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OMAR PONCELEON
05 noviembre 2020
Hector González
Columnas

“NECESITAMOS PONER EN EL DEBATE LATINOAMERICANO LO QUE ES EL LIBERALISMO”

Los liberales creemos en los mercados abiertos y en las oportunidades para todos.

María Corina Machado creció en un ambiente donde la política era algo ajeno. Quién le diría que años después sería uno de los rostros más visibles de la oposición a los regímenes de Hugo Chávez, primero, y de Nicolás Maduro, después.

Hoy como líder de Vente Venezuela la activista y exlegisladora es una incansable y destacada promotora del pensamiento liberal en América Latina.

—¿Cuáles son los desafíos actuales para el liberalismo en América Latina?

—Si en algún momento de nuestra historia los latinoamericanos necesitamos poner en el debate público y de manera descarnada lo que representa el liberalismo es hoy. Los resultados están a la vista. Venezuela es una nación en proceso de disolución como producto de las ideas socialistas que progresivamente dan preponderancia al Estado sobre el individuo. Con fuerza, convicción y pasión necesitamos debatir. Estamos ante una oportunidad única para revertir el daño que el socialismo ha hecho a la región.

—Usted ha padecido en carne propia la censura. ¿Cómo ha cambiado su idea de la libertad?

—Nosotros jamás pensamos que Venezuela perdería la democracia y la libertad. Crecimos convencidos de que esto era algo hereditario. Por supuesto, éramos críticos de nuestra democracia pero no entendimos cuán frágil puede ser cuando están al acecho las ideas totalitarias. Venezuela atraviesa un sistema de dominación y sumisión total. No queda una sola libertad en nuestro país. Sin embargo la ciudadanía cada vez valora más la importancia de recuperar su libertad y las generaciones jóvenes traen un enorme rechazo al socialismo y todas sus expresiones. Hoy podemos convertir a nuestro país en uno de los grandes promotores de la democracia y las ideas liberales.

—¿Cómo convive el ideario liberal con el populismo, incluso de derecha?

—Los liberales creemos en los mercados abiertos y en las oportunidades para todos los ciudadanos, independientemente de su forma de pensar, raza o religión. En la actualidad existen tensiones entre los extremos y eso representa un enorme desafío. Es tiempo de aferrarse a nuestros principios. Actualmente se despliega una enorme operación antioccidental que busca socavar a las democracias liberales. En mi opinión el epicentro está en Venezuela y tiene mucho dinero gracias a que se financia con instrumentos como el narcotráfico. Es una amenaza que va más allá de lo ideológico.

Autocrítica

—¿Qué tan peligrosa puede ser la restricción de libertades ciudadanas a partir de la pandemia?

—La tentación de mantener sociedades aisladas la hemos visto desde el principio. Le dan un barniz de responsabilidad y conciencia que en el fondo es todo lo contrario. Venezuela es el ejemplo de un gobierno que monta una campaña de manipulación y desinformación para reprimir. Sin embargo en mi país hoy la gente tiene más miedo a morirse de hambre que de Covid-19 y por lo mismo la población reacciona y realiza más de 700 protestas al mes.

—¿Qué tipo de reacción lee en América Latina ante el panorama que plantea?

—Desde hace tiempo alertamos que vemos en Colombia a la próxima víctima. El sistema que desde Rusia e Irán busca adentrarse en Latinoamérica necesita desestabilizarlo. La unión de Venezuela y Colombia es fundamental para sus propósitos. Las expresiones de descontento natural de los sistemas democráticos son utilizadas por este proyecto que tiene la virtud de ser muy hábil para comunicarse. Me parece que es momento de que los habitantes del hemisferio se vean en la experiencia venezolana.

—Desde un ejercicio de autocrítica, ¿fallaron en algo los sistemas liberales?

—Sin duda. Yo crecí en un ambiente de desprecio a la política. Nunca imaginé dedicarme a esto y por eso dejamos la conducción del país en manos de gente sin preparación. Al menos en Venezuela, a partir de la devastación que vivimos, generamos una reflexión muy profunda sobre lo que es y lo que esperamos de la política. En este sentido me da mucho orgullo ver la enorme cantidad de jóvenes que vienen de carreras muy distintas y entienden su responsabilidad hacia Venezuela y América Latina. Desde luego necesitamos evaluar en qué fallamos. Naciones como la tuya o la mía tienen gran cantidad de recursos naturales y pese a ello la cifra de pobreza es tremenda. Hoy ya sabemos que la única manera de producir riqueza es por medio del trabajo, el esfuerzo y el mérito. La meritocracia debe ser la línea conductual para el diseño de la sociedad a construir, por supuesto, a partir de igualdad de oportunidades y ante la ley. Muchas veces los liberales nos encerramos en debates académicos y discusiones que no salen a la calle para contagiar a la población. Si no llegamos al poder jamás lograremos la transformación que hoy es impostergable para la región.

Perfil

María Corina Machado nació en Caracas, Venezuela, en 1967. Es exdiputada, profesora e ingeniera fundadora del movimiento político Vente Venezuela, así como cofundadora de la asociación civil Súmate y de la plataforma ciudadana Soy Venezuela. Considerada una de las mayores exponentes del pensamiento liberal en América Latina, en 2004, bajo el amparo de la Constitución de Venezuela convocó a un referendo nacional logrando recolectar tres millones de firmas equivalentes a una cuarta parte del electorado nacional de entonces. Por su participación en esa organización el gobierno de Hugo Chávez le impuso una prohibición de salida del país por tres años y acusaciones por conspiración y traición a la patria. En 2011 se convirtió en la candidata con más votos en la historia de la Asamblea Nacional de su país. Crítica del régimen de Nicolás Maduro creó el movimiento Las Rasteadas, que promueve la dignificación de la mujer. En 2009 fue seleccionada como parte del Yale World Fellows Program por la Universidad de Yale. En 2018 figuró en una lista de la BBC como una de las 100 mujeres más influyentes del mundo. Ha obtenido los premios Libertad de Cádiz y Charles T. Mannat para la Democracia y es parte de la Red Liberal de América Latina.