CINISMO E INFLUYENTISMO

Patricia Armendáriz
Columnas
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La diputada morenista Patricia Armendáriz pretende que se le autorice una licencia de Sociedad Financiera Popular (Sofipo) para su proyecto Finclu. Vaya cinismo. Se trata de una decisión muy riesgosa, pues cómo podríamos olvidar que esta flamante legisladora chiapaneca hace años dejó Financiera Sustentable con un número de observaciones de no creerse —inhale y exhale—, arriba de 100, y con problemas de recuperación de cartera que la llevaron a tener la penosa necesidad de vender sus acciones en 2021, dados los requerimientos de capital. ¡Así como lo está leyendo!

Su gran amistad con Aurora Cervantes, exVP de Normatividad de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV), le sirvió para dejar bien encaminada su solicitud y para obstaculizar, a como diera lugar, otras autorizaciones.

De todos es sabido que Cervantes respaldó las intenciones de su amiga desde el principio.

Sería un descaro otorgarle a esta legisladora cuatrotera una licencia para captar dinero del público inversionista utilizando sus influencias en la CNBV y en la SHCP con su exnovio, el titular de la UBVA. ¿O no? Máxime cuando se han manifestado en contra de otros procesos que sí tienen viabilidad.

Además, ¿con qué cara?, ¿con qué ética?, ¿con qué principios y valores puede una diputada en funciones, quien ha dicho abiertamente que aspira a convertirse en gobernadora de Chiapas, estar solicitando concesiones federales con sus amigos?

Sobre todo, porque sigue sin explicar su departamento de ultralujo ubicado, ahí nomás, en el 106 de Central Park South, en Nueva York.

Grietas electoreras

La fractura en el partido gobernante y sus aliados está cociéndose en el fuego de los intereses electoreros. El PT y el PVEM no fueron incluidos en diálogos y audiencias públicas de la reforma electoral y de inmediato crujieron los alfileres que sostienen una alianza que se basa en el cuánto me das, cuánto me ofreces a cambio de mi voto legislativo.

Al más puro estilo del PRI de los setenta, de inmediato Morena salió a maquillar lo evidente, ratificando la agonizante alianza con sus partidos satélite de cara a 2027 y 2030.

La contradicción está servida, los partidos pequeños no pueden convalidar una reforma que elimina los plurinominales, pues es lo único que les permite seguir con vida. No se van a dar un balazo en el pie.

Otra contradicción insalvable es que mientras Morena alega que las elecciones son muy caras, no dice nada respecto del despilfarro del Tren Maya y Mexicana de Aviación, el hueco millonario de Segalmex ni el robo de huachicol.

Estilo mata carita

Lo que también se agrieta es la congruencia discursiva del régimen, pues por años han sermoneado con que gobiernan para los pobres, pero de buenas a primeras hacen a un lado sus obligaciones para irse a meter a la Casa de los Famosos, como lo está haciendo el diputado Sergio Mayer, quien ya pidió licencia para atender su compromiso con la audiencia televisiva. Así el discurso contra la realidad.

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