ARIADNA CAMACHO: MUJERES CON PODER EN EL PODER

Ariadna Camacho
Columnas
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La justicia administrativa en México atraviesa un momento clave. En enero el Senado de la República ratificó a cinco nuevos magistrados para la Sala Superior del Tribunal Federal de Justicia Administrativa (TFJA), de los que tres son mujeres.

Esta renovación ocurre en un momento en que la presencia femenina comienza a consolidarse en los espacios más altos de decisión del Estado. Sobre este nuevo escenario conversé con Ariadna Camacho, una de las magistradas que hoy asumen esa responsabilidad.

La paridad en las instituciones públicas ya no es solo un principio legal, sino una realidad visible en distintos poderes del Estado. Como ella misma explicó: “Hoy tenemos en el Poder Ejecutivo a la primera presidenta y un gabinete paritario; la mitad de los secretarios de Estado son mujeres; en el Poder Judicial tenemos cinco mujeres magistradas y cuatro hombres; y en el Tribunal de Disciplina Judicial hay tres mujeres y dos hombres…”

Sin embargo, el reto va más allá de los números, advirtió la magistrada, pues el avance institucional todavía no se refleja plenamente en la vida cotidiana de millones de mexicanas. “Las mujeres ahorita estamos ocupando importantes espacios de poder. México ha avanzado muchísimo en la legislación para mujeres. Pero lo que es una realidad es que las mujeres en su vida cotidiana, cuando salen a la calle, en los trabajos, en su casa, todavía no ven reflejadas estas políticas de género”.

De ahí que la presencia de mujeres en los tribunales implique también una responsabilidad pública. Camacho lo resumió así: “En esta elección judicial, justamente la mitad de esos cargos fueron para mujeres y otra mitad para hombres, pero creo que esto es una gran responsabilidad para todas las mujeres, porque siempre lo he dicho: necesitamos mujeres con poder en el poder y que las políticas de género realmente se vean reflejadas”.

Diferencias estructurales

En este contexto, resulta fundamental explicar el papel de la justicia administrativa, una institución poco conocida para la mayoría de la ciudadanía. Como señala la magistrada, “este tribunal está para resolver esos conflictos entre dependencias federales con privados”.

La dimensión de este órgano jurisdiccional también ayuda a entender su relevancia. “Este tribunal tiene 58 salas regionales en 28 estados de la República”. A través de ellas se revisan decisiones de instituciones federales; por ejemplo, el IMSS, la Comisión Federal de Electricidad o Petróleos Mexicanos, entre muchas otras instancias.

Su historia personal también explica su visión de servicio público. Camacho proviene de una familia de comerciantes y creció viendo abusos de autoridad contra sus padres. Estudió en escuelas públicas y gracias a becas académicas pudo continuar su formación hasta la licenciatura en Derecho. Más adelante estudió en Estados Unidos, donde se especializó en técnicas de litigio.

La conversación también permitió aterrizar el significado de juzgar con perspectiva de género en casos concretos. La magistrada Camacho mencionó los programas dirigidos a mujeres consumidoras de drogas, donde las instituciones deben considerar realidades distintas: el cuidado de los hijos, el embarazo o la necesidad de atención médica especializada, por ejemplo.

En este sentido, la magistrada fue clara al explicar qué implica realmente esta mirada dentro de los tribunales: “Eso es juzgar con perspectiva de género; una persona ya no puede decir, ‘ay, bueno, es que no tenemos elementos, desecho y no investigo’; hoy todos los juzgadores están obligados a considerar esas diferencias estructurales entre mujer y hombre al momento de emitir una sentencia”.

Finalmente, Ariadna Camacho subrayó la importancia de difundir el funcionamiento de las instituciones y los derechos de las mujeres: “Deseo por eso felicitarte por este espacio tan importante, porque realmente necesitamos difundir esta cultura, estas instituciones, fomentar todos los derechos que tenemos las mujeres y todas las instituciones a las cuales podemos acudir para ejercer nuestros derechos. Y gracias por la invitación”.

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