DAÑOS COLATERALES

Irán Mundial
Columnas
Share

La guerra emprendida por Estados Unidos e Israel contra Irán ha ocasionado una tensión mundial con impacto en diversas esferas de la sociedad, incluido el deportivo. Los bombardeos iraníes contra países de la región, en represalia por este conflicto, amplían la zona de confrontación, provocando la cancelación de algunas competencias, la reprogramación de otras y la posible afectación de más eventos en el calendario internacional.

Una de las grandes incógnitas es si la selección de Irán de futbol podrá disputar el Mundial de 2026. El representativo asiático está colocado en el Grupo G, con dos partidos programados en Los Ángeles (ante Nueva Zelanda y Bélgica) y uno en Seattle (frente a Egipto).

Si bien la federación iraní no ha tomado una postura definitiva ya reconoció que será muy complicado que asista a la justa cuando esto representaría ir a visitar al país enemigo. Aunque se buscará reprogramar sus partidos en México o Canadá —los otros países sedes—, en algún momento deberá disputar los siguientes juegos en Estados Unidos en caso de seguir avanzando.

Por reglamento, la FIFA tiene la autoridad para escoger a su reemplazo en caso de que renuncie a asistir al certamen o que Estados Unidos se rehúse a permitirles la entrada a su territorio. En cualquier escenario será un fuerte golpe al certamen en su misión por ser un espacio neutro, sin afinidades políticas.

Impacto

El conflicto bélico que inició el pasado 28 de febrero ya ocasionó que la primera carrera de la temporada 2026 del Campeonato Mundial de Resistencia (WEC) sea pospuesto. Su fecha original era el 26 de marzo en Catar.

Siguiendo con el automovilismo, los Grandes Premios de Fórmula 1 de Bahréin y Arabia Saudita, programados para abril, se encuentran en evaluación constante para determinar si son viables. El cierre del espacio aéreo en varios países del Golfo Pérsico ya complicó el traslado de diverso material de las escuderías para el GP de Australia.

A la larga lista de eventos afectados se suman partidos amistosos y oficiales de futbol, torneos menores de tenis, una fecha de la Serie Mundial de triatlón y la suspensión de diversas ligas locales en países de la región.

La movilidad de los atletas estadunidenses también se ha visto limitada. Un ejemplo fue su selección de hockey, que decidió no asistir a un torneo clasificatorio rumbo al campeonato mundial de la especialidad programado en Egipto, siguiendo las recomendaciones de sus autoridades de evitar viajes a países cercanos a la zona de conflicto.

De momento ninguna entidad deportiva ha querido pronunciarse o tomar una postura en favor de alguno de los bandos. Históricamente a Estados Unidos se le han pasado por alto sus enfrentamientos bélicos, mientras que Israel tiene tiempo que no compite en certámenes europeos como medida de seguridad.

Si el conflicto se prolonga es probable que la ola de cancelaciones de eventos deportivos continúe en aumento. Las dificultades en la movilidad y en la logística de transporte podrían convertirse en una constante, mientras que la seguridad de los atletas en competencias internacionales deberá evaluarse caso por caso, en función de la coyuntura que se viva en los días previos a cada evento.

×