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15 noviembre 2021
Katia D'Artigues
Columnas

UNA BODA Y MUCHOS ESCÁNDALOS

“¿Pisó callos y la boda fue el pretexto ideal para sacarlo?”

Cuentan las notas que han hecho relatoría de la boda entre Santiago Nieto Castillo, hasta hace unos días titular de la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF), y Carla Humphrey, la consejera electoral, que los novios pidieron expresamente a sus casi 300 invitados (con integrantes de la clase política nacional de todos los partidos) que se abstuvieran de divulgar imágenes y detalles de su enlace matrimonial.

Razones tienen para ello. Por un lado, es su vida privada. Pero además Nieto Castillo, por supuesto, era y es una figura pública incómoda para muchas personas no necesariamente bien intencionadas. Había sido amenazado de muerte y esa habría sido una de las muchas razones por las que la pareja decidió hacer su boda en Antigua, Guatemala.

Lo único que quizá se les olvidó pedir a sus invitados fue que, por fa, aunque su origen fuera lícito se abstuvieran de cargar más de diez mil dólares en efectivo por cualquier cosa. Se ve mal, dado a lo que se dedicaba el novio. Aunque fuera para pagar médicos en Los Ángeles, por más raro que suene.

Siempre hay un tuit. Caro Alvarez (@CaroCarisima) recordó un momento en alguna conferencia de prensa cuando el mismo Santiago Nieto advirtió de una forma de lavado de dinero en efectivo viajando a países de Centroamérica donde se menciona a El Salvador y Guatemala.

Se fue Nieto. ¿Fue solo por una cosa de forma o hay algo más? ¿Pisó callos y la boda fue el pretexto ideal para sacarlo?

Lo veremos con los hechos al pasar del tiempo.

Beneficiados o preocupados

La boda se realizó el día en que se llevaba a cabo en la Ciudad de México el Gran Premio de Fórmula 1, que es uno de los grandes eventos turísticos de la capital, y su secretaria de Turismo, Félix Díaz, no estaba ¡ni en el país!

¿Sabía la jefa de Gobierno que no estaba en un día importante para el turismo citadino? Mal. ¿No sabía? También mal.

Aunque el Gran Premio sea visto por gobiernos morenistas como un evento para élites, dejó una derrama económica para la capital de 14 mil 375 millones de pesos.

Por cierto, hablando de que hay dobles raseros. ¿Quién fue visto como asistente a ese evento cuyo boleto más barato vale mil 500 pesos? Mario Delgado, presidente de Morena. Pero ahí sí no hemos escuchado ninguna crítica oficial.

Decía Winston Churchill: “La política es más peligrosa que la guerra, porque en la guerra solo se muere una vez”.

No creo que sea la última vez que sepamos de Nieto. Es queretano y había coqueteado con lanzarse como candidato a gobernador. ¿O quizás otro puesto?

Ricardo Monreal —fíjese qué interesante— ya lo busca de asesor, aunque él es más cercano a Ebrard.