CABO CAÑAVERAL, Florida, EU — La NASA inició este miércoles la carga de combustible de su cohete lunar, en la antesala del despegue de la misión Artemis II, que llevará a cuatro astronautas en el primer viaje humano hacia la Luna en más de medio siglo.
La operación comenzó horas antes de la ventana de lanzamiento prevista para la tarde desde el Centro Espacial Kennedy, en Florida, en una jornada clave para el regreso de la exploración tripulada al entorno lunar. Hasta media mañana no se habían reportado fugas, luego de los problemas registrados a inicios de año durante una prueba de cuenta regresiva, cuando una fuga de hidrógeno obligó a posponer el vuelo.
El equipo técnico debe cargar más de 2.6 millones de litros de combustible en el cohete Space Launch System (SLS), de 32 pisos de altura, antes de que la tripulación pueda abordar la nave Orion. Los reportes más recientes indican que la carga avanza sin contratiempos y que el despegue se mantiene programado para las 18:24 horas, tiempo del este de Estados Unidos.
La tripulación está integrada por los astronautas estadunidenses Reid Wiseman, Victor Glover y Christina Koch, así como por el canadiense Jeremy Hansen, quien se convertirá en el primer no estadounidense en viajar rumbo a la Luna.
La misión no contempla un alunizaje. El plan es realizar un sobrevuelo alrededor del satélite natural y regresar a la Tierra para un amerizaje en el océano Pacífico, en un trayecto de aproximadamente 10 días. Durante el recorrido, la nave pasará detrás de la Luna y alcanzará una distancia récord para una misión tripulada desde la era Apolo.
La última vez que astronautas viajaron a la Luna fue en 1972, con la misión Apollo 17. Artemis II representa el primer paso de la nueva estrategia lunar de la NASA, que busca establecer una presencia sostenida en la superficie y concretar un alunizaje cerca del polo sur lunar hacia 2028.
Además del componente técnico, la misión también tiene un peso simbólico: Christina Koch será la primera mujer asignada a una misión lunar y Victor Glover el primer astronauta negro en formar parte de este tipo de viaje.
Con ello, la NASA abre una nueva etapa en la exploración espacial tripulada, más de cinco décadas después del último vuelo humano al entorno lunar.

