La libertad es, en la filosofía, la razón;
en el arte, la inspiración; en la política, el derecho.
Victor Hugo (1802-1885)
Se entiende que el dislate de la ministra Estela Ríos al expresar recientemente que los niños concebidos in vitro no forman parte de la familia fue un error derivado de la falta de la palabra correcta en un comentario judicial. Seguramente no lo quiso decir en esos términos.
Pero el trato público a esa expresión, que justificadamente fue de dureza, lleva a la reflexión sobre lo que dicen los políticos y, en especial, aquellos que están en posiciones que exigen especialistas en alguna materia.
Es el caso de ministros en la Suprema Corte, quienes deben ser precisos y escrupulosos en el lenguaje de la ley. Por un error, un juicio puede ser malinterpretado y no ejercerse la justicia en la estricta interpretación de la ley.
No se permiten errores. Una falla en el manejo de la justicia se puede equiparar al error cometido por el cirujano al momento de usar el bisturí y dañar una vena sana. El paciente puede perder la vida.
Además de ello, el castigo mediático que sufrió la ministra Ríos, aunque después buscó la disculpa con una nota aclaratoria, fue duro. Su comentario durante la discusión en el pleno de la Corte (154/2021) quedó escrito e inalterable en las Actas de Sesión y versiones estenográficas.
Para ella, seguramente, y para la mayoría de la sociedad queda claro que los niños nacidos in vitro son parte de la familia. Ese no es el tema de discusión jurídica. Pero el comentario que se hizo y el manejo del recuento de daños no se hizo oportuna y adecuadamente. Con la nueva SCJN no llegaron especialistas en todas las materias. Sus asesores adolecen de preparación y experiencia.
Por si fuera poco, la aplicación de la ley no puede tener “tonos” políticos. La justicia debe ser pareja para todos. Esto queda claro en el artículo 17 constitucional, que es el pilar de la justicia rápida, mientras que los artículos 1 y 4 aseguran que la ley se debe aplicar por igual a todas las personas, sin tribunales especiales y de manera imparcial.
Los errores en el servicio público no deben aceptarse y si se comete un error reparable debe haber una disculpa pública total. Esto para que perdure el espíritu de las leyes.
La reputación y percepción pública de la Suprema Corte debe estar por encima de cualquier sospecha y de cualquier ministro.
Poder
Las repercusiones económicas y sociales del derrame de chapopote en el Golfo de México son incalculables. La contaminación abarca 630 kilómetros de línea de costa y afecta cuando menos 51 sitios. Lo que no se dice oficialmente es que el derrame paralizó la pesca ribereña y de altura; afectó al turismo; se afectó a la acuicultura de ostras y gambas. Y ha generado daños ambientales en salud y productividad.
Además, exhibió la falta de protocolos para enfrentar estos incidentes. Aún no se define de dónde se fugó el desperdicio petrolero: de un barco (que nadie sabe cuál es) o de la refinería de Dos Bocas, en Tabasco.
Dinero La propiedad y el destino final de la Colección Gelman, un acervo de arte moderno mexicano que incluye obras de Frida Kahlo y Diego Rivera, es de la familia Zambrano, de Monterrey. Repentinamente surgieron voces porque los Zambrano firmaron un acuerdo con la fundación Banco Santander de España para que la colección sea gestionada y exhibida en España hasta 2030. La Secretaría de Cultura asegura que la sede permanente de esas “obras emblemáticas” de la historia del arte en México será México. No hay controversia legal sobre la propiedad de la colección Gelman. Es de la familia Zambrano y es patrimonio mexicano.
Responsabilidad y Gobernanza Walmart, al mando de Cristian Barrientos, en su último informe ASG detalló que 40% de sus cargos directivos ya son ocupados por mujeres, fortaleciendo el pilar de diversidad e inclusión, además de eliminar plásticos de un solo uso en sus entregas a domicilio.

