Iniciemos este breve pero determinante recuento de los acontecimientos que se han observado en los últimos meses y recientes semanas en distintas partes de la República para darnos cuenta cabal de la gravedad, complejidad y profundidad de los retos y antagonismos que significan la diversidad de actividades delictivas.
Sus implicaciones internacionales son también un importante referente para señalar los notables contrastes que hay entre el sexenio anterior y el actual.
Hay que comenzar con los hechos de Tapalpa, Jalisco. El 22 de febrero, en una amplia operación encabezada por el Ejército Mexicano y la Guardia Nacional, luego de meses de trabajo de inteligencia se logró ubicar al narcotraficante más buscado y peligroso de México. Nemesio Oseguera, El Mencho, fundador y cabecilla de la organización Cártel Jalisco Nueva Generación, logró hacer de esa estructura criminal la más poderosa y extendida geográficamente. Luego de un auténtico combate que le costó la vida a heroicas y heroicos integrantes de las Fuerzas Armadas, fue abatido, junto con varios de sus escoltas.
De inmediato se sucedieron las especulaciones respecto de quiénes podrían ser los sucesores, así como la eventualidad de una fractura en uno o varios bandos, como sucede con frecuencia en estos casos.
Cabecillas identificados con el lavado de dinero o con influencia en amplias zonas del territorio nacional, al momento de redactar esta colaboración, no han dado muestras de fragmentación o lucha interna, lo que implica sin lugar a dudas que la organización estaba preparada para el momento en que se diera la aprehensión o neutralización de Oseguera.
En el caso del huachicoleo, primero fue detenido su hermano el excontralmirante Manuel Farías Laguna; y el pasado 22 de abril, en Buenos Aires, Argentina, aprehendido el exvicealmirante Fernando Farías Laguna. Tenía un pasaporte falso de la República de Guatemala, lo que claramente indica la extensa red internacional del crimen organizado dedicado al contrabando de combustible y su correspondiente evasión fiscal.
El gobierno mexicano ya solicitó su extradición, en tanto que la defensa del inculpado ha pedido a las autoridades fiscales del país sudamericano que lo considere un “perseguido político”. No está de más considerar el mal momento por el que pasan las relaciones diplomáticas entre México y Argentina, lo que sin duda dilatará cualquiera que sea el proceso judicial que se le siga al exmando naval. Ha trascendido que una seria posibilidad es que sea enviado a Estados Unidos en calidad de testigo protegido.
Otros
Apenas el 27 de abril, en una muy importante operación simultánea entre fuerzas especiales tanto de la Marina como de la Defensa, se logró la detención de dos importantes delincuentes de la estructura de la organización Jalisco Nueva Generación. Por su parte, la Armada detuvo a Audías “N”, El Jardinero, en un poblado de Tepic, Nayarit. Y a su vez la Defensa hizo lo propio con César Alejandro “N”, El Güero Conta, responsable de lavado de dinero para la facción que encabezaba El Jardinero. La detención se llevó a cabo en Zapopan, Jalisco.
Con estas aprehensiones, el gobierno de la República y las Fuerzas Armadas pusieron a todas luces su compromiso para la recuperación de las condiciones de seguridad pública en el país.
Y por último, hay que mencionar la muy delicada e insólita acusación hecha en la Fiscalía del sur de Nueva York por el Departamento de Justicia de Estados Unidos contra el gobernador de Sinaloa y otras diez personas, entre las que destacan un senador y el alcalde de la capital del estado.
De inmediato se suscitó, de manera comprensible, un enorme e intenso debate en nuestro país.
Lo cierto es que si bien faltan las pruebas para señalar la culpabilidad de los acusados, es relevante destacar que en la víspera del inicio de las negociaciones para la revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (TMEC) el mero comunicado de las autoridades del vecino país del norte jugará en contra de la continuidad del acuerdo en sus actuales condiciones.

