en el apoyo familiar; para asegurar una alimentación sana y garantizar la actividad física durante el confinamiento, el núcleo familiar es más importante que nunca.