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04 mayo 2021
Daniela Suárez Roel
Columnas

PREFERENCIA PERCEPTUAL

“La percepción cambia cuando existe una impresión deseable detrás de lo mirado”.

Opino que lo que se llama belleza reside únicamente en la sonrisa.

León Tolstoi

En alguna ocasión he descrito que estoy de acuerdo con la frase que asegura que la belleza se encuentra en el ojo de quien la mira. Y la razón detrás de ello me parece realmente sencilla: es simplemente por el hecho de que la percepción lo cambia todo. Lo que es bello para mí no necesariamente lo es para ti. Sin embargo esto no significa que lo que estemos viendo los dos no sea bello por sí solo sino que más bien cada uno percibe la belleza y lo que es bello de manera diferente.

Y ahora de acuerdo con un estudio la percepción cambia cuando existe una impresión deseable detrás de lo mirado. Es decir, mujeres tendieron a ver más atractivos los rostros de distintos hombres cuando ellos les provocaron impresiones de rasgos de la personalidad que ellas deseaban.

La investigación se publicó en el Journal of Experimental Psychology y tuvo como objetivo explicar la variación de la percepción sobre cómo veían distintas mujeres a hombres.

Para el estudio 131 mujeres evaluaron si percibían las caras de hombres como atractivas (estas fueron manipuladas para tener rasgos más masculinos o femeninos) e incluso midieron hasta qué punto estas caras reflejaban rasgos de la personalidad. Además de ello las participantes indicaron cuánto valoraban distintos rasgos de la personalidad para evaluar a una pareja en su vida real. En esta lista se encontraban ocho estereotipos de rasgos identificados como más femeninos y ocho identificados como más masculinos.

En general las participantes tendieron a desear rasgos estereotipados como femeninos, por ejemplo: calidez, confianza y empatía, más que rasgos asociados con la masculinidad como dominancia, agresividad y competitividad.

Pero hubo excepciones muy notables. Por ejemplo el rasgo “masculino” de independencia fue muy bien evaluado, mientras que el rasgo “femenino” de sumisión no fue nada deseado.

A la vez los investigadores detectaron que los rasgos preferidos por las participantes se asociaron con cómo habían evaluado físicamente las caras de los hombres.

Instintivo

“Nuestro estudio demuestra que las percepciones de rostros atractivos se influyen por la preferencia idiosincrática de la persona por un tipo de personalidad específica (no solo por un conjunto universal y fijo de rasgos perceptivos, como la juventud del rostro). Las mujeres que valoran la calidez, por ejemplo, son más propensas a percibir como atractivos los rostros que parecen reflejar calidez que las mujeres que no valoran la calidez”, comentó DongWon Oh, investigador posdoctoral de la Universidad de Nueva York y creador del estudio.

El líder del estudio aclaró que, por otro lado, las mujeres que valoran la confianza fueron más propensas a percibir como atractivos los rostros que parecen reflejar confianza que las mujeres que no lo percibían. Y así sucesivamente.

Indicó el experto que “el ojo ve lo que el corazón quiere”. Y estoy de acuerdo con él. A veces nos guiamos únicamente por lo que vemos y por ello en automático le atribuimos características positivas. Es algo casi instintivo: como nos gustó desde un inicio lo percibimos como lo deseamos. ¿Y tú cómo percibes?