Amazon
Ken Woulter
26 febrero, 2019
Lucy Bravo
Columnas

MILLENNIALS VS. AMAZON

Los socialistas millennials podría ser la nueva ola que sacuda al statu quo.

Para muchos la posible llegada de Amazon a la ciudad de Nueva York prometía ser una transformación económica que beneficiaría a generaciones venideras. Para otros se trataba de un regalo millonario en exención de impuestos a la empresa más rica del mundo. Sin embargo, el acuerdo para construir una nueva sede de Amazon en la Gran Manzana se derrumbó. Y mientras líderes locales celebran la decisión y políticos estatales se culpan entre ellos nadie voltea a ver a los verdaderos responsables de la derrota del Goliat de la tecnología: los millennials.

Esta generación nacida entre 1980 y 2000 que ha sido duramente criticada es la generación de adultos más diversa, conectada y educada, pero también la más frustrada. Durante años hemos sabido que la crisis financiera de 2008 golpeó fuertemente a este grupo, el cual entró al mercado laboral en plena crisis.

El Foro Económico Mundial estima que para 2050, cuando los millennials de los ocho principales mercados de pensiones comiencen a retirarse, la brecha de ahorro para la jubilación será de 427 mil millones de dólares.

Amazon hoy vale casi 810 mil millones de dólares y en lo que va del año sus acciones ya aumentaron 10%. El gigante tecnológico fundado por Jeff Bezos prometía traer 25 mil nuevos empleos al área de su nueva sede en los próximos diez años y generar más de cuatro mil millones de dólares en salarios, así como doce mil millones de dólares en actividad económica. Frente a estas cifras es difícil entender por qué alguien se opondría a tal inversión.

Vitalidad

La respuesta yace en los tres mil millones de dólares en incentivos fiscales que prometieron los funcionarios estatales y de la ciudad para atraer a esta compañía multimillonaria. Activistas de izquierda, muchos afiliados a los Socialistas Democráticos de Estados Unidos, montaron una vigorosa campaña en contra porque consideraban que su llegada elevaría los costos de vivienda y transporte en un vecindario ya de por sí tenso por la gentrificación.

El final del idilio neoyorquino de Amazon es un ejemplo claro del surgimiento de un nuevo tipo de doctrina de izquierda: el socialismo millennial. Mientras la derecha se aleja cada vez más de la batalla de las ideas y se acerca al nacionalismo y la nostalgia, la izquierda se ha centrado en la desigualdad, el medio ambiente y cómo otorgar mayor poder a los ciudadanos en lugar de a las élites.

La renovada vitalidad del socialismo es notoria. Por ejemplo, 51% de los estadunidenses de 18 a 29 años tiene una visión positiva del socialismo, de acuerdo con la encuestadora Gallup. En las elecciones primarias de 2016 más jóvenes votaron por Bernie Sanders que por Hillary Clinton y Donald Trump juntos. La congresista recién electa y autodenominada socialista democrática Alexandria Ocasio-Cortez fue la principal opositora al acuerdo con Amazon y se ha convertido en una sensación —aun cuando el campo de candidatos presidenciales demócratas para 2020 sigue creciendo.

Los socialistas millennials piensan que la desigualdad está fuera de control. No es para menos: en los últimos 40 años el ingreso promedio de 1% de la población más rica de EU aumentó 242%; es decir, seis veces más que para los trabajadores de la clase media. Y aunque esta nueva forma de socialismo peque de ingenuidad en cuanto a la manera de transformar presupuestos, burocracias y corporaciones, la realidad es que podría ser la nueva ola que sacuda al statu quo de la política mundial. Y la retirada de Amazon de Nueva York es la prueba de ello.