SUAREZ-1078.jpg
15 noviembre 2021
Daniela Suárez Roel
Columnas

PESADILLAS FEMENINAS

“Los efectos de roles de sexo fueron distintos para hombres que para mujeres”.

Prometieron que los sueños pueden hacerse realidad, pero olvidaron mencionar que las pesadillas también son sueños.

Oscar Wilde

¿De dónde vienen las pesadillas? Y más importante, ¿por qué las experimentamos? Considero que las pesadillas son tan importantes como los sueños, ya que tal vez nos ayudan a entender mejor algunos miedos que tenemos y otras veces pueden hacernos conscientes de aquellos que no sabemos o no conocemos.

Por otro lado, creo que las pesadillas pueden llegar después de que vimos alguna película de terror o alguna noticia que no nos gustó y sobre todo lo mejor de un mal sueño es que se queda siendo solamente eso: un sueño.

Algo interesante de las pesadillas es que las mujeres las experimentamos con más frecuencia que los hombres y de acuerdo con un nuevo estudio publicado en el diario Dreaming las personas con rasgos estereotípicos femeninos también las experimentan más. Los hallazgos sugieren también que los roles de sexo también influencian la propensión a experimentar pesadillas.

Michael Schredl, jefe de Investigación del Laboratorio del Sueño del Instituto Central de Salud Mental de Alemania, hizo un metanálisis en 2011 donde analizó data de 111 estudios independientes y fue en este donde se percató de la frecuencia de pesadillas relacionada con la diferencia de género entre adolescentes y adultos jóvenes, pero no entre niños o adultos mayores.

En un nuevo estudio participaron mil 110 mujeres y 698 hombres. En este indicaron con qué frecuencia experimentaban pesadillas y llenaron un cuestionario de rasgos femeninos y rasgos masculinos. Además hicieron una autoevaluación de su feminidad y masculinidad y entregaron reportes de qué tan bien se sentían con ambos niveles de masculinidad y feminidad.

Rasgos

En línea con los estudios anteriores las mujeres reportaron experimentar más pesadillas que los hombres. Schredl y sus colegas también hallaron que rasgos femeninos como sensibilidad y empatía se asociaron de manera positiva con la frecuencia de pesadillas. Por otro lado, los participantes que se sintieron menos cómodos con la feminidad también tendieron a reportar más frecuencia en las pesadillas. Rasgos masculinos, como asertividad y confianza, no se asociaron con frecuencia en las pesadillas.

Los expertos también encontraron evidencia de que los efectos de roles de sexo fueron distintos para hombres que para mujeres cuando se analizan por separado. Es decir, los rasgos femeninos se asociaron con frecuencia incrementada de pesadillas en hombres y mujeres. Pero rasgos masculinos solamente se asociaron con frecuencia reducida de pesadillas entre los hombres participantes. “Los hallazgos indican que la feminidad es importante al explicar la diferencia de género en la frecuencia de pesadillas. También especulamos que la masculinidad (ser fuerte) podría explicar por qué los hombres que sufren pesadillas pocas veces buscan ayuda”, comentó Schredl.

Este estudio me parece curioso, ya que personalmente me gustaría pensar que una pesadilla nos aborda por igual a las mujeres que a los hombres y si bien una pesadilla es un mal sueño ¿en qué momento alguien estaría exento?