Cdmx, 25 de febrero de 2026.- La detección de un evento luminoso ocurrido en otra galaxia por la colisión de dos estrellas de neutrones es el primer resultado científico obtenido con el telescopio robótico COLIBRÍ. Dichas observaciones fueron complementadas con datos en varias frecuencias, resultando en un set que abarca el espectro electromagnético (rayos gamma, rayos X, óptico y radio).
El telescopio, de 1.3 metros de diámetro en su espejo principal, está en funciones a partir de inicios de 2025 en el Observatorio Astronómico Nacional, ubicado en la sierra de San Pedro Mártir, Baja California (OAN-SPM), instalación adscrita al Instituto de Astronomía (IA) de la UNAM.
“La colisión de dos estrellas de neutrones es un fenómeno común en cuanto a la detección en rayos gamma, pero no siempre son observados en el espectro óptico como lo hicimos en COLIBRÍ”, afirmó Camila Angulo Valdez, estudiante de doctorado del Posgrado en Astrofísica de la UNAM y líder del artículo que fue aceptado para su publicación en la revista Monthly Notices of the Royal Astronomical Society.
Agregó que obtener el espectro de la emisión en óptico no es frecuente para colisiones de estrellas de neutrones ya que, con todo y que generan explosiones de rayos gamma (muy violentas y luminosas que suceden en galaxias a miles de millones de años luz de distancia), son menos brillantes que aquellos estallidos de rayos gamma que son producidos por la muerte de una estrella masiva, dificultando los estudios espectroscópicos.
“Encontramos que la densidad del medio en el que se encontraba este evento era bastante alta, una característica poco común para estos estallidos causados por colisiones de objetos compactos”, puntualizó.
Un día después de la emisión, el grupo de personas científicas vio un abrillantamiento en la curva de luz que obtuvieron, lo que les dio información de lo que estaba pasando en el estallido.
Rosa Leticia Becerra Godínez, investigadora del IA y coautora de la investigación, dijo que obtuvieron datos acerca de los progenitores, es decir, de los objetos que produjeron el evento, así como de la galaxia en que aconteció. “Tomando estas piezas en conjunto nos dimos cuenta de que es un evento bastante peculiar”.
Abundó que el aparato robótico está disponible todo el tiempo para captar estos fenómenos. Cuando recibe un mensaje de instrumentos de misiones espaciales ligados a la NASA como Swift, o de la Agencia Espacial Francesa y la Academia de Ciencias de China como SVOM, se mueve y observa automáticamente y demasiado rápido, entre 10 y 20 segundos.
“Con este telescopio observamos las siguientes noches después del evento, y estamos encontrando cosas muy interesantes. Una ventaja del COLIBRÍ es que podemos tener información del fenómeno y estudiar su evolución por varios días”, precisó.

