ELECCIONES EUA
16 noviembre 2022
Javier Oliva Posada
Columnas

APROXIMACIONES A LOS COMICIOS EN ESTADOS UNIDOS

“Las condiciones de convivencia tienen que ver con el talante de los ciudadanos”

Es un lugar común, tanto como equivocado, que el Partido Demócrata tiene mejores relaciones con los gobiernos mexicanos en turno. Sea en la frontera o a nivel federal la ambivalencia de los intereses de Palacio Nacional o de la Casa Blanca en muy buena parte condicionan los acuerdos, el comercio, el intercambio tecnológico y otros más. En este sentido, las justificadas expectativas sobre los resultados electorales del pasado martes 8 sin duda implicarán una serie de ajustes, incluso a nivel internacional.

Desde Rusia, la República Popular de China, el conjunto de países latinoamericanos y el mundo en general observaron una jornada electoral que si bien en los números absolutos favorece al Partido Republicano de ninguna forma significaron los pronósticos de una verdadera “ola” de triunfos del llamado Grand Old Party.

El equilibrio del poder que genera la democracia se volvió a imponer como voluntad popular. Los procesos sociales, manifestados en las urnas, no permiten apelaciones o increpaciones como las expresadas por el derrotado expresidente Donald Trump.

¿Qué esperamos para las relaciones entre México y Estados Unidos? La primera consideración es que tanto el presidente Andrés Manuel López Obrador como el mandatario norteamericano Joseph Biden de manera simultánea concluyen sus mandatos. Desde luego que conforme a la legislación de nuestro vecino del norte el actual líder de ese país puede —y ya anunció que lo hará— aspirar a la reelección. Y si las inercias sociales y políticas se mantienen tiene muchas posibilidades de repetir. Así que desde ahora los aspirantes a ser presidentes de México deben tomar en consideración una variable sustancial en sus respectivos proyectos.

Por otra parte, se trata de las más importantes relaciones entre dos países en el mundo, considerando antecedentes bélicos, migraciones, religiones, así como incluso aspectos culturales.

Contenedores

Nuestro país ingresará en cuestión de meses al periodo prelectoral y luego a las campañas electorales. Es una fase que debe aportar certidumbre respecto de la siguiente etapa en el desarrollo de México. No debe —o no debiera— auspiciarse un ambiente de temor respecto de cómo debe darse una contienda democrática. Tenemos como referencia las recientes elecciones en EU: ni homicidios, ni violencia física, ni confrontaciones se observaron en ese país.

Nos encontramos ante un ejemplo de cómo, pese a la natural polémica, hay contenedores, líneas rojas que no se sobrepasan. Alexis de Tocqueville, en su clásico La democracia en América, auguraba que la estabilidad para la sociedad y el sistema político es consecuencia de la justicia.

Las condiciones de convivencia para la pluralidad tienen que ver con el talante de los ciudadanos. Veremos en breve de qué pasta cívica estamos hechos.

Y no solo por una polémica de carácter antropológico, sino por una vocación consolidada por la democracia y la paz social. Veamos casos como el de las elecciones presidenciales en Brasil o el del tema aquí analizado. El que pierde acepta y el que gana reconcilia.