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Olga Yastremska
13 enero, 2021
Lorena Ríos
Bienestar

Terapia cognitivo conductual y manejo de emociones en la atención de depresión

Medicamentos sólo están indicados en un trastorno de depresión mayor

La pandemia, el confinamiento y la pérdida de seres queridos a causa del coronavirus han generado un incremento en del estrés que experimentan las personas, provocando además crisis emocionales en personas de todas las edades.

En el marco del Día Mundial de la Lucha contra la Depresión, Rodrigo Durán Muñiz, médico especialista en trastornos del sueño y Gerente Médico de Psiquiatría y Sistema Nervioso Central de Grupo PiSA, comentó que ante la situación que se está viviendo a nivel mundial, es normal que niños, adolescentes, adultos jóvenes y adultos mayores presenten cambios en su comportamiento asociados a la pandemia por Covid-19, por lo que es muy importante propiciar un ambiente positivo entre los miembros del hogar y prestar atención a las señales de alerta que pudieran indicar síntomas de depresión.

De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), la depresión es una de las principales causas de enfermedad y discapacidad a nivel mundial entre los adolescentes y los adultos, y se estima que hasta un 4% de la población mundial vive con depresión, la cual se define como un trastorno emocional que ocasiona tristeza constante, pérdida de interés o placer por realizar actividades que antes se disfrutaban, sentimientos de culpa y falta de autoestima, que puede derivar en trastornos del sueño y del apetito, cansancio, falta de concentración y, en su forma más grave, conducir al suicidio.

En este contexto, Durán Muñoz explicó “los trastornos depresivos se dividen en dos subcategorías: el trastorno depresivo mayor, al que también se le conoce como depresión clínica y se caracteriza por los sentimientos de tristeza que impiden a quien la experimenta, realizar tareas cotidianas simples como ir al trabajo o la escuela, y especialmente por una sensación de que no vale la pena vivir; y la depresión menor, llamada distimia, que consiste en un tipo de depresión menos intensa pero más prolongada; presenta de forma crónica y el paciente experimenta falta de autoestima”.

El médico especialista en trastornos del sueño, Rodrigo Durán aseguró que algunas personas piensan y establecen erróneamente que estar deprimido o triste es su estado de ánimo “natural” y llegan a sentir temor o vergüenza de hablar sobre sus emociones, éste es un paradigma que debemos derribar, ya que cuando no se diagnostica y atiende, la depresión puede afectar el rendimiento en el trabajo, la escuela y también permear de manera negativa las relaciones interpersonales o núcleos familiares.

En México, el Instituto Nacional de Psiquiatría “Ramón de la Fuente Muñiz”, calcula que al menos el 9.2 por ciento de los ciudadanos ha reportado algún episodio de depresión en su vida y se estima que por lo menos una de cada cinco personas sufrirá uno antes de llegar a los 75 años.

A pesar de estos datos, cálculos de la Secretaria de Salud (SSA) indican que en México, sólo dos de cada diez personas experimentan síntomas de depresión buscan ayuda profesional, lo que provoca una demora de hasta 14 años en establecer un diagnóstico y tratamiento especializados.

“Muchas personas tienen temor de tratar su depresión pues piensan que se trata de una emoción pasajera que se irá sola, o que no requiere un tratamiento intensivo; más aún, existe en muchas ocasiones un temor infundado al uso de medicamentos antidepresivos y es importante precisar que no en todos los casos la depresión se maneja con medicamentos, éstos sólo son utilizados cuando se trata de un trastorno depresivo mayor. La principal estrategia para combatir la depresión es la terapia cognitivo-conductual y el manejo adecuado de las emociones”, aseguró el Dr. Rodrigo Durán de Grupo PiSA.

El especialista en trastornos del sueño también detalló que la depresión puede ser provocada por muchos motivos: traumas de la infancia no resueltos, abuso físico o sexual no tratado, duelo por la pérdida de un trabajo o de un ser querido, etc.; y en el caso específico de las mujeres, un embarazo y el periodo post-parto también pueden constituir detonantes significativos.

El Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) documentó que durante el año 2016, 34.8 millones de personas reportaron presentar o padecer algún episodio de tristeza extrema o depresión, de las cuales 14.4 millones eran hombres y 20.4 millones mujeres.

Aunque la depresión se puede presentar en ambos géneros y en todas las edades, las mujeres, las personas sin pareja y aquellos con un bajo nivel de educación, constituyen el grupo más vulnerable ante este padecimiento.

Durán Muñiz también hizo hincapié en que la depresión se trata de un trastorno mental que no distingue rango de edades. “Todos pueden padecer depresión: niños pequeños, adolescentes, adultos jóvenes y mayores, aún más en esta época de pandemia donde todas las personas han presentado cambios en su rutina y existe un estado de incertidumbre en general acerca de la Covid-19”.

Depresión infantil
Ante esta situación, el Gerente Médico de Psiquiatría y Sistema Nervioso Central de Grupo PiSA, llamó a los padres de familia a prestar atención en cambios en el comportamiento de niños; tales como irritabilidad, problemas para conciliar el sueño, ansiedad por separación, mojar la cama después de haber ido al baño o la inclusión de temas de enfermedad y muerte en el juego.

En el caso de los adolescentes, la pérdida de interés en actividades que se disfrutaban, como los juegos, los mensajes de texto con los amigos, problemas de concentración o razonamiento, dormir más de lo habitual, el uso del drogas o alcohol y conversaciones sobre la muerte o el suicido, pudieran indicar señales de riesgo.

En este sentido, Durán aconsejó a los padres de familia cuidar de su propia salud mental para marcar la pauta en el hogar. “En algunos entornos familiares la dinámica ha cambiado por completo, trabajar y estudiar desde casa y permanecer confinados durante un largo tiempo, puede suponer momentos de estrés para todos los integrantes de la familia, por lo que es de suma importancia mantener líneas de comunicación abierta entre todos los miembros de la familia en donde impere un ambiente positivo y de cordialidad”.

Para finalizar, el médico especialista dijo que las familias que han sufrido la pérdida de un ser querido o un amigo a causa del Covid-19, corren mayor riesgo de presentar depresión o problemas de salud mental, por lo que en estos casos se sugiere la asesoría de un profesional de la salud mental para manejar de manera adecuada el duelo y lidiar con este proceso emocional de la mejor manera posible.