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22 mayo, 2020
Lourdes Mendoza
Columnas

MIENTRAS TANTO, EN PALACIO NACIONAL…

Los contagios están a todo lo que da y los políticos no son inmunes.

Hasta 70 personas se reunieron en Palacio Nacional durante la conferencia de AMLO del martes pasado, en plena Fase 3 por el Covid-19. Fue un día pico, con 353 muertos y mil 997 contagios en 24 horas. Entre los presentes de la mañanera estuvo la jefa de Gobierno, Claudia Sheinbaum, quien ordenó el uso obligatorio de cubrebocas en TODOS los espacios públicos desde el 27 de abril y prohibió las reuniones de más de 25 personas.

Sheinbaum no portó cubrebocas, pero el gobernador del Edomex, Alfredo del Mazo, puso el ejemplo: fue el primer político en la mañanera en usarlo, lo que no ha hecho ni el subsecretario Hugo López-Gatell, quien en vez de darse una vuelta por los hospitales se pone a recitar poesía. El único responsable en Palacio Nacional fue Del Mazo —los demás tal vez creen que su fuerza es moral y no de contagio.

Un día después, en la mañanera hubo al menos 30 personas. El anuncio sobre la Estrategia de la Nueva Normalidad no solo llamó la atención por la noticia en sí sino por tres personas que llegaron con cubrebocas: Del Mazo; el gober de Oaxaca, Alejandro Murat, y el titular de la SEP, Esteban Moctezuma. El mexiquense tomó la palabra sin descubrir el rostro y con ello se ganó una estrellita. De nuevo, todo frente a la Sheinbaum.

Los contagios están a todo lo que da y los políticos no son inmunes. Ah, se nota que varios gobernadores simplemente no le creen a López-Gatell, quien asegura que los cubrebocas solo dan una falsa sensación de seguridad.

Gran día para México

¿Qué les cuento? Que México ha demostrado que mantiene la división de poderes. Sí, se evidenció con la sentencia de la SCJN contra la Ley Bonilla y el impedimento de los 13 legisladores de oposición del PRI, PAN, PRD y MC en la Comisión Permanente para abrir un periodo extraordinario de sesiones solo para votar una iniciativa presidencial que le da superfacultades a AMLO para meterle mano al presupuesto.

Aplausos y nuestro reconocimiento a la Suprema Corte por declarar ilegal la famosa Ley Bonilla, la cual representó un fraude a la Constitución con efectos corruptores. Más claro ni el agua. Ojo: si los partidos de oposición no hubieran impugnado la ley, los ministros no hubieran dado la resolución.

Las risas se le borraron al gober de B.C., Jaime Bonilla, al saber que la Suprema Corte le puso freno a su mandato de cinco años. En el ínter, quien acaparó las miradas fue la titular de Gobernación, Olga Sánchez Cordero, quien como dice una cosa dice otra ya que la vimos en noviembre de 2019 muy contenta con Bonilla. “Para mí la norma va a pervivir”, le dijo. Pero, tome aliento por favor, resulta que la exministra aseguró que su postura “siempre apuntó” al criterio de la SCJN.

Estilo mata carita…

Le sugiero a la secre de la Función Pública, Irma Eréndira Sandoval, que apunte: el IMSS devolvió los respiradores comprados al hijo de Manuel Bartlett porque NO reunieron los requerimientos. La pregunta es: ¿la empresa Cyber Robotics será multada o inhabilitada?