Cdmx, 27 de abril de 2026.- Una herramienta de inteligencia artificial desarrollada en México promete cambiar la forma en que se observa el universo. Se trata de AstroTune, un software capaz de detectar alrededor de 200 supernovas nuevas cada noche, lo que equivale a más de 100 mil al año.
El proyecto fue impulsado por especialistas del Instituto de Astronomía de la UNAM y la Universidad Autónoma de San Luis Potosí, y forma parte de la colaboración internacional del Observatorio Vera C. Rubin, uno de los centros más ambiciosos de la astronomía moderna.
AstroTune entra en escena justo con el arranque del Legacy Survey of Space and Time (LSST), un proyecto que durante 10 años escaneará el cielo cada tres días, registrando cambios en millones de objetos astronómicos. Desde variaciones de brillo hasta movimientos sutiles, todo queda capturado en lo que los científicos llaman “alertas”.
Y no son pocas: cada noche se generan alrededor de siete millones de estas señales.
Ahí es donde entra la inteligencia artificial. AstroTune fue diseñado para filtrar ese océano de datos y clasificar automáticamente fenómenos variables, en especial supernovas, que representan la etapa final en la vida de ciertas estrellas.
El sistema fue desarrollado por el estudiante René Parlange Chavarría, con apoyo de especialistas como Juan Carlos Cuevas Tello y Octavio Valenzuela. Utiliza redes neuronales avanzadas —conocidas como transformers de visión— que permiten identificar patrones en imágenes astronómicas con alta precisión.
El proceso de detección parte de comparar tres imágenes del mismo punto en el cielo: una de referencia, otra posterior y una tercera que muestra las diferencias entre ambas. Si algo cambia —un destello, un desplazamiento, una variación de brillo—, el sistema lo detecta.
Además, la herramienta no es estática: mejora constantemente mediante técnicas de aprendizaje automático que ajustan sus propios parámetros para volverse más precisa con el tiempo.
AstroTune también se integra al sistema internacional de alertas conocido como Pitt-Google Broker, lo que permite que los datos se distribuyan casi en tiempo real a la comunidad científica global.
Más allá del volumen de descubrimientos, el impacto está en lo que estas observaciones permiten entender. Las supernovas, por ejemplo, son clave para medir distancias en el universo y estudiar su expansión. Las estrellas variables, en tanto, ayudan a mapear estructuras galácticas como brazos espirales o halos estelares.
Con este desarrollo, México no solo participa, sino que aporta tecnología de punta a uno de los proyectos científicos más relevantes de la actualidad.

