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Hoy traigo chismes, noticias, revelaciones, primicias, novedades, acontecimientos, sucesos. Bueno, solo uno que, para mí, vale por mil: Mónica se está enamorando.
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El agua representa una gran parte de tu cuerpo, y tiene que estar ahí —en tus vasos sanguíneos, tejidos, células— porque cumple funciones vitales
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Maduro tiene además los ojos tapados con gafas oscuras
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“El verdadero progreso y el camino hacia la civilización, hacia las sociedades prósperas y tolerantes donde se coexiste en la diversidad, es el camino que impulsa a todas las libertades”, dijo en alguna ocasión Mario Vargas Llosa. Cuánta falta nos hace ese escritor universal en días como los que corren. Y es que, apreciable lector, si algo marcó el pulso del año que recién terminó fue la contraposición entre dos formas de entender el mundo y al ser humano.
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Espera a que tus ojos se acostumbren a la oscuridad y no mires tu teléfono
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Desde que el ser humano alzó la vista por primera vez el cielo nocturno ha sido el lienzo de una inmutabilidad aparente. Las estrellas, esos puntos de luz fijados en el terciopelo negro, parecían narrar una historia estática. Sin embargo, estamos a punto de romper esa ilusión porque el Observatorio Vera C. Rubin, en las cumbres chilenas, se prepara para filmar la producción más ambiciosa de la historia: una película del Cosmos que durará diez años y promete transformar nuestra comprensión de la realidad.
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1. El erotismo es mi forma de vida, además del género literario que elegí, y mucho más que un deseo de escandalizar al prójimo: es una invitación, seducción, jamás una imposición. Es vivir con los sentidos bien despiertos, en contacto intenso con el mundo, a toda hora, en toda circunstancia, desde el momento en que abro los ojos en la mañana y me hago consciente de las sensaciones de mi cuerpo, la textura de las sábanas, la consistencia del colchón, de la almohada, el peso del edredón, el olor de las telas, del ambiente, el color de la luz que se cuela por las rendijas de las cortinas, la emoción que me legaron mis sueños, hasta el momento en que vuelvo a acostarme. Así, no hay rutina, sino un día a día convertido en festín de sensaciones y estímulos para la piel, el intelecto, el espíritu y la imaginación.
